¿Qué relación tiene el Porteo con el desarrollo normal de un bebé?
¿Influye en el bebé ser porteado?
Compartimos  este interesante artículo de Nahia Alkorta publicado originalmente en euskera en su blog Sabeletik Mundura

 

«Tomando como punto de partida un bebé sano nacido a término aparentemente sin ningún problema de salud ni diversidad funcional, ¿cómo se relacionan los principales hitos del desarrollo y el porteo?

Para entender el porteo como una herramienta básica y fundamental en el desarrollo óptimo de un bebé, debemos tomar en consideración que el porteo en sí, también evoluciona (o debería evolucionar) junto con el bebé. Es decir, el porteo será la herramienta para facilitar ese desarrollo siempre y cuando, se vaya respetando el desarrollo en sí.

Tomando en cuenta el desarrollo psicomotriz y su correlación con el porteo debemos tener en cuenta lo siguiente:

 

  1.  El bebé recién nacido (a término y sano), las primeras horas/días es capaz de reptar sobre el pecho de su mamá.
  2. El bebé tiene reflejos y han de tenerse en cuenta.
  3. El bebé, por lo general, no tiene control cefálico.
  4. Toda la musculatura y el estructura ósea del bebé, es moldeable.
  5. La fontanela, la columna vertebral y la cadera son especialmente sensibles y de vital importancia.
  6. El parto puede ser un gran condicionante a tener en cuenta (instrumental, medicalizado, cesárea…).
  7. Todo lo que hagamos desde el embarazo (o incluso antes) tiene su efecto, pero sin olvidar la gran capacidad de adaptación y resilencia del ser humano.

 

Por lo general, el porteo se debería adaptar día a día y la situación ideal para el desarrollo sería del suelo a los brazos, y viceversa, pasando por el pecho de mamá cada vez que el bebé lo demande, a través de la observación, a las características personales y del momento, pero especialmente teniendo en cuenta las siguientes fases:

 

  • Bebé que aún no sostiene la cabeza:

Un bebé que aún no tiene control cefálico debe llevar la cabeza sujeta para evitar lesiones y sobre-esfuerzos en la columna y zona lumbar. Además, la contención se asimila a la sensación intrauterina y la adaptación al mundo extrauterino será mejor. El portabebés tiene que adaptarse perfectamente a su cuerpo y dar buena sujeción de cabeza sin ejercer presión.

 

  • Bebé que sostiene la cabeza.

Un bebé que sostiene la cabeza por sí mismo, tiende a tolerar menos, cuando está despierto, que el portabebés se la sostenga, por lo que debemos adecuar el movimiento a su capacidad para no sobrecargar, y sostenérsela cuando descanse. El portabebés tiene que adaptarse y permitir ofrecer la movilidad y el sostén de cabeza cuando sea necesario con facilidad.

 

  • Salto cognitivo hacia los tres meses: se fija más, reacciona a los estímulos.

Sobre los tres meses suele haber un salto significativo a nivel cognitivo y empiezan a fijarse en el medio que les rodea, a descubrir el mundo desde la seguridad de nuestro pecho. Puede ser un momento adecuado para alternar el porteo a la cadera con el delantero o de espalda, siempre teniendo en cuenta que en los ratos de descanso debemos ofrecer sostén de la cabeza.

 

  • Bebé que se mantiene sentado.

Un bebé que se mantiene sólo sentado suele tener una madurez y un desarrollo físico mayor, la musculatura y su estructura ósea ya han evolucionado mucho y por lo tanto, puede ser un buen momento para abrir el abanico de posibles portabebés (si su apertura natural de caderas lo permite): mei-tais, mochilas ergonómicas…

 

  • Bebe que gatea.

El desarrollo de un bebé que es capaz de desplazarse tanto física como cognitivamente es adelantado. El porteo debería permitirle avanzar en ese proceso, por lo que los ratos de porteo y de suelo debería ser intercalados. Utilizando el porteo como lugar de protección frente a la nueva realidad que se empieza a descubrir y de descanso, ya que el gasto energético tanto en el esfuerzo físico como en el mental es muy alto.

