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Posts Tagged "Testimonio"

Los niños buenos no lloran

Posted by on Sep 29, 2015 in Crianza | Comments

Los niños buenos no lloran

Los niños buenos no lloran, desde el otro día me retumba esta frasecilla porque ya la hemos escuchado unas cuantas veces desde que nació Erik y voy a ser muy poco correcta en este post, tan poco correcta como aquellas personas que no se paran a pensar antes de hablar o no miden como hablan de una persona que esta delante y presente aunque sea una persona de un mes de edad. La gotita que colmo el vaso fue la señora panadera de mi barrio, con la que mantuve, mantuvimos (íbamos los cuatro juntos una buena mañana de domingo) este singular dialogo para besugos, puntualizo, besuga ella, nosotros tenemos muy claras las cosas. *Advertencia, no ha sido en una sola visita, ni en una sola conversación, me he tomado la licencia de agruparla en la misma para ahorrarnos espacio, por supuesto hemos cambiado de panadería para evitar un homicidio cualquiera de esas mañanas de domingo. Panadera: Uy! has tenido un hermanito!! Que bien no, ahora ya eres la hermana mayor y te toca cuidarle mucho, ayudar a los papas y ser muy buena y responsable (levantada general en el clan Ruíz-Solís de cejas, la mujer ha tenido a bien mezclar todo lo que más molesta en una sola frase, ole ella!). Sira: Si, hemos tenido un bebé, me gusta mucho mi hermanito, pero ya lo cuidan mis papás, igualito que a mi. Panadera: (obviando la respuesta ya ácida de la niña, no sabe lo que la espera si continua…pero ella continua) ¿Y como se llama el hermanito?. Sira: El hermanito, el bebé, se llama Erik. Panadera: Uy! que raro (no lo entiendo porque parece el nombre de moda, en los parques levantas una piedra y salen tres Erik) ¿Y tu? ¿Como te llamas tú?. Sira: Sira, me sigo llamando Sira como el domingo pasado (ains!) también es raro, pero mi mamá dice que Pepes y Marías ya había bastante (Oye, a mi me contesta eso una niña de seis años y ya pillo que va hasta el moño y es mejor dejarlo). Panadera: (Esta es la gota que colmo el vaso) ¿Y el bebé es bueno?. Sira: El bebé? Erik? esto…(aquí ya me miro pasándome la pelota a mi directamente). Mamá (Esto, yo misma): ¿Bueno? si, el niño es muy bueno, como todos los niños no? no hay niños malos. Panadera: Si, si, si que hay! algunos niños son malos, lloran mucho ¿El hermanito es bueno o llora mucho?. (Mirando de nuevo a Sira que ya se escondía detrás de su padre, el cual viendo venir la tormenta ya me miraba con una sonrisa en la cara). Mamá: TODOS LOS NIÑOS SON BUENOS, punto. Que lloren o no lloren, Erik llora bastante más que su hermana, no los hace más o menos buenos, Erik llora bastante y es muy bueno, básicamente porque no le ha dado tiempo a ser malo, no como a otras, buenos días. (todo esto en la puerta ya, con mi pequeño en una bandolera dormidito y con mirada y posición bastante agresiva por mi parte, como merecía la señora besuga)       No hemos vuelto por la panadería, es una lastima porque hacen un pan exquisito, completamente opuesto a su trato a este respecto. Y es que estoy hasta el moño (por ser correcta) de escuchar lo del niño bueno-niño malo. Esta comparación que establece esta, nuestra sociedad de hoy día de que el niño que no reclama lo suyo, que no llora, que no demanda lo que le corresponde, que el niño que no es como un muñeco es malo, me enferma. Un...

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Mi parto respetado, un sueño hecho realidad

