10 cosas que he aprendido de mi hija

10 cosas que he aprendido de mi hija

Soy una de esas mujeres a las que la maternidad le ha cambiado la vida en todos los sentidos. Mi bebé, tan preciosa, tan chiquitita, tan demandante de brazos y teta, tan impaciente siempre en sus necesidades, tan deseosa de piel, tan pequeñita pero al mismo tiempo de una grandeza sin límites, me vino a enseñar todo lo relativo no sólo a su mundo sino también al mío.

 

Sin haber estado previamente en contacto con bebés, la llegada de mi propio bebé me obligó  a aprender cómo ocuparme de ella  a marchas forzadas. Y ocuparme de mi pequeña no sólo significaba que estuviese alimentada, abrigada y limpia, sino que iba más allá, mucho más allá.

Lo hice de forma instintiva, no por ello exenta de dudas. Habiéndome sumergido de lleno en mi puerperio, sin apenas tampoco saber lo que eso significaba, me dejé llevar y me di cuenta de que saber interpretar las necesidades de mi bebé era mucho más fácil de lo que imaginaba.

Sólo tenía que pararme y escuchar a mi pequeña, sin prestarle atención a los miles de consejos no pedidos.
Entonces todo fluía de una manera casi mística.

 

No digo con esto que todo fuese fácil y sencillo. Esos primeros meses luchando por conseguir nuestra deseada lactancia, las dudas, el llanto “sin motivo” aparente y las “malas” noches, fueros sin duda otro de los muchos aprendizajes que me esperaban.

 

Sentía (y así lo sigo sintiendo) a mi niña más sabia que a cualquiera de todos esos adultos que decían que no se enteraba de nada, por ser tan pequeña.

Mi bebé sabía perfectamente qué necesitaba y cuando lo necesitaba, yo sólo tenía que mirarla de verdad para darme cuenta.

No todos los adultos, por no decir que muy pocos, sabemos reconocer nuestras verdaderas necesidades.

La niña que fui

Otra cosa que mi hija me ha venido a enseñar, cosa que ya intuía pero que nunca había tocado tan de cerca, es mi relación con mi niñez y por tanto con toda mi vida adulta.

No es siempre fácil asomarse a esa puerta que se abre hacia tu interior, y que lo hace al mismo tiempo que tu hija se abre paso a la vida.

Pero personalmente creo que es necesario mirar cara a cara a nuestra niña interior, asustada y temerosa. Es una manera de sanar heridas y ser consciente, para no repetir con mi hija las conductas que me dañaron siendo yo niña.

 

Mi hija me ha enseñado…

  • … que siempre se puede querer más aún
  • … que los bebés reales nada tienen que ver con los que salen en televisión
  • … que los niños son los más sabios y de quienes deberíamos tomar ejemplo en muchos aspectos
  • … que obligar y tratar de enseñar a través del miedo, nunca lleva a integrar el aprendizaje deseado, sino sólo a la desconfianza, la resignación y al resentimiento
  • … que observar y escuchar es la mejor manera de aprender
  • … que cada vivencia con nuestros hijos sólo la vivimos una vez y hay que aprovechar cada momento en la vida
  • … a valorar tanto mi intuición como a la niña que llevo dentro
  • … que debemos plantearnos nuestras creencias preconcebidas y ponerlas en duda
  • … que las cosas se pueden hacer de muchas maneras distintas, y ninguna tiene por qué ser mejor o peor
  • … que una infancia respetada y feliz deviene en adultos respetuosos y felices.

¿Y tú? ¿Qué has aprendido con tu maternidad?

No alcanza con el instinto. Por Irene Petroff

No alcanza con el instinto. Por Irene Petroff

Cada mujer llega a la maternidad de manera diferente.
Hay algunas que llegan sin buscarlo, otras que lo planifican durante mucho tiempo, otras que lo buscan hace rato.
Hay algunas que llegan con nada de información, otras con muy poquita, y otras con una cantidad de información asombrosa.
Y cada una se estrena como madre con una pesada mochila a cuestas, que a veces conocemos, otras no.
Pero invariablemente ,la maternidad se encargará de mostrarnos matices o colores que nunca antes habían aflorado.

