¿Continuum?

¿Continuum?

Tal vez te hayas preguntado qué es eso del continuum, y aunque no soy la persona más adecuada para responder a esa duda ya que Asesoras Continuum es una marca de Nohemí Hervada, permíteme contarte lo que es para mi. Ayer se cumplieron 5 años desde que mi proyecto Sabeletik Mundura vio la luz y como todos los cumpleaños, he estado haciendo balance.

Y solamente puedo definir la evolución de mis proyectos, y la mía como profesional del ámbito de la maternidad y la crianza, es exactamente eso: continuum.

Asesoras Continuum me sirvió para entender mejor y acercarme a la ciencia detrás del instinto, de la necesidad de contacto, del desarrollo del ser humano y para aprender que nada se acaba y empieza de cero. La vida es un continuum, desde antes de ser creado.

Cuidar y proteger ese continuum durante los primeros mil segundos, mil minutos y mil horas, abre una ventana de esperanza no solamente para esa familia sino también para todo su entorno; para toda la sociedad que rodea a esa familia; todos los sistemas que serán influenciados de esa crianza que respeta el continuum.

Una familia que no rompe esa vivencia cambia su mundo. Una red de familias que viven en continuum, cambian su entorno. Y una vez cambiado el prisma desde que se vive, no hay vuelta atrás. El respeto no se desaprende; en cambio,  se cuestiona en cada momento, en cada decisión y en cada frase que te atraviesa. La mirada entrenada para no intervenir a no ser que sea estrictamente necesaria, no se vuelve ciega.

Y de pronto todo toma sentido. El continuum deja de ser solamente eso que se intenta acompañar y respetar en el comienzo de la vida. El continuum se vuelve ese hilo conductor que nace desde las entrañas, desde el ombligo que una vez nos conectó con la vida. El continuum se vuelve en vida, en mirada, en cuestionarse a cada paso, en actualizarse cada día, en ponerse frente al espejo y verse en el yo de hoy, el de ayer y el de mañana.

El continuum se vuelve en un modo de vida, una manera de sembrar semillas en las familias que acompañas, en los productos y servicios que ofreces para que algún día, y si su camino es ese, encuentren frente al espejo su propio continuum.

Y en eso, el no cortar, en vivir, en cuestionarse, en sembrar y esperar, en respetar… en eso se basa el continuum.

Vivir desde la conciencia del continuum me enraíza y me da alas.

Y así, desde ese entendimiento del continuum viven también mis proyectos su propio continuum hasta haber cumplido una manita entera que sin Asesoras Continuum no hubieran alcanzado.

¿Puedo usar este portabebés?

¿Puedo usar este portabebés?

Sí.

Sin condiciones.

Puedes usar cualquier portabebés desde el nacimiento: fulares, mochilas, bandoleras, meitais, carritos de bebés, sistemas de retención infantil, tus brazos e incluso los de terceras personas (si están de acuerdo).

Sí.

Sin condiciones.

Y es que NO NECESITAS PERMISO de ningún profesional, familiar, vecino, foro, tienda etc… a no ser que tu bebé tenga alguna característica o patología que condicione la manera en la que se debe portearlo o portarlo, en ese caso, consulta con su médico especialista (y luego decide TÚ).

Y es que, no paro de ver una y otra vez los “¿puedo?” en diversas vía de consulta.

Sí.

Sin condiciones.

Puedes.

Eres tú quien decide en cada momento (y tu bebé te comunicará por diversas vías como la tranquilidad, el sueño profundo, el llanto, la irritabilidad… si has acertado o no).

No necesitas permiso.

Pero PODER no significa que sea APTO, y que sea apto no quiere decir que sea ÓPTIMO para vosotros.

Sí.

Es complicado, lo sé.

Apto es según la RAE idóneo, hábil, a propósito para hacer algo.

Óptimo, en cambio, sumamente bueno, que no puede ser mejor.

¿Ves un poco la luz?

Apto puede ser cualquier accesorio que haya sido creado y testado bajo estándares de calidad.

