No somos Mary Poppins ¿o sí?

No somos Mary Poppins ¿o sí?

Hubo un tiempo en el que mi visión de la maternidad era tan miope como yo misma.

Hubo un tiempo en el que confiaba en lo que me decían “aquellos que sabían” que era lo mejor para mí y mi hijos, aunque mi instinto ya sospechaba algo.

Hubo un tiempo en el que me caí con todo el equipo al darme cuenta de lo engañada que estaba.

Hubo un tiempo en que tuve que levantarme, lamerme mis heridas y encontrar un sentido al sin sentido que me rodeaba.

Hubo un tiempo en el que mi forma de sanar incluía exponer mi visión de la maternidad y la crianza

Hubo un tiempo en que esa exposición la hacía con cierto orgullo y alguna dosis de soberbia,

Hubo un tiempo en que creí que salvaría a los bebés del mundo de sus propias madres (proselitismo en toda regla).

Hubo un tiempo en el que sentí que fallé tanto que me tocó empezar casi toda mi vida de cero.

Y entonces empecé a mirar el mismo mundo con otros ojos.

Asumí mi responsabilidad por ignorante y dejar que otros tomaran decisiones por mí y ese día empecé a dejar de decidir yo por las demás.

Me propuse identificar mi ego disfrazado de paternalismo y combatirlo.

Decidí cambiar el “sufrimiento” al ver historias de desapego y violencia asumida por acciones positivas que contribuyan al cambio general y por disponibilidad para acompañar el cambio individual.

Soñé que podía inventar una formación para enseñar no solo conocimientos, sino la forma de utilizarlos para conseguir lo que queremos.

No, no  somos Mary Poppins

 

No vamos a evitar que se aplique el método estivill en muchos hogares, no, no vamos a evitar todas esas lágrimas y gritos.

No vamos a cambiar la mentalidad de aquellos que llegan a la m/paternidad creyendo que es un derecho conseguible a toda costa

No vamos a transmitir a los m/padres a la primera que el respeto a los hijos es algo más profundo que no solo no darles bofetones.

No, no tenemos varitas mágicas ni píldoras de azúcar a lo Mary Poppins para que todo sea idílico.

Pero cada vez que una madre que cree que dejar llorar a su bebé es inocuo, incluso bueno, cada vez que unos padres ansiosos por demostrar lo buenos p/madres que son intentar masajear a su bebé cuando éste no quiere, cada vez que una madre que se afana por dar “una cucharadita más” de esa papilla que el bebé escupe o cada vez que unos padres que lo han sido a golpe de talonario y agencia se cruzan en su vida con una asesora continuum, sé que se ha plantado una semilla.

Ni nosotras ni esos padres y madres sabemos qué efecto va a tener en ell@s y en sus bebés nuestro trabajo. Porque no todas las semillas crecen, no todas dan fruto, no todas en el tiempo. Pero esa da igual, porque eso ya es cosa de ellos, su responsabilidad, su libertad, su capacidad, su voluntad.

La nuestra, como dijo una vez un hombre sabio, es seguir sembrando semillas, a veces con gozo y a veces con lágrimas.
Gracias a todas las que estos años me habéis acompañado. A las que habéis confiado en mi trabajo y en mi forma de llevarlo a cabo. Gracias por vuestra paciencia con mi propio aprendizaje. Gracias por llevar el Continuum a rincones donde yo nunca habría llegado sola.
Gracias por ejemplificar que #SomosContinuum es mucho más que un hashtag.

Nohemí Hervada
Directora de Asesoras Continuum
Dedicado a E. y a todas las preciosas personas que esta formación me ha permitido conocer.

¿Continuum?

¿Continuum?

Tal vez te hayas preguntado qué es eso del continuum, y aunque no soy la persona más adecuada para responder a esa duda ya que Asesoras Continuum es una marca de Nohemí Hervada, permíteme contarte lo que es para mi. Ayer se cumplieron 5 años desde que mi proyecto Sabeletik Mundura vio la luz y como todos los cumpleaños, he estado haciendo balance.

Y solamente puedo definir la evolución de mis proyectos, y la mía como profesional del ámbito de la maternidad y la crianza, es exactamente eso: continuum.

Asesoras Continuum me sirvió para entender mejor y acercarme a la ciencia detrás del instinto, de la necesidad de contacto, del desarrollo del ser humano y para aprender que nada se acaba y empieza de cero. La vida es un continuum, desde antes de ser creado.

Cuidar y proteger ese continuum durante los primeros mil segundos, mil minutos y mil horas, abre una ventana de esperanza no solamente para esa familia sino también para todo su entorno; para toda la sociedad que rodea a esa familia; todos los sistemas que serán influenciados de esa crianza que respeta el continuum.