En este universo de la maternidad hay muchas maneras de hacer las cosas.  
Las que se rigen a pies juntillas con lo que el personal de salud les dice, las que buscan profesionales sanitarios con los cuales empaticen filosóficamente hablando, las que reniegan del personal de salud buscando su propio camino.  En este buscar el camino, se despierta otra voz que estaba dormida o acallada, la voz del instinto.

El instinto materno es algo que todas las mujeres llevamos a cuestas. El instinto materno es lo que garantiza, biológicamente, la preservación de la especie.  ¿Se imaginan que pasaría si las mujeres dejáramos de atender a nuestras crías?

Ese instinto materno es lo que hace que el motor de cuidados hacia nuestros hijos se active con el parto,  un motor que viene andando, en algunas más en otras menos, desde que somos muy pequeñas.
susanitaPuedo comprobar cotidianamente con mi hija, cómo se emociona, cómo interactúa dulcemente con los bebés cercanos.  Más allá de que mi hija es un ser luminoso (yo no podría decir otra cosa), lo que le pasa al ver un bebé es que los mecanismos biológicos de cuidar a una criatura, se activan.  Todas las mujeres tenemos eso.  Pero la vida en sociedad, la vida “intelectual” muchas veces opera en contra y hace que ese instinto, innato, se acalle, se silencie.  Y entonces llegamos a la maternidad con nuestro instinto dormido.  Y cuando éste se va despertando, de a poco, le cuesta mucho encontrar la huella del camino, porque ese camino está lleno de maleza, la maleza de la cultura, de la información.


Dentro de los grupos maternales se escucha mucho el “escuchá tu instinto”.  
Y esto está bien, pero a veces es muy difícil discernir si lo que nos está hablando es nuestro instinto o la voz de lo cultural que venimos mamando desde el nacer, la voz del patriarcado… se hace muy difícil saber qué tenemos que escuchar.  
Y caminamos en redondo buscando dentro nuestro soluciones que no encontramos, señales que no vemos, consejos que no hallamos.


A veces encontramos el norte cuando nos dejamos acompañar en el camino por otras mujeres que ya transitaron rutas cercanas a la nuestra, que ya han pasado por nuestras incógnitas, que ya han encontrado sus respuestas a preguntas similares.  Mujeres que se dejan llevar por el instinto, pero también acompañadas por la evidencia científica:
Las Asesoras Continuum.

Irene Petroff

 

Irene Petroff
Casa en Construcción
1ª Promoción Asesoras Continuum

 

Miles de bebés murieron por falta de contacto humano

Miles de bebés murieron por falta de contacto humano

Esta es una parte, extendida, de una de las cosas que cuento en mis talleres de porteo o en charlas más largas. Es, de alguna manera, el inicio de lo que hoy llamamos el Maternaje proximal. Hoy te quiero contar la historia de «Los niños de Anna».

[Tweet «¿Cuándo fue la última vez que te abrazaron? ¿Es agradable experimentar «el contacto humano»?»]

El contacto físico es tan importante para los seres humanos que en las investigaciones sobre el tacto y el contacto se incluye la sorprendente realidad de que ¡la falta de contacto humano puede matar!

A mediados del s. XIX miles y miles de bebés morían en los hospicios de todo el mundo a causa de una enfermedad que se denominó El Marasmo. En aquella época el Marasmo en instituciones se daba sobre todo a partir de los 6 y 9 meses de vida. Bebés aparentemente sanos, entraban en un estado de depresión, dejaban de mantener contacto visual, de alimentarse, de comunicar, hasta que «la enfermedad» les llevaba inevitablemente a la muerte.

En 1915 en Nueva York el doctor Henry Chapin llevo a cabo una investigación en la que se determino que la mortalidad infantil en niños menores de 2 años en instituciones para huérfanos era del 100%. Otro médico en Baltimore, el Dr. Knox informó que sobre 200 niños de menos de un año de edad ingresados en un hospital el 90% habían fallecido y el otro 10% había escapado al marasmo porque habían sido dados en adopción temporal o permanentemente.

Bebés tocados, bebés que sobreviven

El Dr. Fritz Talbot, un pediatra de Bostón comenzó a estudiar los misterios del marasmo. Visitó muchos hospicios y varias clínicas infantiles en diferentes países. En todos la mortalidad estaba en los mismos niveles, en todos salvo con la excepción de un lugar: un hospicio en Dusseldorf. Allí se percató de que los pequeños estaban saludables y fuertes y sin embargo recibían más o menos la misma atención que los niños hospitalizados en Estados Unidos.