Apto puede ser cualquier accesorio que pueda usarse según los criterios de homologación correspondientes.

Apto puede ser cualquier accesorio que se corresponda a los criterios generales de portabebés.

Pero ¿Y Óptimo?

¿Puede ser el fular o la bandolera lo óptimo para todas las familias?

¿Puede ser x tipo de mochilas óptima para todas las familias?

¿Puede ser x marca la óptima para una edad concreta?

¿Tú que crees?

Te invito a reflexionar con un poco más con estas entradas que pueden ser de tu interés…

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

Una de las preguntas que más se repite en las asesorías personales, en los talleres y en los grupos online sobre porteo es esta:

¿Este portabebés desde cuándo se puede utilizar?

O en su defecto…

¿Qué marcas me sirven desde X meses?

¿Tú también la(s) has hecho?

El porteo no se puede clasificar por edades. El tipo de porteo, las necesidades del adulto y del bebé y los portabebés que pueden satisfacer esa necesidad no dependen de en qué día nació tu bebé. Dependen de otros muchos factores que pueden tener relación (o no) con x edad.

El nacimiento: es importante cómo nació (tanto el tipo de parto, la edad gestacional, el estado de salud, el estado de tonicidad de su cuerpo y por supuesto, cómo está el cuerpo de la madre).

La edad: no, no todos los bebés desarrollan las capacidades psicomotoras que pueden condicionar el tipo de porteo y portabebés que necesita en cada momento, la misma semana tras el nacimiento. Un bebé puede tener una tonicidad adecuada para poder utilizar un fular elástico desde el nacimiento y otro bebé nacido el mismo día no.

Los hitos de referencia: el tipo de porteo cambia cuando un bebé alcanza un hito del desarrollo de referencia. Las asesoras nos fijamos e indagamos mucho en si tu bebé es capaz de sostener la cabeza, si además de sostenerla tiene control autónomo del tronco superior, si es capaz de girarse por si mismo, si ha llegado a la sedestación por sus propios medios o ha sido sentado, si es capaz de andar o salta… Toda esa información es más relevante que su edad. (Más info del desarrollo y porteo aquí).

Tamaño: es más importante la medida del bebé que su edad. No tiene las mismas características un bebé del percentil 3 de altura que uno que está en el percentil 97. Además de la altura total, es relevante la proporción de las piernas (las necesidades de un bebé con piernas largas o cortas son distintas).

Desarrollo conductual: las necesidades de interacción, de estimulos, de alimentación… son otro de los condicionantes del tipo de porteo.

El tipo de porteo y por lo tanto, los portabebés artesanales y comerciales que se ajusten a la realidad y deseos de cada familia son el resultado de variables muy amplias, en ocasiones ambiguas e interelacionadas.

Confía en quien te pregunta mucho y en quien te explica por qué un portabebés puede ser adecuado para vuestra situación o no teniendo en cuenta la diversidad de variables y del mercado.

Tu y tu bebé sois especiales, y lo que sirvió a tu vecina no tiene por qué ser lo óptimo para vosotros.

Y aunque parezca muy difícil, no lo es, una vez que tengas colocado un portabebés y sientas que una sonrisa sale de manera inesperada en tu rostro y el de tu bebé, ese es el vuestro.

Fotografía de Ikuxka-Nagore Igarza

 

Feliz Semana Internacional de Crianza en Brazos 2018.

El porteo tiene… una inmensidad de variables.

 

Mis pezoneras, nuestra lactancia

Mis pezoneras, nuestra lactancia

Llevo 5 años de lactancia ininterrumpida. En todo este tiempo he realizado varias formaciones de asesoramiento en lactancia y he acompañado a muchas familias en su camino.

Mi inicio en la lactancia no fue lo que soñaba. Vivi un parto con violencia y separación que nos hicieron perder el agarre espontáneo idílico, la impronta… Y muchas cosas más.

Cuando me reencontré con mi pequeño ya le habían dado un biberón en contra de lo que nosotros pedimos. Ya había terminado el periodo de alerta despierta del recién nacido y no se agarraba al pecho. En menos de 5 minutos una enfermera me colocó una pezonera.