Una familia que no rompe esa vivencia cambia su mundo. Una red de familias que viven en continuum, cambian su entorno. Y una vez cambiado el prisma desde que se vive, no hay vuelta atrás. El respeto no se desaprende; en cambio,  se cuestiona en cada momento, en cada decisión y en cada frase que te atraviesa. La mirada entrenada para no intervenir a no ser que sea estrictamente necesaria, no se vuelve ciega.

Y de pronto todo toma sentido. El continuum deja de ser solamente eso que se intenta acompañar y respetar en el comienzo de la vida. El continuum se vuelve ese hilo conductor que nace desde las entrañas, desde el ombligo que una vez nos conectó con la vida. El continuum se vuelve en vida, en mirada, en cuestionarse a cada paso, en actualizarse cada día, en ponerse frente al espejo y verse en el yo de hoy, el de ayer y el de mañana.

El continuum se vuelve en un modo de vida, una manera de sembrar semillas en las familias que acompañas, en los productos y servicios que ofreces para que algún día, y si su camino es ese, encuentren frente al espejo su propio continuum.

Y en eso, el no cortar, en vivir, en cuestionarse, en sembrar y esperar, en respetar… en eso se basa el continuum.

Vivir desde la conciencia del continuum me enraíza y me da alas.

Y así, desde ese entendimiento del continuum viven también mis proyectos su propio continuum hasta haber cumplido una manita entera que sin Asesoras Continuum no hubieran alcanzado.

¿Puedo usar este portabebés?

¿Puedo usar este portabebés?

Sí.

Sin condiciones.

Puedes usar cualquier portabebés desde el nacimiento: fulares, mochilas, bandoleras, meitais, carritos de bebés, sistemas de retención infantil, tus brazos e incluso los de terceras personas (si están de acuerdo).

Sí.

Sin condiciones.

Y es que NO NECESITAS PERMISO de ningún profesional, familiar, vecino, foro, tienda etc… a no ser que tu bebé tenga alguna característica o patología que condicione la manera en la que se debe portearlo o portarlo, en ese caso, consulta con su médico especialista (y luego decide TÚ).

Y es que, no paro de ver una y otra vez los “¿puedo?” en diversas vía de consulta.

Sí.

Sin condiciones.

Puedes.

Eres tú quien decide en cada momento (y tu bebé te comunicará por diversas vías como la tranquilidad, el sueño profundo, el llanto, la irritabilidad… si has acertado o no).

No necesitas permiso.

Pero PODER no significa que sea APTO, y que sea apto no quiere decir que sea ÓPTIMO para vosotros.

Sí.

Es complicado, lo sé.

Apto es según la RAE idóneo, hábil, a propósito para hacer algo.

Óptimo, en cambio, sumamente bueno, que no puede ser mejor.

¿Ves un poco la luz?

Apto puede ser cualquier accesorio que haya sido creado y testado bajo estándares de calidad.

Apto puede ser cualquier accesorio que pueda usarse según los criterios de homologación correspondientes.

Apto puede ser cualquier accesorio que se corresponda a los criterios generales de portabebés.

Pero ¿Y Óptimo?

¿Puede ser el fular o la bandolera lo óptimo para todas las familias?

¿Puede ser x tipo de mochilas óptima para todas las familias?

¿Puede ser x marca la óptima para una edad concreta?

¿Tú que crees?

Te invito a reflexionar con un poco más con estas entradas que pueden ser de tu interés…

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

Una de las preguntas que más se repite en las asesorías personales, en los talleres y en los grupos online sobre porteo es esta:

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

O en su defecto…

¿Qué marcas me sirven desde X meses?

¿Tú también la(s) has hecho?

El porteo no se puede clasificar por edades. El tipo de porteo, las necesidades del adulto y del bebé y los portabebés que pueden satisfacer esa necesidad no dependen de en qué día nació tu bebé. Dependen de otros muchos factores que pueden tener relación (o no) con x edad.

El nacimiento: es importante cómo nació (tanto el tipo de parto, la edad gestacional, el estado de salud, el estado de tonicidad de su cuerpo y por supuesto, cómo está el cuerpo de la madre).

La edad: no, no todos los bebés desarrollan las capacidades psicomotoras que pueden condicionar el tipo de porteo y portabebés que necesita en cada momento, la misma semana tras el nacimiento. Un bebé puede tener una tonicidad adecuada para poder utilizar un fular elástico desde el nacimiento y otro bebé nacido el mismo día no.

Los hitos de referencia: el tipo de porteo cambia cuando un bebé alcanza un hito del desarrollo de referencia. Las asesoras nos fijamos e indagamos mucho en si tu bebé es capaz de sostener la cabeza, si además de sostenerla tiene control autónomo del tronco superior, si es capaz de girarse por si mismo, si ha llegado a la sedestación por sus propios medios o ha sido sentado, si es capaz de andar o salta… Toda esa información es más relevante que su edad. (Más info del desarrollo y porteo aquí).