Como en la mayor parte de los orfelinatos y clínicas visitados las salas estaban limpias y ordenadas, pero algo le llamó la atención. Se dio cuenta de que una anciana regordeta cargaba un bebé enfermizo a la cadera. Talbot preguntó al director médico quién era esta mujer. «oh, esa es la vieja Anna. Cuando hemos hecho todo lo que hemos podido desde el punto de vista médico por un niño, y aún no está bien, se lo entregamos a la vieja Anna. Ella siempre tiene éxito.» Los niños que Ana cargaba sobrevivían.

Hoy está comprobado que cuando el bebé recibe caricias y contacto amoroso a través de miradas provistas de ternura, palabras suaves, es contenido y acariciado, el cerebro envía órdenes a la hipófisis, activando así el crecimiento adecuado para su edad. Cuando esto no ocurre de forma adecuada el crecimiento se detiene o se altera. La hipófisis recibe señales de tensión y segrega adrenocorticotrofina, estimula la glándula suprarrenal que segrega cortisona, que a su vez inhibe el crecimiento óseo.

Gracias a la intuición y a la sabiduría de Anna, el Dr. Fritz Talbot comprendió la importancia de la afectividad positiva. Gracias a Anna se llevaron a cabo grandes cambios en la forma en que se administraron algunas instituciones expósito. El Hospital Bellevue de Nueva York instituyó una nueva política: cada bebé debía ser cogido, sostenido, tocado, acariciado por una madre varias veces al día. La tasa de mortalidad de más de un 80% en instituciones de lactantes cayó a menos de 10%.

 

Una necesidad humana fundamental, básica, había sido «descubierta»: el CONTACTO.

En la formación Asesoras Continuum formamos a profesionales en el acompañamiento a la maternidad y a las familias, desde su embarazo, el parto, el puerperio y hasta los primeros años de la crianza. Nuestra filosofía es que el contacto con el bebé es la herramienta más poderosa para la crianza de nuestros hijos, además de la más económica, pero sin duda la más enriquecedora.

 

Mercedes Granda
Mi Saquito Mágico

Asesora de Porteo y Formadora de Asesoras Continuum

Fuentes:

– Manifiesto Humanista, Introducción a un nuevo verbo: Nosotrear. Andrés Sánchez Bodas. Ediciones Lea 2013.

Te siento aunque no te vea – por Carolina Sánchez

Te siento aunque no te vea – por Carolina Sánchez

Me gustaría contarte una anécdota que nos sucedió hace ya cinco años, en un paseo con  amigos.
Caminábamos por la calle y una de las parejas iba delante de nosotros con su niña. En un extremo iba la pequeña de unos tres o cuatro años, de la mano de su madre, cuya visión es muy limitada,  agarrada a su pareja invidente, que era guiado a su vez por su perro guía.
Pudimos avisarles a tiempo para que la pequeña no se chocase contra una valla que había en mitad de la calle y que al ir caminando en bloque había quedado justo al paso de la niña.

Esta escena que a nosotros nos parece exagerada, es una realidad frecuente en la vida de las personas ciegas o con problemas graves de visión.

Porteo y necesidades especiales

Por aquel entonces no le di más vueltas al asunto, si bien es verdad que lo he recordado en varias ocasiones.
Es ahora, como asesora continuum, cuando me planteo qué puedo aportarte a ti, si es tu caso, o a cualquier otra familia en circunstancias similares.
Como Asesora  Continuum mi función es, siempre que lo demandes, acompañarte en la búsqueda de lo que mejor se adecúe a vuestras necesidades concretas y ofrecerte información relevante.

 

El porteo, siempre que sea ergonómico (un portabebé que respete la postura fisiológica del bebé: rodillas más altas que el culo y espalda redondeada), tiene múltiples beneficios tanto para el bebé como para el portador.

En el caso de familias con necesidades especiales, hoy me centro en los casos en los que  el sentido de la visión está afectado en menor o mayor grado,

el porteo puede ofrecerte un plus en el día a día en la crianza de tus hijos de seguridad, autonomía con tus pequeños y por supuesto del placer de sentiros.

 

¿Qué puede ofrecerte el porteo a ti y a tus hijos si tienes algún problema de visión?