Poco a poco conseguimos instaurar la lactancia con pezonera y aunque lo intenté sin ella varias veces, las pezoneras nos acompañaron durante 3 años y medio, hasta que mi segundo hijo nació.

Hemos tenido muchas pezoneras. Dos siempre encima, por si se perdía o ensuciaba una. Varias en la cama para encontrarlas con facilidad mientras dormitábamos….

Las pezoneras han sido clave en nuestra lactancia, nos han acompañado hasta que una vez nacido su hermano y ver que mamaba sin pezonera (en un pecho, el otro requirió unos días de pezonera por movilidad maxilofacial afectada por el parto), sé decidió a mamar sin ella. Desde entonces, y ahora tiene 5 años, mama sin pezonera compartiendo complicidad, miradas y juegos juntos.

La lactancia del mayor con pezonera ha sido placentera aunque no fuera lo que yo soñaba y supuso un gran trabajo de aceptación y duelo… No hubo dolor físico, ni infecciones, ni ningún otro problema más allá de tener que llevarlas encima.

La segunda lactancia está siendo disfrutada, sin silicona de por medio, pero distinta por otros motivos. Ingugirtación, mastitis, mordiscos, agitación… hacen que en algunos momentos pese más.

Probablemente siempre me enfade al recordar a la persona que plantó la pezonera en mi pecho, pero lo cierto es que la pezonera forma parte de nuestra historia. No solo de la lactancia. Ha sido un objeto de transición y de calma muy importante para mi hijo. Con tomarla en la mano se ha calmado en momentos en los que no estaba yo, ha dormido durante más de la mitad de su vida con ellas cerca.
Y ahora juega de vez en cuando con ellas.

He visto grietas curarse en tiempo record tras ayudar a mejorar posturas y proponer pezoneras a mujeres que lloraban solo de pensar en la siguiente toma. He visto mujeres que han decidido seguir con pezoneras cuando ya no querían sufrir (palabra textual) más.

Como siempre dice Nohemí Hervada, la lactancia es multifactorial y lo que le sirve a una, no sirve para todas…
Pero no, las pezoneras no son el mal… Son una herramienta que hay que saber utilizar .

La responsabilidad de las tiendas con sus clientes

La responsabilidad de las tiendas con sus clientes

Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es la oportunidad que me brinda de moverme por mi tierra, Euskadi.

Gracias a mi trabajo itinerante, puedo conocer bien la realidad de la crianza de los distintos pueblos que me rodean y también me da la posibilidad de llegar a locales de muy diversos tipos : tiendas de puericultura, asociaciones de familias, centros de terapias, consultas de fisioterapeutas, centros de educación infantil o domicilios particulares. Trabajar en espacios diferentes me permite comprobar cómo cada uno de esos espacios tiene alma propia y representa bien el espíritu de quien los regenta.

Cada vez que uno de esos anfitriones me contrata para ofrecer mis servicios en su espacio, he sentido que me está abriendo las puertas de su casa. Me contratan porque realmente quieren ofrecer un servicio de calidad a sus clientes habituales y de ese modo mi aportación  añade valor  a su trabajo.

A lo largo de los últimos años he visto cómo se hacían pequeños grandes cambios:

  • Tiendas que tras mis talleres de porteo han dejado de vender productos no ergonómicos.
  • Locales que han empezado a vender portabebés porque han entendido lo necesarios que pueden ser para sus clientes.
  • Comercios que han dado un giro radical y han enfocado sus productos de otra manera.
  • Fisioterapeutas que han empezado a  trabajar en red y  a recomendar asesoras de porteo profesionales.
  • Fotógrafos de familia que han empezado a tratar a los bebés de manera más respetuosa.

Me alegra que se hayan producido  esos pequeños cambios. Siento alegría y satisfacción de que cada vez más espacios donde se ofrecen productos y/o servicios asuman su responsabilidad  y sus consecuencias a corto, medio y largo plazo.