Tamaño: es más importante la medida del bebé que su edad. No tiene las mismas características un bebé del percentil 3 de altura que uno que está en el percentil 97. Además de la altura total, es relevante la proporción de las piernas (las necesidades de un bebé con piernas largas o cortas son distintas).

Desarrollo conductual: las necesidades de interacción, de estimulos, de alimentación… son otro de los condicionantes del tipo de porteo.

El tipo de porteo y por lo tanto, los portabebés artesanales y comerciales que se ajusten a la realidad y deseos de cada familia son el resultado de variables muy amplias, en ocasiones ambiguas e interelacionadas.

Confía en quien te pregunta mucho y en quien te explica por qué un portabebés puede ser adecuado para vuestra situación o no teniendo en cuenta la diversidad de variables y del mercado.

Tu y tu bebé sois especiales, y lo que sirvió a tu vecina no tiene por qué ser lo óptimo para vosotros.

Y aunque parezca muy difícil, no lo es, una vez que tengas colocado un portabebés y sientas que una sonrisa sale de manera inesperada en tu rostro y el de tu bebé, ese es el vuestro.

Fotografía de Ikuxka-Nagore Igarza

 

Feliz Semana Internacional de Crianza en Brazos 2018.

El porteo tiene… una inmensidad de variables.

 

Portear a bebés nacidos prematuros: morir de amor

Portear a bebés nacidos prematuros: morir de amor

Hola, primero de todo presentarme, soy Marta auxiliar de enfermería y trabajo en pediatría desde hace ya unos cuantos años…
Conocí la formación  Asesoras Continuum por casualidad hace ya un tiempo e hice con ellas su formación con la segunda promoción.

Y aquí sigo… sintiéndome una más de esta tribu de lokas, trabajando desde mi pequeño espacio para intentar dar voz a los que aún no la tienen.

Aquí podéis leer lo que para mí es ser AC…

Hoy quiero hablaros de porteo con bebés nacidos prematuros y para eso, quiero presentaros a Bea e Ignacio, padres de 3 niños que se llevaron la sorpresa casi con el primer test de embarazo de que iban  a venir dos bebés más. ( En embarazos múltiples la hormona hcg se duplica, de ahí sus fundadas sospechas… y su intuición no falló ).

        ¡En breve iban a ser 7 en casa!

 Telmo y Tomás llegaron al mundo a las 30 semanas de gestación, pesando poco más de 1kg cada uno y teniendo que empezar la vida con una carrera de fondo nada más asomar la cabeza al mundo.

Los bebés que nacen de forma prematura son verdaderos súper héroes y, como era de esperar, en este caso están superando poco a poco y con mucho amor la primera prueba que les ha puesto la vida…

  Nacer antes de tiempo 

» El mundo de los prematuros » es muy desconocido para una gran parte de la sociedad y, en muchos aspectos, también para los los mismos profesionales que luchan a diario por salvar sus vidas.

Se subestima  tanto  nuestras habilidades y capacidad,  la medicina ha querido intervenir tanto en los procesos relacionados con el parto, que las mujeres hemos perdido totalmente la confianza en nosotras mismas, en nuestros cuerpos y peor aún, en nuestros hijos.

Sin embargo como dice el neonatologo sudafricano Nils Bergman 

 PARA EL BEBÉ NADA TIENE SENTIDO SINO  DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL CUERPO DE SU MADRE.
ES LO QUE ÉL ESPERA Y ESTAR JUNTOS ES LO QUE AMBOS NECESITAN.

 

Facilitando el contacto, una necesidad fundamental

Esto podemos traducirlo como  que un bebé al nacer, y más si es prematuro, continúa necesitando a su madre para todo. Su cuerpo es vital para él, es su hábitat natural.

Y NECESITA estabilizar sus constantes vitales sobre su cuerpo, regular la  temperatura sobre su cuerpo, sentirse protegido sobre su cuerpo, alimentarse de su cuerpo… en definitiva, necesitan adaptarse a la vida extrauterina sobre el cuerpo de su madre.

Y aquí es donde puede intervenir el porteo más que nunca.Facilitando el contacto, que, en definitiva, es lo que más necesita.

Utilizar un sistema de porteo adecuado te dará la posibilidad de tener las manos libres y poder seguir con tu vida, incorporando a tu hijo en ella. Esta es una de las muchas ventajas del porteo. Y tu bebé estará siempre contigo, sobre tu cuerpo, donde necesita completar su desarrollo.