  •  Mayor facilidad a la hora de desplazarte con tu pequeño. Al ir pegado a ti es como si fuera parte de ti, y por tanto te es más fácil y cómodo desplazarte, ya sea en casa o, aún más necesario, en la calle.
  • Seguridad, al sentir en todo momento a tu hijo y saber que está bien. Por supuesto esta seguridad es mutua, ya que el bebé o el niño también se siente seguro al estar en contacto contigo, para él es una necesidad básica.
  • Disfrutar de vuestra cercanía. El placer de olerle, su calor, sus movimientos y todo lo que te aporta el sentido del tacto. Del mismo modo, el bebé disfruta y se relaja en tu compañía.
  • Fortalece el vínculo. Al estar más tiempo en contacto el vínculo se ve favorecido, y os ofrece otra forma de conoceros y de acercamiento. Ese contacto te ayuda a reconocer más fácilmente sus demandas y sus necesidades.
  • Comunicación con tu bebé. Nadie mejor que tú sabe que el tacto es otra forma de comunicación.
  • La estimulación justa y necesaria para tu bebé: tu contacto, tu voz y el balanceo y movimiento indispensable al ser porteado es la justa estimulación que tu bebé requiere.

 

 

Gracias a las nuevas tecnologías sé que puedes tener acceso a esta información, a través de un transcriptor.

 

Si este no es tu caso pero tienes a alguien cercano en estas circunstancias seguro que le vendrá muy bien esta información, compártela con él y con todos tus contactos.

Carolina Sánchez
Soñando duendes 

1ª Promoción Asesoras Continuum

Cuidados Madre Canguro

Cuidados Madre Canguro

Tras haber pasado el mes de mayo hablando de «CONTACTO», julio lo dedicaremos al módulo «Cuidados Madre Canguro».

Desde que diseñé mi primer curso de formación tenía claro que este tema estaría incluído.  Desde aquélla primer clase que impartí sobre este tema en mi curso de porteo, a ahora, el temario se ha enriquecido y ampliado hasta ofrecer un módulo único dentro de la formación de Asesoras Continuum.

Conocer el trabajo de Nils Bergman, y a raíz de eso adentrarme en el conocimiento de lo que la gente llama «Método Canguro» me hizo comprender mejor el tema que me introdujo en todo esto: el porteo.

Es fundamental conocer la realidad de cómo es el bebé humano para saber qué necesita y cómo proveerselo.

Los bebés que nacen muy pronto nos enseñan muchas cosas y de ellos , de sus madres y de los profesionales que trabajan por y para ellos vamos a aprender.

En nuestro módulo tendremos en las clases a

  • Irene García Perulero, quien aparte de su trabajo como bióloga e investigadora, es madre de un bebé nacido prematuro.
    Nos contará no solo el conocimiento científico, sino la parte humana de estos procesos. Y su experiencia será valiosísima para aprender cómo por ejemplo, conseguir una lactancia exitosa en estos casos.
  • Sergio Fernández Ureña nos hablará como profesional sanitario. Es médico pediatra y se ha formado trabajando con estos bebés así que tiene mucho que aportar a la formación, tanto por su trabajo, como por su implicación personal en el respeto a los más pequeños.
  • Yo misma, Nohemí Hervadahablaré de otros aspectos de los Cuidados Madre Canguro, y de cuál es nuestro papel como asesoras con las familias que viven esta realidad. Desde informarles de los derechos legales hasta asegurarnos que lo portean de la forma correcta.

Cuidados madre canguro

Si eres profesional sanitario y quieres ampliar tu formación en este tema.

Si como madre o padre te interesa aprender más sobre CMC

Si tu bebé tuvo un nacimiento prematuro y quieres comprender mejor eso que no te explicaron.
Si ya trabajas acompañando y asesorando a familias en estos casos y quieres actualizarte.

Si quieres  ver , oír y participar en estas clases y charlas, es tu oportunidad.

«Disfrutando en familia de las salidas al campo» por Carolina Sánchez

«Disfrutando en familia de las salidas al campo» por Carolina Sánchez

 

Siempre nos ha gustado mucho salir a pasear al campo cuando nos ha sido posible, la de caminatas y excursiones que habremos hecho. Tras ser padres la cosa no ha cambiado mucho, sólo nos hemos adaptado a las nuevas circunstancias, teniendo en cuenta las necesidades de nuestra hija.

