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Cuidados Madre Canguro

Restaurando el paradigma original: el documental

Posted by on Ago 11, 2015 in Cuidados Madre Canguro | Comments

Restaurando el paradigma original: el documental

  ¿Sabes cómo fue mi parto? Una cesárea programada para un embarazo gemelar. El hospital, acorde a su política de cesáreas me informó de que no subiría con las niñas a planta, y que a todas las mamas con cesárea nos llevarían a la REA.  Aunque protesté pidiendo más opciones no se me ofreció ninguna otra solución.   Lo peor fue  que ni por un momento imaginé que estaría en la unidad de recuperación durante ¡10 horas!, 10 horas separada de mis bebés. 10 horas en que las] niñas además fueron separadas entre ellas, Verónica para ser llevada a planta y donde su papá la veía por un cristal y Susana a ingresar en neonatos donde tuvo una visita de 15 minutos y donde le dieron su primer biberón. 10 horas aisladas las tres. Por suerte las 10 horas pasaron y al fin me reencontré con mis niñas y empezamos a recuperar el tiempo perdido con mucha paciencia y manteniendo mucho contacto físico, siendo el porteo uno de nuestros pilares. Meses después,  descubrí un documental que me abrió los ojos , desde la realidad científica. Un documental cuyo “leiv motif” es “NUNCA SEPARAR AL BEBE DE LA MADRE” Un documental que muestra un trabajo comenzado en los años 70 en Bogotá (Colombia), es decir hace casi 50 años.  – ¿50 años y todavía hay hospitales que promulgan la separación? –   En este documental se habla de un bebé diferente al que la sociedad nos muestra. Se describe al bebé como un ser autónomo, no indefenso, capaz de procurarse oxígeno, calor, protección y alimento por sí solo siempre y cuando se encuentre en el sitio adecuado: el pecho de su madre. Y no solo eso, por contra, si el bebé no se encuentra en el pecho de su madre, el bebé comienza a estresarse.    – Aquí me puse en la piel de mis hijas esperándome durante 10 horas en una cuna de metacrilato cuando lo que esperaban encontrar era a su mamá   🙁 –   Se habla de que el éxito de la lactancia exclusiva y por ende la supervivencia del bebé,  depende en gran medida de que el contacto madre-bebé no se vea interrumpido ni interferido en las primeras horas de vida.    – Aquí comprendí parte de lo que pasó con mi lactancia y cual pudo ser uno de los orígenes de los problemas que tuve. –   Se cuenta también como el RN si no es perturbado,  es capaz de arquear la espalda, reptar por el pecho y llegar a mamar sin ayuda de ninguna clase, al cabo de una hora desde el transcurso de su nacimiento.    – Esto es algo que a día de hoy me pone los pelos de punta de la emoción cuando veo como los bebés lo hacen.-   Se habla de cómo un bebé en el pecho de su madre mantiene las constantes vitales más estables y con mejores valores (saturación, temperatura…) que en una incubadora.    – ¿No te parece increíble esta afirmación?  A mí me impacto muchísimo. –     O de como un bebé tiene que realizar más esfuerzo  (bajando su saturación de oxígeno)  cuando bebe de un biberón que cuando mama.    – Creo que si hacemos una encuesta en la calle, solo el 1% dirá que es más fácil mamar que tomar un biberón, ¡hasta donde ha llegado el marketing de los biberones! :-S –   Y resumiendo, que en el pecho de su mamá,  el bebé puede cuidarse a sí mismo en todos los aspectos, no es la madre la que cuida. Por...

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Realidad hospitalaria. ¿Piel con piel?

Posted by on Jun 2, 2015 in Cuidados Madre Canguro | Comments

Realidad hospitalaria. ¿Piel con piel?

Hace unos días mi compañera Fayna hablaba sobre la diferencia entre “método canguro” y “cuidados madre canguro” aquí.   Hace unos meses, en este curso, Jill Bergman nos decía que ellos ya no lo llaman “Cuidados Madre Canguro” , ya que este termino se ha desvirtuado, sino PIEL CON PIEL.     Pero, ¿cuál es la realidad actual? Comparto con vosotros un ejemplo.   Una historia real   A.C se convirtió en mamá hace 7 años de una forma un poco inesperada. La primera sorpresa fue enterarse que esperaba mellizas, la segunda que llegasen nueve semanas antes de tiempo. Este artículo es un resumen de la historia que A. compartió conmigo y que yo comparto con vosotros con su permiso.   A las 31 semanas una de las bolsas se rompió de forma espontánea y A.C. acudió rápidamente al hospital. Cuando estaban a punto de hacerle una cesárea de urgencia alguien se dio cuenta de que la cabeza de una de las pequeñas ya asomaba. Nació un par de contracciones después y tras una rotura de bolsa artificial nació la otra niña, también en pocos minutos. Pesaron 1.380 gramos y 1.490 gramos respectivamente. La primera niña (An.) estaba bien, se la mostraron y se la llevaron. A la segunda (Af.) la llevaron directamente a la cuna térmica, o eso le dijeron, ya que posteriormente se enteró, por casualidad, de que había nacido con una vuelta de cordón en el cuello. Al nacer con ese peso las llevaron inmediatamente a la UCIN, cada una a una incubadora, cada una en una habitación desde donde su madre a través de una cristalera veía a una cuando estaba con la otra. Allí estuvieron un total de 20 días, hasta que alcanzaron “su peso”. Durante ese tiempo A.C. pudo permanecer durmiendo en una habitación en otra planta del hospital (el hotel de madres) con otras tres mamás. Desde las 8 h hasta las 23h estaba en la UCIN acompañando a sus pequeñas, extrayéndose leche para que pudieran tener SU alimento. Observando cómo las alimentaban a través de la sonda, eso sí, siempre con su leche, la que ella se extraía. Tanto de día como de noche tenían el alimento adecuado para ellas.         Pocos días después de nacer las niñas, “cuando ya tenían menos cables” el jefe de pediatría de la UCIN le propuso algo insólito, “hacer Cuidados Madre Canguro”. En el hospital lo llamaban Método Canguro  y según sus propias palabras “querían ponerlo a funcionar en este hospital”. Le explicaron que consistía en tener a las pequeñas sobre ella, piel con piel, en contacto directo durante algunas horas al día. Lo harían por separado ya que cada una estaba en una habitación. A.C. se sintió muy arropada por el personal de la unidad que la animaba y le  ayudaban a hacer piel con piel de forma segura. – “Yo había oído hablar del método canguro y cuando me lo propusieron les dije que sí, que si haciéndolo ayudaba a mis hijas por supuesto que lo haría”, nos cuenta A.C. “Primero cogía a una durante tres o cuatro horas al día, la ponía sobre mi pecho, y mientras la tenía sobre mí le hablaba y le susurraba cosas. Se me pasaban las horas volando. Cuando terminaba, cogía a la otra. Y así todos los días. Me sentía GENIAL. Para mí fue maravilloso, era la primera vez que las tenía en mis brazos, ya que cuando nacieron no las pude coger pues se las llevaron rápidamente. Poder abrazarlas y tenerlas conmigo durante tanto rato… NO LO CAMBIARÍA POR NADA. A pesar...

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