Te animo a leer o releer este artículo  de mi amiga Nahia, con el que podrás aprender más sobre lo que implica el porteo en la vida del bebé y  conocerás los beneficios que aporta el porteo desde el punto de vista del desarrollo neurológico y psicomotor:
«El porteo y los hitos del desarrollo»

 

 

Y cuando son dos… ¿cómo lo hacemos?

Pues lo primero es decirte que  ¡¡¡se puede!!!

¡Claro que se puede! Si el cuerpo de una mujer es capaz de gestar dos bebés, ¿por qué ponemos en duda que vaya a ser capaz de seguir ofreciendo todo lo que estos necesitan?

Evidentemente portear a dos no es tan “ fácil “. Muchos pensaréis  que es una locura, sobre todo cuando vayan creciendo, pero…

¡Querer es poder!
Y si se quiere, todo es intentarlo

 

Encuentra tu fórmula para portear

 

Existen tantas opciones como familias…

Puedes combinar carro y porteo

Portear tú a uno y el padre u otro adulto al otro …

Siempre pensando en vuestros deseos, circunstancias y necesidades de vuestra nueva vida….

 

Lactancia en múltiples

¿Crees que es posible amamantar a dos bebés a la vez?  ? Y si han nacido prematuramente?
Como ocurre en el embarazo, si un cuerpo ha gestado a dos, por lo general, puede alimentar a dos.

La CONFIANZA  es un elemento fundamental  para poder lograrlo.

Necesitas creer en ti, en el poder que tiene tu cuerpo y por supuesto, en tus hijos y en su capacidad para saber qué hacer cuando no se interfiere negativamente.

Pero siendo realista, para logarlo necesitarás algo más: priorizar necesidades.
Intenta delegar obligaciones, la casa, los hermanos mayores, comidas, limpiezas, compra, la ropa…

Aprovecha la ayuda que te ofrezcan y pide que te ayuden con estas cosas que realmente te vienen bien.

No  necesitas ayuda con los cuidados de tu/tus recién llegados, para eso ya estás tú.

Es un poco absurdo que te ayuden con tus bebés para que tú pongas la lavadora. La lavadora la puede poner cualquiera, ella no notará la diferencia, tus bebés te necesitan a ti.

Esta experiencia es única, solo la vas a vivir una vez. Quizás tengas más hijos, o no, da igual. Lo importante es vivir el hoy con tus bebés.

 

 

    Una ayuda extra nunca viene mal

No dejes de buscar ayuda profesional si la necesitas, si crees que algo no va bien, si hay algún problema o si necesita asegurarte de que todo va bien. Una Asesora Continuum, una asesoras de porteo y/o lactancia, grupos de madres con las que puedas compartir tus experiencias, dudas y miedos.

Escuchar otras experiencias muchas veces nos ayuda. Saber que hay gente como tú, que está pasando por las mismas o similares circunstancias… eso te puede dar la oportunidad de abrirte y disfrutar tu maternidad al máximo …

Y, sobre todo, nunca olvides que ERES INSUSTITUÍBLE para tus bebés y que SIEMPRE PUEDES ofrecer tu cuerpo como su hábitat.

Mil gracias a los dos por dejarme contar vuestra historia y por permitirme compartir momentos tan mágicos  ¡Las fotos lo dicen todo!

 

 

Testimonio de Bea

Hoy, 17 de noviembre,  es el día del niño prematuro.
La verdad que nunca hubiese imaginado que este día me hiciese sentir un pellizco en el estómago como el que hoy siento. 
Brutal momento en el que tu cuerpo ya no puede seguir siendo el mejor de los refugios para tus hijos… esa primera piedra que cae sobre la espalda de cualquier madre que sabe de lo que hablo. 
Y el camino que viene después… ese camino en el que pareces andar sobre el mismo barro.. ese camino en el que pareces llevar el corazón fuera de ti, como el que lo ha dejado a la intemperie en un descampado. 

Con 30 semanas comenzaron mis guerreros su andadura sin mí… sin que fuera mi cuerpo el que les diera ese horneado que aún necesitaban, pasar de ser su todo a sentirte espectadora pasiva de su lucha es duro.

 

 Y con todo… Afortunada, afortunada porque hoy siento ese pellizco pero con ellos cerca, a nuestro lado.
Si los hijos son grandes maestros estos guerreros son “Cum laude” en la asignatura de la vida. 
Hoy leí “nacer temprano vivir en grande” y me llegó al corazón. Creo que es exactamente así. 
Desde este espacio que me brinda Marta quiero aprovechar para agradecerle habernos dado la llave de nuestra propia confianza para hacer frente a esta maternidad y poder disfrutar y crecer junto a nuestros pequeños guerreros. Ojalá todos los padres tuviesen la fortuna de dar con profesionales como tú. 
También quisiera mandar fuerza a todos los padres y madres que están atravesando momentos difíciles. Todo mi apoyo y reconocimiento.
Para despedirme no puedo dejar de recordar aquellos ángeles que nos acompañan sin poder tocarlos porque su cuerpo ya no está, pero su recuerdo y enseñanza sigue en cada uno de nosotros.”
 