 

El hecho de hacer excursiones al campo nos parece todavía más necesario con nuestra hija, desconectar de la ciudad y conocer nuevos entornos, respirar aire limpio, el poder correr a sus anchas, que investigue y descubra… y mucho más. Ahora hacemos rutas más cortas y nos lo tomamos con más tranquilidad, porque el ritmo de la familia ha cambiado y no se trata de ver todo lo que podamos, sino de disfrutar tranquilamente todos juntos.

 

Carolina Sánchez porteando de excursión

Carolina Sánchez porteando de excursión

Cuando mi hija aún no andaba las rutas eran todavía largas, aunque nos lo tomábamos con tranquilidad. El papá y yo la subíamos al portabebé y así disfrutábamos de la naturaleza con nuestra hija encantada del paseo, eso si no se terminaba durmiendo.

Eso es lo que te permite un buen portabebé ergonómico:
poder desplazarte a tu ritmo en cualquier lugar accesible a pie
.

Esto es extensible al metro, al supermercado o al centro de una gran cuidad por poner algunos ejemplos, donde ir con carrito no es nada sencillo.

A nuestra pequeña de casi cuatro años no le interesa caminar y caminar, sino subirse a todo lo que vea que sea susceptible de ser escalado, pararse a mirar insectos, recoger hojas, pintar en el suelo con una piedra, y si se aburre o se cansa, lo que quiere es que la cojamos aúpa. Mi hija ya no es un bebé sino una niña de 16 kilos, pero una niña al fin y al cabo, que se cansa y que lógicamente no puede seguir el ritmo de los adultos, por mucho que intentemos adaptar nuestro paso al suyo.

 

Dieciséis kilos pesan, pero como en nuestro caso llevamos porteando a nuestra pequeña desde bebé, nuestro cuerpo se ha ido adaptando poco a poco al incremento paulatino de su peso; si además usamos un portabebé ergonómico adecuado a su edad, la sensación de peso no es tanta. Si queremos seguir disfrutando en familia de estos paseos en plena naturaleza, con todo lo que esto nos enriquece a los tres, tenemos que tener en cuenta las necesidades de todos los miembros de la familia.

Como padres de una niña pequeña somos conscientes de su ritmo y por tanto no sólo no nos importa llevarla a la espalda en portabebé sino que disfrutamos de ese contacto mutuo.

 

Para terminar quiero compartir contigo unos consejos básicos para disfrutar del porteo en el campo:

 

  • Usa siempre un portabebé ergonómico adecuado a la edad del niño o bebé.
  • Si porteas esporádicamente o has comenzado a portear recientemente, portea durante pequeños ratitos. Una buena idea es que el niño sea llevado a ratitos por más de un adulto.
  • Ten en cuenta que os trasmitís calor, por lo que no es conveniente abrigaros en exceso.
  • Si porteáis en verano recuerda no hacerlo a las horas de más calor, usar crema protectora, gorrito, tejidos naturales y siempre que haya tela entre el niño y tú.
  • Si el niño ya anda permitid que corra también a sus anchas.
  • Disfruta del paseo, no hay prisa.

 

Saber lo que cada uno necesita y hacerlo lo más sencillo posible nos facilita mucho disfrutar más de la vida.

Carolina Sánchez
Soñando Duendes
Asesora Continuum 1ª promoción

 

Te escribo desde el pasado para que me leas en el futuro

Te escribo desde el pasado para que me leas en el futuro

 Te escribo desde el pasado para que me leas en el futuro.

«Lo que te voy a contar te hubiera gustado saberlo hace tiempo, a pesar de esa sensación de disponer de amplios conocimientos.
Pero la teoría es eso: teoría, y ahora te escribo y te cuento desde el sentir, desde lo que es válido, desde el sentimiento y la sensación, desde el instinto y el saber ancestral del disfrute de ser madre.
Desde el pálpito, el latido y la sapiencia de llevar un pequeño cuerpo pegado a ti, siendo parte de tu propio ser.»

Así comienza una carta que me escribo a mí misma, para darme esos consejos que ahora, desde la experiencia me guardo para una futura maternidad, y no son conocimientos, son sentimientos, que al final, son los que valen.