 

  • Bebe que anda.

Un bebé que camina se encuentra con un sinfín de posibilidades que pueden llevarle a emociones explosivas, sustos, alegrías… y  debe tener un sitio seguro donde poderlas gestionar. Un lugar de protección, de amparo, de amor… el portabebés debería ofrecernos todo eso, de manera rápida, para alternar con el rato de juego.

 

Pero ¿por qué desarrollo óptimo a través del porteo?

 

  1.  El movimiento al ser porteado es un ejercicio de baja intensidad que va ejercitando su musculatura.
  2. Descubrir los nuevos estímulos a centímetros de la expresión de la persona de referencia ofrece al bebé información continua de la realidad que le rodea.
  3. El contacto en sí, es una herramienta muy poderosa del sistema neuroendocrino.

 

Y ¿qué correlación existe entre el porteo y los principales hitos del desarrollo?

 

Fotografía ©SusanaSantamaría. (Camalaqué)

Fotografía ©SusanaSantamaría. (Camalaqué)

A nivel postural, el porteo trabaja, de manera indirecta y sin  hiperestimulación forzada, la estructura ósea y la musculatura. El movimiento permite que el bebé se ejercite, sin tener que hacer ningún esfuerzo. El porteo deberá adaptarse siempre a su postura natural y sus necesidades físicas y cognitivas.

 

Pasará de no control cefálico a control cefálico, a ser capaz de apoyarse sobre los antebrazos, a voltearse, arrastrarse, gatear, ponerse de pie, caminar, saltar… y no parar.

 

El porteo nos puede ayudar a encontrar momentos de sospechas de que algo no vaya del todo bien, puesto que la observación al bebé es mucho más continua y cercana.

 

En cuanto a la manipulación, el porteo y ser parte de la realidad del adulto a todas horas, le ofrecerá múltiples oportunidades para practicar desde el contacto,  intentar coger los objetos que nos rodean,  practicar la psicomotricidad fina cogiéndonos el pelo, la nariz, la boca… Manipular cosas en el portabebés con la seguridad de estar siempre bajo vigilancia evitando muchos riesgos.

 

Al ser participe activo de la vida del porteador interactuará con más gente y no será apartado por lo que obtendrá muchas más oportunidades de analizar las estructuras del lenguaje, la expresión facial, la tonalidad… y a aprender que los estímulos (los que él mismo emite) obtienen respuesta.

 

Fotografía ©Siriñadas

La socialización se realizará en un entorno seguro, desde el portabebés junto a la persona de referencia. Es decir, no se sentirá solo ante el desconocido, en entornos no seguros, evitando situaciones de estrés y segregación de cortisol.

 

El porteo es una herramienta estupenda para que el desarrollo del bebé sano sea óptimo a todos los niveles y la crianza y el día a día del adulto sea mucho más fácil, generando así un entorno mucho más feliz para todos. La estimulación será ininterrumpida, y siempre desde el hogar, desde el sitio más seguro, junto a la persona de referencia. Mientras su musculatura se trabaja de manera involuntaria, se estimula la socialización, la memoria, el lenguaje, la vista, el olfato, el tacto… y la vida, entendida como algo vivo y en constante movimiento: Un Continuum.»

 

No deberíamos hablar de beneficios del porteo en el desarrollo,
sino de perjuicios de NO 
PORTEAR en el desarrollo del bebé.

 

Nahia Alkorta Elezgarai

www.sabeletikmundura.eus

 

 

 
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Mujer, madre, escritora, emprendedora, formadora y asesora de maternidad, creadora de programas de desarrollo personal y profesional, divulgadora de temas de mujer y familia. Creadora y Directora de Asesoras Continuum y de la Escuela Internacional de Asesoras de Porteo Mimos y Teta. Gerente de Mimos y Teta (tienda on line) Coautora de "Una nueva maternidad" ( Ed. Obstare) y autora de "La Maternidad sin Tabúes" (Amazon).

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