 

Mis pezoneras, nuestra lactancia

Mis pezoneras, nuestra lactancia

Llevo 5 años de lactancia ininterrumpida. En todo este tiempo he realizado varias formaciones de asesoramiento en lactancia y he acompañado a muchas familias en su camino.

Mi inicio en la lactancia no fue lo que soñaba. Vivi un parto con violencia y separación que nos hicieron perder el agarre espontáneo idílico, la impronta… Y muchas cosas más.

Cuando me reencontré con mi pequeño ya le habían dado un biberón en contra de lo que nosotros pedimos. Ya había terminado el periodo de alerta despierta del recién nacido y no se agarraba al pecho. En menos de 5 minutos una enfermera me colocó una pezonera.

Poco a poco conseguimos instaurar la lactancia con pezonera y aunque lo intenté sin ella varias veces, las pezoneras nos acompañaron durante 3 años y medio, hasta que mi segundo hijo nació.

Hemos tenido muchas pezoneras. Dos siempre encima, por si se perdía o ensuciaba una. Varias en la cama para encontrarlas con facilidad mientras dormitábamos….

Las pezoneras han sido clave en nuestra lactancia, nos han acompañado hasta que una vez nacido su hermano y ver que mamaba sin pezonera (en un pecho, el otro requirió unos días de pezonera por movilidad maxilofacial afectada por el parto), sé decidió a mamar sin ella. Desde entonces, y ahora tiene 5 años, mama sin pezonera compartiendo complicidad, miradas y juegos juntos.

La lactancia del mayor con pezonera ha sido placentera aunque no fuera lo que yo soñaba y supuso un gran trabajo de aceptación y duelo… No hubo dolor físico, ni infecciones, ni ningún otro problema más allá de tener que llevarlas encima.

La segunda lactancia está siendo disfrutada, sin silicona de por medio, pero distinta por otros motivos. Ingugirtación, mastitis, mordiscos, agitación… hacen que en algunos momentos pese más.

Probablemente siempre me enfade al recordar a la persona que plantó la pezonera en mi pecho, pero lo cierto es que la pezonera forma parte de nuestra historia. No solo de la lactancia. Ha sido un objeto de transición y de calma muy importante para mi hijo. Con tomarla en la mano se ha calmado en momentos en los que no estaba yo, ha dormido durante más de la mitad de su vida con ellas cerca.
Y ahora juega de vez en cuando con ellas.

He visto grietas curarse en tiempo record tras ayudar a mejorar posturas y proponer pezoneras a mujeres que lloraban solo de pensar en la siguiente toma. He visto mujeres que han decidido seguir con pezoneras cuando ya no querían sufrir (palabra textual) más.

Como siempre dice Nohemí Hervada, la lactancia es multifactorial y lo que le sirve a una, no sirve para todas…
Pero no, las pezoneras no son el mal… Son una herramienta que hay que saber utilizar .

La responsabilidad de las tiendas con sus clientes

La responsabilidad de las tiendas con sus clientes

Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es la oportunidad que me brinda de moverme por mi tierra, Euskadi.

Gracias a mi trabajo itinerante, puedo conocer bien la realidad de la crianza de los distintos pueblos que me rodean y también me da la posibilidad de llegar a locales de muy diversos tipos : tiendas de puericultura, asociaciones de familias, centros de terapias, consultas de fisioterapeutas, centros de educación infantil o domicilios particulares. Trabajar en espacios diferentes me permite comprobar cómo cada uno de esos espacios tiene alma propia y representa bien el espíritu de quien los regenta.

Cada vez que uno de esos anfitriones me contrata para ofrecer mis servicios en su espacio, he sentido que me está abriendo las puertas de su casa. Me contratan porque realmente quieren ofrecer un servicio de calidad a sus clientes habituales y de ese modo mi aportación  añade valor  a su trabajo.

A lo largo de los últimos años he visto cómo se hacían pequeños grandes cambios:

  • Tiendas que tras mis talleres de porteo han dejado de vender productos no ergonómicos.
  • Locales que han empezado a vender portabebés porque han entendido lo necesarios que pueden ser para sus clientes.
  • Comercios que han dado un giro radical y han enfocado sus productos de otra manera.
  • Fisioterapeutas que han empezado a  trabajar en red y  a recomendar asesoras de porteo profesionales.
  • Fotógrafos de familia que han empezado a tratar a los bebés de manera más respetuosa.