Responsabilidades ineludibles cuando se gestiona un local

Quien ofrece un servicio o producto:

  • Tiene la responsabilidad de dar información correcta y actualizada. Si no dispone de ella debería decirlo sin miedo y con honestidad para no engañar a su cliente.

No todos podemos ni debemos saber de todos los ámbitos de la vida.

  • Tiene la responsabilidad de que las actividades que se den en su espacio sean una oferta de calidad y estén alineadas con los principios y productos que venden.

Para proyectar excelencia y calidad es mejor contratar personas formadas y actualizadas.

  • Tiene la responsabilidad de velar por la imagen que proyecta y la reputación que le acompaña.    

Es importante conocer nuestro mercado y saber rodearnos de los profesionales adecuados.

  • Tiene la responsabilidad de brindar a sus clientes una experiencia inmejorable en su espacio.

El cliente “rentable” es el que vuelve y nos recomienda.    

  • Tiene la responsabilidad de brindarle al cliente la certeza de haber hecho una buena compra.

Lo peor que nos puede pasar es que un cliente descontento sienta que le “hemos vendido» algo que no necesitaba.

En nuestro sector de familias, bebés y embarazadas, tiene la responsabilidad , además, de que esos primeros meses, semanas, días, minutos… sean especiales, de calidad y de verdad.

 

 Busca profesionales cualificados

En mi trabajo, tanto como Asesora Continuum®, como desde  UmumaPro,  una de las cosas que más valoro es la formación permanente, la actualización de información y el cuestionamiento constante de si lo que hoy creo cierto, mañana lo será.

Una de mi premisas fundamentales a la hora de trabajar es que mi experiencia personal como madre, no sirve DE NADA,  cuando una familia acude a mis talleres o asesorías, puesto que mi realidad, es solo mía.

Extrapolar mis circunstancias y dar por sentado que todas las familias deben hacer lo mismo sería una absoluta irresponsabilidad.

Hay preguntas que se repiten una y otra vez en talleres y asesorías de porteo, una de ellas suele ser “¿entonces para recién nacido qué portabebés recomiendas?” y es curioso que siempre alguien se sorprenda al escuchar que «no recomiendo ninguno en concreto, que esa es una de las preguntas que nunca responderé sin saber más sobre las características particulares de cada una de las familias que tenga alrededor».

Cuando una tienda elude sus responsabilidades,  o peor aún, cuando sabe que lo que se está diciendo en su espacio, en su casa, no es cierto ni fundamentado, es irresponsable.
Por suerte cada vez más son más los espacios que entienden de sinergias, de profesionalización de todos los sectores, de servicios de calidad, de clientes felices…

Si eres una tienda responsable, busca tu Asesora Continuum® de referencia. No te arrepentirás.

Nahia Alkorta-Sabeletik Mundura
Asesora Continuum

¿Cómo deben viajar los niñ@s en los automóviles?

¿Cómo deben viajar los niñ@s en los automóviles?

Hoy os he querido acercar un tema que me preocupa bastante, la segurida vial.
De vez en cuando me preguntan si los niños pueden ir en portabebés en el automóvil y definitivamente la respuesta es  NO.
Os he querido acercar a Cristina Barroso, una de las almas detrás de la página web A Contramarcha.

Sin duda, interesante lo que nos ha querido contar. Gracias Cristina por acceder y ofrecernos este espacio.

Lo primero me gustaría agradeceros la labor que realizáis desde A Contramarcha en la concienciación y difusión de información sobre seguridad vial infantil. ¿Nos podéis contar por qué y cuándo surgió A Contramarcha?