Posted by on Ago 31, 2015 in Embarazo y Parto | Comments

Mi parto respetado, un sueño hecho realidad

Hoy vengo de nuevo al blog para contaros nuestro parto respetado: real, mimado, disfrutado en extremo, explosivo y revelador. Hace unas semanas os contaba cómo fue el recorrido que hacen en nuestro, ahora más que nunca, hospital de referencia: Fundación Hospital de Alcorcón. Podéis leer el post pinchando aquí. Y prometí volver y contaros si la realidad se ajustaba a lo pintado y mostrado en esa visita, y a lo percibido al entregar nuestro plan de parto en su momento, post que también podéis leer pinchando aquí. Ahora puedo deciros que sí, a todo sí, y aún más allá. Ha sido el parto que soñábamos, el parto que esperábamos y nuestro parto, ni más, ni menos.   He pensado que no quería contar nuestro parto por escrito, aún se me saltan las lagrimas recordándolo y me emociono mucho, y creo que lo haré durante mucho tiempo, porque fue nuestro al 300%. Así que mejor quiero contároslo de viva voz. Como se lo cuento a mis comadres con una taza de té por  medio, de tú a tú.  De cerca, que es como se cuentan estas cosas. Allá vamos…   Gracias a mi marido Raúl por estar, por ser, ayer, hoy y siempre amor. Gracias a mis estrellas por enseñarme lo que significó su efímera presencia en mi vida y los cambios que trajeron consigo. Gracias a mi hija Sira por enseñarme a ser madre, no la mejor, pero sí la suya, la suya y la de Erik. Gracias a Erik, por traerme tanto y tan bueno durante su camino a mis brazos y por las miradas que me lanza desde ellos. Gracias a mis comadres y compañeras por hacerme grande, gracias a todas y cada una de ellas (si os nombro a todas no acabo y eso es un puro lujo en sí mismo). Gracias al FHA por tener claro el camino hacia un parto normal. Gracias al personal del bloque obstétrico y maternidad por devolverle el sentido a la palabra normalidad. Gracias a Asesoras Continuum, al proyecto y a cada una de ellas. Y gracias a la chispa, que encendió un día, hace años, mi vocación por la maternidad. GRACIAS Toda madre y todo bebé tiene derecho a un parto respetado e informado. #AContinuum. Click To...

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Ser Asesora Continuum, no me lo podía imaginar

Posted by on Ago 25, 2015 in Artículos | Comments

Ser Asesora Continuum, no me lo podía imaginar

Soy Auxiliar de Enfermería. Trabajo desde hace ya unos años en pediatría en un hospital de la Seguridad Social. Y ahora también soy Asesora Continuum, bueno casi, que aún no he terminado :D. Hace casi dos años, la madre de un bebé prematuro que conocí en el hospital, me planteó la posibilidad de realizar una formación no reglada que me ofrecía la oportunidad de formarme en porteo (que en principio no sabía lo que era), lactancia, conocer el poder y beneficios del contacto, el trato con familias… Pero sobre todo y más importante: me iba a enseñar a conocer las necesidades de los niños y a aprender a dar voz a los que acaban de llegar a este mundo. Algo que habitualmente no se tiene muy en cuenta y de lo que ya hablé anteriormente.  Asignatura pendiente: Comunicación También aprendería a ofrecer herramientas a los padres, empoderarlos y hacerles ver que sólo comunicándose con sus hijos, serían capaces de tomar decisiones sin tener que delegar más que en sus sentimientos, necesidades y sentido común. Ah, se me olvidaba, y cómo no, un módulo de emprendimiento. Ese que iba a darme el empujón para desarrollarme profesionalmente fuera del hospital. Ese que iba a hacer que dejase a un lado “ mi mentalidad de funcionario “ y me iba a presentar un mundo diferente al que conocía hasta ahora. Ese módulo que me ha traído de cabeza, pero que ha hecho que nazca un nuevo proyecto dedicado y pensado por y para las familias…  Gracias a Asesoras Continuum Te cuido con-tacto poco a poco está viendo la luz… Este va ser mi granito de arena. Con mi título de Auxiliar de enfermería, no encajaba en casi ninguna formación reglada relacionada con los temas que me interesaban, ya que todas van dirigidas a personal con titulación superior:  enfermeras, matronas, pediatras… Y a las que sí he podido acceder, que no han sido muchas, siempre se les da un punto de vista muy “técnico” y poco cercano. A mi modo de ver son formaciones dirigidas a profesionales que tratan con enfermos, no a personas que tratan con personas. Por lo general en las formaciones que se ofrecen al personal sanitario, “el lado humano“, el lado de las emociones, es fácil que quede en segundo plano, me explico: – Puedo recibir un curso estupendo sobre lactancia materna, ofrecerme una teoría completísima y explicarme cómo solucionar una obstrucción, una mastitis… – Pero rara vez me van a enseñar a ir más allá…a buscar el  “por qué emocional ” a investigar qué conlleva esa mastitis para una madre agobiada, que posiblemente lo que necesite principalmente, es que la escuchen… El mundo dentro de un hospital es un mundo aparte, un mundo que quien no lo vive, es imposible que se ponga en nuestro lugar, es un mundo en el que te tienes que hacer fuerte y no implicarte demasiado porque vemos tantas cosas, tanto sufrimiento, que o pones una barrera, o puedes pasarlo muy mal (Esto hay que decir que también supone un aprendizaje). Es un mundo en el que las emociones, para todos, juegan un papel muy importante. Pero sigo pensando, que una cosa no quita la otra y nunca debemos dejar de lado el lado humano. Empatizar no nos hace vulnerables, simplemente nos hace más cercanos. Click To Tweet En mi caso, trabajar con niños muy enfermos es muy duro… La relación con las familias que pasan procesos complicados en muchos casos es difícil y agotadora y nadie nos prepara para aprender a llevarlo, ni disponemos de apoyo psicológico en caso de necesitarlo. Así que cada uno lo gestiona como buenamente puede, sabe o quiere. Este curso suponía para mi un...