Me alegra que se hayan producido  esos pequeños cambios. Siento alegría y satisfacción de que cada vez más espacios donde se ofrecen productos y/o servicios asuman su responsabilidad  y sus consecuencias a corto, medio y largo plazo.

Responsabilidades ineludibles cuando se gestiona un local

Quien ofrece un servicio o producto:

  • Tiene la responsabilidad de dar información correcta y actualizada. Si no dispone de ella debería decirlo sin miedo y con honestidad para no engañar a su cliente.

No todos podemos ni debemos saber de todos los ámbitos de la vida.

  • Tiene la responsabilidad de que las actividades que se den en su espacio sean una oferta de calidad y estén alineadas con los principios y productos que venden.

Para proyectar excelencia y calidad es mejor contratar personas formadas y actualizadas.

  • Tiene la responsabilidad de velar por la imagen que proyecta y la reputación que le acompaña.    

Es importante conocer nuestro mercado y saber rodearnos de los profesionales adecuados.

  • Tiene la responsabilidad de brindar a sus clientes una experiencia inmejorable en su espacio.

El cliente “rentable” es el que vuelve y nos recomienda.    

  • Tiene la responsabilidad de brindarle al cliente la certeza de haber hecho una buena compra.

Lo peor que nos puede pasar es que un cliente descontento sienta que le “hemos vendido» algo que no necesitaba.

En nuestro sector de familias, bebés y embarazadas, tiene la responsabilidad , además, de que esos primeros meses, semanas, días, minutos… sean especiales, de calidad y de verdad.

 

 Busca profesionales cualificados

En mi trabajo, tanto como Asesora Continuum®, como desde  UmumaPro,  una de las cosas que más valoro es la formación permanente, la actualización de información y el cuestionamiento constante de si lo que hoy creo cierto, mañana lo será.

Una de mi premisas fundamentales a la hora de trabajar es que mi experiencia personal como madre, no sirve DE NADA,  cuando una familia acude a mis talleres o asesorías, puesto que mi realidad, es solo mía.

Extrapolar mis circunstancias y dar por sentado que todas las familias deben hacer lo mismo sería una absoluta irresponsabilidad.

Hay preguntas que se repiten una y otra vez en talleres y asesorías de porteo, una de ellas suele ser “¿entonces para recién nacido qué portabebés recomiendas?” y es curioso que siempre alguien se sorprenda al escuchar que «no recomiendo ninguno en concreto, que esa es una de las preguntas que nunca responderé sin saber más sobre las características particulares de cada una de las familias que tenga alrededor».

Cuando una tienda elude sus responsabilidades,  o peor aún, cuando sabe que lo que se está diciendo en su espacio, en su casa, no es cierto ni fundamentado, es irresponsable.
Por suerte cada vez más son más los espacios que entienden de sinergias, de profesionalización de todos los sectores, de servicios de calidad, de clientes felices…

Si eres una tienda responsable, busca tu Asesora Continuum® de referencia. No te arrepentirás.

Nahia Alkorta-Sabeletik Mundura
Asesora Continuum

Asesoras Continuum en Radio DescubriéndoMe

Asesoras Continuum en Radio DescubriéndoMe

Esta semana desde el programa Gente de Hoy de DescubriéndoMe Radio , Myriam Ponte y Patty Galván  entrevistaron a Nohemí Hervada, directora de nuestra formación para hablar sobre qué es una Asesora Continuum y quién puede optar a esta formación. Se habló además sobre lactancia, porteo y mucho más.
Aquí te dejamos el podcast para que lo disfrutes:

 

tuit de patty galván
Escucha el Podcast de la entrevista a Nohemí Hervada y COMPARTE

 

Aún estás a tiempo de unirte a la 5ª promoción de Asesoras Continuum en su opción completa  o a alguno de sus módulos

¡Únete a nuestro Módulo (s) de Acompañamiento y Porteo  haz de tu sueño una profesión!

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Formación Porteo Continuum

La carga de las madres

La carga de las madres

 

Las mujeres de por si tenemos la costumbre, normalmente, de cargar con toda o casi toda la responsabilidad. El trabajo, la casa, los hijos… No es que nuestra pareja (si la hay) no colabore, es que el grado de responsabilidad no suele ser la misma.

 

 

Desde niñas nos han enseñado, ya sea de una forma más o menos sutil, a no molestar, a no pedir, a que no somos dueñas de nuestro cuerpo, a estar para el otro, a agradar.

 

La sociedad se encarga también de transmitirnos que tenemos que poder con todo para ser supermujeres, supermamás, superexitosastrabajadoras, supereducadas.

 

Tenemos que demostrar que valemos, que podemos con todo.