Buenos días Nahia. Para nosotros es un placer que nos hagáis un hueco para tratar este tema tan importante. ¿Cómo surgió A contramarcha? Pues en realidad, al principio surgió como fuente de apoyo a las tiendas que empezaban a introducir este tipo de sillas. No es fácil llegar un buen día a los establecimientos de toda la vida con una silla bajo el brazo que es todo lo contrario a lo que ellos conocían hasta la fecha y poner junto a la silla una enorme cantidad de información completamente nueva y contraria a lo que todo el mundo les había contado hasta ese momento. Así que pensamos que la mejor manera de conseguir que la gente fuera entendiendo la complejidad de todo esto, era dejarles su propio espacio de consulta/reflexión para que en la tranquilidad de su casa o de la oficina fueran investigando y buceando en la información. Ese fue el objetivo con el que creamos AContraMarcha.com, para los profesionales. Pero también sirvió como fuente de consulta para los padres y, tras un año de andadura como página informativa, ampliamos a lo que hoy es el foro de consultas de usuarios, para poder atender personalmente cada caso.

El último cambio de normativa vial en España se centra en  cómo y dónde llevar a los niños. ¿Es suficiente en vuestra opinión?

Cualquier cambio que se haga en beneficio de la seguridad de los más pequeños será siempre positivo más allá de opiniones personales. Así que nos parece correcto. No obstante, la seguridad nace de una necesidad personal de protegernos a nosotros mismos o de proteger a quienes queremos, por lo que tiene un componente muy importante de conocimiento y formación. Sólo cuando conocemos e identificamos los riesgos, podemos pensar en las soluciones para evitar que algo suceda ¿o no?

La obligatoriedad no es siempre una garantía de éxito, así que, está bien que las Leyes vayan subiendo cada vez más el nivel de los mínimos, pero si queremos alcanzar cotas de máximos, necesitamos formar e informar a los ciudadanos. Una campaña clara y directa por parte de la DGT apoyando y difundiendo la importancia de que los niños viajen en sillas a contra marcha sería, en nuestra opinión, algo mucho más eficaz que un cambio legislativo.

Hay varios estudios que indican que viajando a contramarcha el riesgo de lesiones se reduce muchísimo. ¿Hasta cuándo a contramarcha?

Esa es una buena pregunta, porque en realidad, el aumento de seguridad en un dispositivo a contramarcha no caduca nunca. ¿Hasta cuándo? Hasta siempre. Incluso los adultos van más seguros viajando a contra marcha que de frente. Teniendo en cuenta la fragilidad de un niño, lo que para un adulto es “mejor” para un niño es “fundamental”. De ahí la recomendación de viajar en esta posición durante el mayor tiempo posible, estableciendo como recomendación los 4 años como mínimo.

¿Los vehículos están preparados? ¿Todos los coches son aptos para llevar a los niños a contramarcha?

Sí. No hay problema mientras tengan, como mínimo, cinturones de seguridad. Si además tenemos Isofix, fenomenal. Hay un montón de modelos disponibles a la venta ahora mismo en España, así que es cuestión de dar con aquel que mejor se adapta al coche que tengamos.

«Si están homologadas, serán seguras…si no…no las homologarían» ¿Cuántas veces escucháis esto y qué hay de cierto en ello?

Se escucha mucho esta frase. En general tendemos a pensar que aquellos productos aptos para el consumo cumplen unos estándares de seguridad elevados y eso no es cierto. Cumplen unos mínimos exigibles por ley para su comercialización y eso pasa por otro tipo de cuestiones que nada tienen que ver con la seguridad. En el caso de las sillas de auto, el mínimo exigible por Ley es evitar el peor de los escenarios, es decir evitar que el niño salga despedido dentro del coche y golpee contra elementos rígidos. Eso no tiene nada que ver con minimizar lesiones.

Eso mismo sucede con otros dispositivos de seguridad cuya eficacia no cuestionamos, como por ejemplo, el casco de moto. Todo el mundo entiende que el casco de moto que usa un piloto profesional no ofrece la misma seguridad que uno comprado en una gran superficie, ¿verdad? Sin embargo, ambos están homologados por la misma normativa, aunque la seguridad de uno frente a otro no tenga nada que ver. En el caso de las motos, el escenario que hay que evitar es el golpe directo de la cabeza contra el suelo. Todo aquello que se le añada al casco para evitar lesiones graves, es absolutamente voluntario. Como lo es añadir al equipamiento del casco obligatorio otros elementos que aumentan la seguridad, como las botas, coderas, rodilleras o cazadora.