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Maniobra de Hamilton, que no te la cuelen

Posted by on Jun 8, 2015 in Artículos, Embarazo y Parto | Comments

Maniobra de Hamilton, que no te la cuelen

Estos días de atrás he presentado mi plan de parto en el hospital de referencia donde nacerá mi bebé, Erik, en agosto. Llevaba nuestro plan de parto muy pensado, muy meditado, muy sopesado por ambos, por mi pareja y por mi, pensando en lo que recibirá nuestro bebé en su primer aliento en este mundo. Tenemos claro el papel que juega el hospital y sus profesionales en nuestro parto y tenemos claro cual es el nuestro. Tenemos claro que el suyo gira entorno al nuestro. Lo entregamos en la primera consulta con las matronas (en mi hospital de referencia, Hospital Fundación Alcorcón se hacen tres visitas con las matronas) cuya intención es informar sobre sus protocolos de parto respetado y de baja intervención y ver que esperas tú. Las otras dos son para información de analgesia y la tercera para visita a paritorios. En nuestro caso, llevábamos un meticuloso plan de parto elaborado, con todos los puntos claros, se sorprendieron gratamente al verlo, y revisamos juntas las tres una de las copias, leyendo punto por punto. El nuestro es un plan de parto muy estructurado, pasando por la llegada y acogida al hospital, el ambiente esperado, el transcurso de la dilatación, expulsivo y alumbramiento, control y alivio del dolor, atención al recién nacido y proceso siguiente al parto. También contemplamos que preferimos en una hipotética cesárea. Igualmente planteamos qué esperamos en planta, tanto para mi como para el bebé y las opciones que preferimos en cada momento en cualquier situación.     Tenéis derecho a pedirlo todo, todo lo que esperáis, todo lo que deseáis, todo lo que soñáis, hacerlo.  Aún cuando os conste que en ese hospital donde vais a parir se hace así, no esta de más reflejarlo de nuevo por vuestra parte. Es vuestro parto, de vuestro bebé y vuestro. Repasamos el plan de parto punto por punto y todo era acorde a los protocolos del hospital y a lo que nosotros queríamos, hasta que llegamos a la denegación de inducción mecánica y química. La inducción mecánica, la maniobra de Hamilton, me explicaron las matronas, que se hacia de forma rutinaria en la visita al ginecólogo de la semana 40 de embarazo. En mi anterior parto no llegue a esa semana, mi pequeña  Sira nació en la semana 39+5. Mi cara de sorpresa debió alertarles, y mi gesto de disgusto les llevo a darme una explicación que iba a pedir yo misma a renglón seguido. ¿Porque una Hamilton en la semana 40 si un embarazo puede llegar y pasar perfectamente, si mamá y bebé están perfectamente sanos, a la semana 42?. [Tweet “¿Porque una maniobra innecesaria de inducción mecánica del parto en la semana 40?”#AContinuum #PartoRespetado] La explicación me resulto cuanto menos peregrina y así se lo dije. Su argumento es que así no llegábamos a una inducción posterior, perdiendo de vista la posibilidad de que no fuese necesaria esa inducción de ninguna de las maneras.     Les indiqué que rechazaba esa maniobra, como bien explicaba mi plan de parto, y me hicieron la sugerencia de que en la misma visita lo negociase con el equipo de ginecología. Y volví a aclarar sus ideas, la palabra negociable sobraba en esa conversación, no es negociable lo que sé que no es beneficioso para mi y para mi bebé y para nuestro parto. No hay negociación posible, no tengo nada que ceder, es una decisión firme, argumentada y lógica. No nos harán una Hamilton en la semana 40 por protocolo. Salí de la consulta contenta porque todo lo demás en el plan de parto estaba perfecto y aceptado,...