Me escribo a mí misma, porque en su momento no me escuché de forma plena, no supe interpretar del todo las señales fuertemente emitidas, algo se perdió en el mensaje, y de nada vale ahora reprochármelo, pero es de ley recordármelo a mí misma para una futura nueva vida, incierta, pero aun así probable.

  • Nada corre tanta prisa como agotar y beber todas sus risas, sentir su aliento cálido y acariciar esos pies redondos y suaves.
  • Nada puede estar por delante de contar sus deditos, de acariciar su pelusa, de aspirar miles de veces al día su aroma.
  • Nada es tan urgente como tocar cada centímetro de su piel mil veces cada minuto y sentir su calor, un calor que cura, que recompone, si le dejamos.
  • Nada es tan apremiante como escuchar cada latido, cada inspiración de su cuerpecito durmiente, cada suspiro lanzado en sueños.
  • Ningún libro te cuenta de forma fiel cómo suena su primera palabra, esa que nunca volverás a oír de igual manera, porque cada vez suena diferente
  •   Nada te resonará igual que su primer paso firme en esta vida, seguro, confiado y de tu mano, al contacto de tu piel.
  • Párate a contar, tocar y sentir su deditos siempre que puedas
  • Nadie devuelve ese tiempo que has perdido en tareas, urgencias, carreras, día a día, sin exprimir cada minuto, cada segundo a su lado.
  • Así que en el fondo los consejos se condensan en estar, en ser, y quizás menos en observar, en saber. Más en sentir, palpar, vivir y menos en contrastar, comparar y medir.Nuestros hijos son bebés un día de cada vez.

Y yo misma me aconsejo recordarlo, y vivir cada uno de esos días como si fueran años, desde el puro disfrute, sin relojes, solazándonos en nuestro propio ser con ellos y siendo nosotros mismos para, por y con ellos.

Dar @NohemiHervada

 

Esmeralda Solís, MADRE, Pedagoga y Maestra de Educación Especial, Asesora en crianza, lactancia y porteo, artesana y asesora continuum. Nacida en Gijón (Asturias) y asentada en Alcorcón (Madrid).
«Soñar para que no tengan que soñar» por Nahia Alkorta Elezgarai

«Soñar para que no tengan que soñar» por Nahia Alkorta Elezgarai

Muchas veces sueño con un mundo en el que los bebés nacen rodeados de amor, donde el embarazo y el parto no son tratados como enfermedades y donde, incluso cuando hay complicaciones, los nacimientos son respetados y llenos de amor.

Hace unos meses decidí que solamente soñando no iba a conseguir que las futuras generaciones, mi hijo, mis futuros hijos o nietos no tuvieran que soñar.

Seguiré soñando, pero al sueño le he sumado la decisión de actuar.
Creé y alimento cada día la primera página web (y por ahora única) en euskera que abarca desde el pre-embarazo hasta la crianza en brazos (pasando por embarazo, parto, postparto y lactancia): Sabeletik Mundura.

Sabeletik Mundura

La web recoge información basada en evidencia científica y/o autores consagrados y la actualizo casi a diario con nuevos artículos, noticias o complementando la información. Además, ofrezco distintos servicios (asesoramiento de maternidad y crianza, lactancia y porteo, cursos y talleres y portabebés ergonómicos) e información de profesionales y asociaciones relacionados con la p/maternidad.

Sueño con el día en el que la vida sea entendida como lo que es, un continuum.

Un continuum en el que transitamos distintos procesos, un continuum en el que estamos en constante evolución, un continuum en el que todas nuestras vivencias nos acompañarán.
Un continuum que empieza antes de la concepción, un continuum que no debería condicionarse en el momento de pasar de la vida acúatica a la terrestre, del útero al mundo, de la barriga al mundo (Sabeletik Mundura).

Sueño con el día en el que todas las futuras mamás, papás y bebés, tengan a su lado un acompañamiento integral, respetuoso y profesional.
Por ello trabajo todos los días, ofreciendo además de información a las familias, a los profesionales que tienen el honor de presenciar y acompañar el nacimiento, porque si no nos unimos, sólo seguiremos siendo soñadores.

Un día, encontré que había un lugar en el que los sueños se hacen realidad. Me topé con la formación Asesoras Continuum , encontré mi lugar.

Sueño, trabajo y me formo para que las futuras generaciones no tengan que soñar con partos respetados.
Sueño, trabajo y me formo para que las futuras generaciones puedan soñar libremente.