 

Y la culpa. Ay la culpa. Nuestra eterna acompañante.

 

Si no llegamos a todo es culpa nuestra. Si al otro le molestan nuestras palabras o nuestras quejas es culpa nuestra. Si nuestro parto o lactancia no es el que deseamos es culpa nuestra porque no sabemos y nuestro cuerpo no funciona. Si nos agobiamos es culpa nuestra, porque no somos capaces de poder con todo.

 

Pero es que no tenemos ni debemos que poder con todo. Si vivimos en pareja la responsabilidad debería ser compartida. Pero por desgracias no nos han educado igual.

 

mujer multitarea

 

Por otro lado vivimos aislados unos de otros. Estamos solos. Y nos sentimos solas. Cuantas madres se ven solas y superadas en la crianza de sus hijos.

 

La maternidad debería ser compartida y vivida con alegría, en comunidad, en tribu.

 

Estoy cansada de la pregunta de ¿y no trabajas?, cuando nos quedamos en casa al cuidado de nuestro hijos. Como si el cuidado de una persona fuese cualquier cosa. Como si estar en casa cuidando de nuestros hijos implicase no hacer nada.

 

El cuidado de una persona en pleno desarrollo es el trabajo que mayores conocimientos, responsabilidad, cualidades y tiempo requiere.

 

Claro, no estoy hablando de dejar a nuestros hijos en su cunita llorando hasta que aprendan a consolarse solos (cosa que no es tal y que además tiene sus consecuencia). Ni tampoco hablo de dejarles enchufados a la tele constantemente. Hablo de presencia para con nuestros hijos.

 

Mis hijas no me molestan, me molesta quien se cree con derecho a decirme que estarían mejor en una guardería, que qué bien vivo (dando por hecho que no hago nada), o que me estoy centrando demasiado en mi maternidad.

 

Señores, mis hijas no van a volver a ser niñas. Si no disfruto ahora de ellas y su crianza, ¿cuándo lo haré? Cada etapa tiene su tiempo. Y con mi vida hago lo que me place.

 

 

Por otro lado, si mi pareja es quien trabaja fuera, y yo quien se queda en casa cuidando de mis hijas, esto no es sinónimo de encargarme yo de todo lo concerniente de la casa. Ambos estamos desempeñando un trabajo, aunque el mío no sea remunerado.

 

Si resulta que además de cuidar a mis hijas llevo un emprendimiento, me cuesta aún más entender esos comentarios de desdén ante quienes decidimos hacer las cosas de otra manera.

 

 

Pensando en detallar todo lo que hago como madre seguro que habrá quien me tache de intrusismo. Soy cuidadora, proveedora de alimento, enfermera, asesora, psicóloga, payasa, cuentacuentos, monitora de ocio y tiempo libre, cocinera, limpiadora, profesora, chofer… Seguro que se te ocurren muchas más cosas.

 

Pero además de todo esto, y de mi trabajo, está para mí lo más cansado y que a veces más nos agota. Porque no sólo estamos agotadas físicamente, sino también mentalmente.

 

Todo lo que tiene que ver con la gestión y organización depende casi siempre de nosotras. Menús, citas, compras, colegio, llamadas, pediatra… Eso sin contar con la gestión y organización si eres emprendedora.

 

Descarguemos nuestra carga.

Porque no siempre todo es responsabilidad nuestra.

Porque tenemos que aprender a delegar.

Porque la crianza y la maternidad necesita de tribu.

 

 

Carolina Sánchez

http://SoniandoDuendes.com

http://MinervaysuMundo.com

Consejos para el posparto

Consejos para el posparto

Nada de lo que te digan te prepara para el posparto.

Aún así, sigamos intentándolo. Sigamos diciéndoles a las que vienen detrás que, seguramente, se recuperarán antes de un parto no intervenido, que meter al bebé en cama con ellas les dará alguna hora de sueño más, que el contacto constante con su bebé hará que se entiendan y que todo fluya…

 

Hoy vengo con unas ideas mucho menos transcendentales. Traigo unos truquillos de los que se descubren con la necesidad. De esos que todas tenemos. A lo mejor solo resultan prácticos para mí y desde luego que no pretendo aconsejar que nadie haga las mismas chorradas que yo, pero por si a alguien le sirven ¡ahí os los dejo!