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Realidad hospitalaria. ¿Piel con piel?

Posted by on Jun 2, 2015 in Cuidados Madre Canguro | Comments

Realidad hospitalaria. ¿Piel con piel?

Hace unos días mi compañera Fayna hablaba sobre la diferencia entre “método canguro” y “cuidados madre canguro” aquí.   Hace unos meses, en este curso, Jill Bergman nos decía que ellos ya no lo llaman “Cuidados Madre Canguro” , ya que este termino se ha desvirtuado, sino PIEL CON PIEL.     Pero, ¿cuál es la realidad actual? Comparto con vosotros un ejemplo.   Una historia real   A.C se convirtió en mamá hace 7 años de una forma un poco inesperada. La primera sorpresa fue enterarse que esperaba mellizas, la segunda que llegasen nueve semanas antes de tiempo. Este artículo es un resumen de la historia que A. compartió conmigo y que yo comparto con vosotros con su permiso.   A las 31 semanas una de las bolsas se rompió de forma espontánea y A.C. acudió rápidamente al hospital. Cuando estaban a punto de hacerle una cesárea de urgencia alguien se dio cuenta de que la cabeza de una de las pequeñas ya asomaba. Nació un par de contracciones después y tras una rotura de bolsa artificial nació la otra niña, también en pocos minutos. Pesaron 1.380 gramos y 1.490 gramos respectivamente. La primera niña (An.) estaba bien, se la mostraron y se la llevaron. A la segunda (Af.) la llevaron directamente a la cuna térmica, o eso le dijeron, ya que posteriormente se enteró, por casualidad, de que había nacido con una vuelta de cordón en el cuello. Al nacer con ese peso las llevaron inmediatamente a la UCIN, cada una a una incubadora, cada una en una habitación desde donde su madre a través de una cristalera veía a una cuando estaba con la otra. Allí estuvieron un total de 20 días, hasta que alcanzaron “su peso”. Durante ese tiempo A.C. pudo permanecer durmiendo en una habitación en otra planta del hospital (el hotel de madres) con otras tres mamás. Desde las 8 h hasta las 23h estaba en la UCIN acompañando a sus pequeñas, extrayéndose leche para que pudieran tener SU alimento. Observando cómo las alimentaban a través de la sonda, eso sí, siempre con su leche, la que ella se extraía. Tanto de día como de noche tenían el alimento adecuado para ellas.         Pocos días después de nacer las niñas, “cuando ya tenían menos cables” el jefe de pediatría de la UCIN le propuso algo insólito, “hacer Cuidados Madre Canguro”. En el hospital lo llamaban Método Canguro  y según sus propias palabras “querían ponerlo a funcionar en este hospital”. Le explicaron que consistía en tener a las pequeñas sobre ella, piel con piel, en contacto directo durante algunas horas al día. Lo harían por separado ya que cada una estaba en una habitación. A.C. se sintió muy arropada por el personal de la unidad que la animaba y le  ayudaban a hacer piel con piel de forma segura. – “Yo había oído hablar del método canguro y cuando me lo propusieron les dije que sí, que si haciéndolo ayudaba a mis hijas por supuesto que lo haría”, nos cuenta A.C. “Primero cogía a una durante tres o cuatro horas al día, la ponía sobre mi pecho, y mientras la tenía sobre mí le hablaba y le susurraba cosas. Se me pasaban las horas volando. Cuando terminaba, cogía a la otra. Y así todos los días. Me sentía GENIAL. Para mí fue maravilloso, era la primera vez que las tenía en mis brazos, ya que cuando nacieron no las pude coger pues se las llevaron rápidamente. Poder abrazarlas y tenerlas conmigo durante tanto rato… NO LO CAMBIARÍA POR NADA. A pesar...

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