Nahia Alkorta Elezgarai

Soy Nahia, mamá de Aner de 22 meses y asesora de maternidad, de porteo, lactancia y duelo gestacional-perinatal. Acompaño familias desde el pre-embarazo a los primeros meses del bebé desde la información, protección y sostén emocional.

Lo primero es soñarlo

Lo primero es soñarlo

Que nuestro curso arranque con Emprendimiento no es casual.

Para las mujeres que tenemos tan interiorizado que el cuidado nos corresponde a nosotras «per sé» pensar en profesionalizar este campo nos suele costar mucho. Y si hablamos no solo de profesionalizar en el sentido de prepararnos y de ofrecer ese servicio, sino de cobrar por ello, ya aparecen todos los tabúes interiorizados sobre el dinero.

Las miembros del Equipo Continuum, somos mujeres, madres, profesionales , emprendedoras y hemos vivido el proceso propio antes de lanzarnos a compartir lo que sabemos con nuestras alumnas.

Sabemos bien lo que nos condiciona la cultura y el entorno, nosotras mismas al fin y al cabo.

Nuestra zona de confort nos da una sensación «aparente» de seguridad  por eso nos cuesta tanto salir.
Y la realidad es que no es así.
No es segura y no hay confort.

Porque nos han enseñado a merecer lo justo para vivir y eso con sacrificio. Así que pensar en tener sueños grandes y querer vivir no ya bien, sino muy bien, nos parece un insulto.  Con esas ideas de base suelen llegar todas nuestras alumnas al curso. Así que la primera semana de trabajo con Elena López suele resultar dura y reveladora. Pero a la vez esclarecedora y motivante.

En la primera clase ella hacía mención al cuento de La Lechera

La Lechera

 

 

Seguro que conocéis la historia.  Era una joven hija de un granjero.  Pero ella no se conformaba con tener trabajo en la empresa de papá. Ella quería un  emprendimiento  propio y de camino al mercado iba pensando en su sueño, en sus objetivos, en su plan de negocio, cuantificando objetivos.

Pero el cuento no nos cuenta la historia desde ese punto de vista.

Sabemos que  a la joven lechera se le cayó el cántaro de leche cuando tropezó y  Esopo en su fábula quiere transmitir la moraleja de que soñar es peligroso. Que uno no puede vivir haciendo castillos en el aire.
Pero resulta que de esta historia, comentaba Elena,  hay otra lectura para nosotras.
Cualquier emprendedora DEBE soñar, debe tener aspiraciones, debe tener metas, ir viendo qué paso de su emprendimiento le va a llegar al siguiente… soñar a lo grande.  Porque si algo no se imagina primero no se realizará. Los grandes inventos han sido imaginados e intentados muchas veces antes de llegar al éxito.

Se dice que Edison comentó:
«No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla.»

Cualquier emprendedor ha fracasado alguna vez, o muchas, en su emprendimiento y no por eso ha creído que la lección a sacar es que hay que abandonar. De los errores aprendemos mucho más que de los éxitos.  Casi nunca se consigue lo que se desea a la primera.
Los tropiezos son parte de la vida y la vida del emprendedor no está exenta de ellos. Así que la mejor forma de afrontarlos es tomarlos como fuente de aprendizaje y oportunidades de crecimiento y mejora.

Estamos seguras de que la Lechera al ver su leche derramada se entristecería, igual hasta se sentiría culpable por haber ido algo distraída… pero seguro que volvió a su casa y en vez de renunciar a sus sueños, a sus grandes sueños, porque ella no quería solo comprar la comida del día, ella soñaba con tener una granja, volvió a ordeñar a la vaca al día siguiente, llenó otro cántaro y retomó su emprendimiento. Y esta vez aprendiendo de lo pasado, vigilaría sus pasos para que ninguna piedrecita en el camino le impidiera conseguir su objetivo.

Por ello, Esopos de nuestro entorno:

-«Gracias por vuestros consejos y comentarios»

Pero somos emprendedoras y vamos a trabajar por nuestros sueños: grandes sueños.

¿Imagináis la cara del autor de la fábula al pasar años más tarde por casa de esta joven y ver una gran granja funcionando?

Así que ya sabéis, parafraseando a Elena una vez más:

«Hay que hacer castillos en el aire, para tenerlos en la tierra»

Asesoras Continuum
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