TRUQUILLO 1.
Yo creía que el truco de botar en la pelota de Pilates para calmar al bebé era de sobras conocido pero el otro día hablé con unos papás ¡que no lo sabían! Cuando lo probaron quedaron alucinados, así que lo nombro por si queda más gente que no se ha enterado… Ah, ¿sabéis que también puede funcionar si ponemos la pelota entre nuestra espalda y la pared? Por cambiar un poco de postura, más que nada…
Otros recursos: mirar por la ventana, caminar, bailar… Pero, atención, el baile que mejor me funciona a mí es a ritmo de la banda sonora Dirty Dancing; cuanto más guarro el movimiento, mejor. Si tienes energía ese día, hazlo al límite de la dislocación. Yo creo que funciona tan bien por la combinación del balanceo con el sube y baja. A mi hija la deja seca. Otro truco menos conocido es meterse debajo de la campana extractora. “¡¡¡Campaaaaaana y se acabó!!!!” le llamamos en casa, por su tremenda eficacia. Si sois muy jóvenes me temo no entenderéis este chascarrillo… Y, al final, hagas lo que hagas, con el niño a la teta, por supesto.

TRUQUILLO 2.
Este truco puede herir sensibilidades. Así que, por si le puedo ahorrar el cabreo alguien:
• Por supuesto que todo el mundo tiene que ganarse la vida, a veces en puestos que nos generan a los demás muy pocas simpatías, pero esas personas no tienen la culpa.
• Por supuesto que las ONGs merecen todo el respeto y la admiración del mundo y necesitan que muchos nos hagamos socios.
• Por supuesto que es vergonzoso que haya tanta gente en nuestro país sin recursos que tenga que recurrir a pedir en la calle.
Dicho esto: cuando vayas paseando y veas ya a lo lejos que te va a abordar alguien con “¿tienes un minutito para una encuesta?” o “¿te apetece hacerte socio?”; cuando estés en una cafetería o en el metro y no te apetezca que te vendan un mechero o ni si quiera que te hablen: sácate una teta. Así, sin más. Sácate una teta para dar de mamar, pero sin mucha prisa en ponerte al bebé… No hay fallo, nadie se acerca a hacerle una encuesta a una tía que tiene una teta de fuera.

TRUQUILLO 3.
Los bebés de pocos meses solo necesitan dos cosas: el cuerpo de mamá (con todo lo que eso implica: comida, calor, protección, etc) y un poquito de suelo. Y de uno a otro deben bailar, de los brazos al suelo y del suelo a los brazos. Pero está complicado porque no en todas las habitaciones de la casa es fácil dejar al bebé en el suelo. Al final la gente opta por meter al bebé en una hamaca y la pasea al baño, a la cocina… Pero eso no es lo más beneficioso para el desarrollo motor del bebé. Nuestra solución: hemos cortado en tres una colchoneta de yoga algo gordita y hemos puesto un trozo en la cocina, uno en el baño y otro en la habitación donde está el cambiador y la ropa de la peque. El trozo de colchoneta tendrá que crecer en cuanto aprenda a girarse.

En el salón tenemos puesto de manera permanente un suelo de puzle, pero cuando nos movemos por la casa (y la niña no va porteada) ya solo la trasladamos a ella, no vamos arrastrando por ahí una hamaca ni una manta de actividades.
Al llegar al baño, dejas al bebé en la colchonetita que está en el suelo y te sientas a mear tranquilamente. Tranquilamente…, bueno, mientras le miras y le haces “gugu tata, ahora te cojo cariño, es un momentito”.

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TRUQUILLO 4.
Encontrar un sujetador de lactancia a nuestro gusto es toda una aventura. Yo no quise comprar ninguno por adelantado, porque no sabía que talla comprar. Quién sabe cómo se te van a poner las tetas cuando suba la leche, y quién sabe cuánto van a bajar después, si es que bajan…
Fue en las primeras semanas, cuando apenas salía a la calle, siempre medio desnuda, con las tetas de fuera goteando leche por toda la casa… cuando descubrí por casualidad que el mejor sujetador de lactancia es un bikini de triangulo. “Sujetador de cortinilla”, le llamo.
La verdad es que no tenía sujetador que ponerme porque, como os dije, no quise comprar hasta ver de qué tamaño se me quedaban las tetas, pero tampoco me podía poner los de siempre (ni por tamaño ni por comodidad para dar el pecho a la niña). Así que rebuscando por los cajones en plan “¿qué demonios me pongo para no empaparme yo, ni a la niña, ni dejar regueros por el pasillo?”, apareció un bikini… Es muy cómodo, se “abre” con una mano, no aprieta, es rápido, si se moja de leche seca pronto…

 

¿Nos cuentas tú ahora cuáles son truquillos para el día a día con un recién nacido? ¿Tienes un secreto para eliminar las ojeras?, ¿un truco infalible para sacar las manchas de caca?, ¿una canción mágica que te salva la vida? ¡Contribuye, todas lo necesitamos!

Y, sobre todo, no os olvidéis de decirles a las siguientes que miren a los ojos a su bebé, que lo acaricien, que le hablen y lo escuchen, que lo lleven con ellas y compartan con él cada momento del día.