Últimamente en las tiendas vemos muchas sillas con cojín abdominal en lugar del arnés. ¿Son seguras?

No. Este sistema no es seguro. De hecho, ni siquiera está bien denominado cuando nos referimos a él como “cojín” ya que no es un dispositivo blando, sino todo lo contrario. El nombre correcto de este dispositivo (que así viene especificado en la propia normativa de homologación) es Escudo frontal o Pantalla Anti-colisión. Cuando nos cambian el nombre de algo que no conocemos por otro, cambian la percepción de lo que es y por tanto su realidad. Y con este producto se ha hecho justamente eso: adaptar las palabras a una realidad diferente de lo que es. Ni es blandito como un cojín ni en modo alguno actúa como un airbag (algo que también se ha dicho). Nada de eso es cierto.

Pero más allá de que la denominación del sistema no se corresponda con su realidad, este dispositivo no es seguro porque los resultados sobre accidentes reales con niños de verdad (y no con dummies en un laboratorio) han demostrado que las lesiones que se producen son muy graves, ya que se ocasionan en las primeras vértebras, con resultados de tetraplejias, pentaplejias o fallecimientos.

Esto, que puede sorprender a los lectores, no es nuevo. De hecho, ya se demostró hace décadas en EEUU y por ese motivo, este sistema está prohibido desde la década de los 90 en el continente americano.

En realidad el único motivo por el que esos productos se ven en abundacia en las tiendas de puericultura es porque han salido ganadores de unos Rankings (RACE, RACC, ADAC) que ni hablan de seguridad, ni están autorizados a realizar pruebas oficiales porque NO SON LABORATORIOS OFICIALES. Ellos son los que han promovido su venta y uso entre los padres europeos, pues antes del año 2010 apenas se conocían o se usaban estas sillas.

Que quede claro de una vez por todas:

La causa de lesión grave o mortal de un niño por accidente de tráfico puede sobrevenir de tres maneras diferentes:

  1.  Impacto directo en la cabeza contra un elemento rígido
  2.  Elongacion cervical con o sin decapitación interna.
  3.  Penetración abdominal

El único sistema que evita las tres lesiones al 100% es un dispositivo de espaldas a la marcha, mientras que el único sistema susceptible de ocasionar cualquiera de las tres lesiones o incluso las tres a la vez es una silla con escudo (que no “cojín”).

Imágen extraída del vídeo Tú Decides.

Eso en el mejor de los escenarios, porque tal y como se ha demostrado recientemente en las instalaciones de EuroNcap, el riesgo de que el niño salga despedido total o parcialmente de la silla es también muy elevado. Si eso se ajusta a la realidad y no sólo a la prueba de un laboratorio con dummies, estaríamos ante un dispositivo que no cumple ni con el mínimo exigible por normativa del que hablábamos en la pregunta anterior:

Evitar que salga proyectado y golpee contra elementos rígidos.

Cada familia tendrá que buscar la silla más adecuada a sus circunstancias y características. ¿Pero que es lo que deben mirar antes de comprarla?

En primer lugar lo que tienen que tener en cuenta es la edad del niño:

  • Si es menor de 4 años, tendrán que buscar un dispositivo que se instale de espaldas a la marcha y que le permita utilizarlo el mayor tiempo posible. Los límites de uso están en el peso y la altura. Mientras que el niño no haya alcanzado el peso máximo para el que está homologada la silla y/o la cabeza no sobresalga por el límite superior del respaldo, debería viajar en la silla acm correspondiente y no pasar al grupo 2/3 hasta que no sea estrictamente necesario.Lo que deberíamos evitar a toda costa es colocar al niño en sillas de frente con escudo o con arnés, ya que en el escenario más frecuente y lesivo (impacto frontal) la eficacia de estas sillas es nula y por tanto el riesgo de lesión grave o mortal es muy elevado.
  • Si es mayor de 4 años y no cabe de ninguna manera en un dispositivo acm, tendrán que buscar:
    • En primer lugar una silla de grupo 2/3 que tenga un buen guiado de cinturón de seguridad. En la mayoría de los casos el reposa-brazos garantiza este guiado adecuado, por ese motivo, los expertos no recomiendan sillas de grupos 2/3 que carezcan de este reposa-brazos o de guías.
    • En segundo lugar, deberían analizar si el niño tiende a ser más bien alto o por el contrario es más bien gordito. Si tiende a ser más bien alto, lo suyo es elegir un dispositivo acm que tenga el respaldo muy alto. Por el contrario, si el niño es gordito, entonces la silla acm debería estar homologada para un peso superior a 18 kilos, es decir, hasta los 25. Todo ello con el objetivo de aguantarles en la posición más segura (de espaldas a la marcha) durante el mayor tiempo posible.
      Si el niño supera los 4 años y ya viaja en elevador, hay que mantener el respaldo si es posible hasta los 150 cm de altura y si el niño no cabe en su silla con respaldo pero aun no ha alcanzado los 150 cm, entonces habrá que colocarle en un elevador sin respaldo y no cambiarle directamente al asiento del coche antes de que mida 150 cm.
    • En tercer lugar y una vez tengamos claro todo lo anterior, la recomendación es comprar la silla en un sitio especializado donde un vendedor explique la instalación y uso del dispositivo, e incluso supervise que lo lleven bien instalado. Una silla, por muy segura que sea, no sirve de nada si no está bien instalada o no se ajusta correctamente al niño y sólo cuando acudimos a profesionales especializados, podemos tener la certeza de que hacemos un uso e instalación correctos. De hecho, siempre es bueno tener un lugar de confianza al que acudir en caso de que lo podamos necesitar.

Y por último, una imagen vale más que mil palabras. ¿Nos podéis aconsejar un video que muestre la realidad de las sillas de hoy en día?

Claro. El vídeo “Tu decides (it´s up to you)” Es un resumen bastante potente de lo que sucede con sillas de frente (con arnés o con escudo) y de lo que podemos esperar con sillas acm.

Gracias una vez más Nahia por esta entrevista y por ayudarnos a difundir el mensaje de la seguridad vial.

Así ha sido siempre y por ese motivo, en Suecia país donde nació esta medida de seguridad vigente desde hace más de medio siglo, están a punto de alcanzar la lesión 0 en menores de 4 años. Nosotros podemos aspirar a lo mismo si hacemos lo mismo que ellos ¿verdad? Por eso es tan importante que el mensaje llegue a todos los rincones y por eso os agradecemos tanto la difusión. Si vuestros lectores tienen dudas, estaremos encantados de resolvérselas en el FB “Que los niños viajen a contramarcha, por favor” o en www.AContraMarcha.com.

Me puse frente a una cámara de termovisión y… ¡sorpresa!

Me puse frente a una cámara de termovisión y… ¡sorpresa!

Una de las facetas que más me gustan de mi trabajo es el buscar, investigar, aprender, descubrir los resultados de las últimas investigaciones, las corrientes nuevas de la ciencia y la constante actualización en los sectores que trabajo como Asesora Continuum. Basarnos en la última evidencia ciéntifica para poder dotarnos de información actualizada y veraz cuando estamos hablando con las familias me parece fundamental.

 

Y trato de que mi hijo viva con pasión la ciencia, experimente, entienda el porqué de las cosas y sobre todo, disfrute del proceso de aprendizaje. En ese afán, este verano hemos visitado en Museo Eureka! de la Ciencia de Donostia y nos hemos topado con una cosa muy curiosa.

 

Esta es la imagen de la camara de termovisión que aparecía cuando mi pareja se ponía frente a ella.

 

Cámara de Termovisión

Cámara de Termovisión.

 

Y la cabeza que se ve a la izquierda nuestro pequeño explorador.

[Tweet «La sorpresa llegó cuando me puse yo frente a la cámara de termovisón. @SabeletikMundur» ]

 

termovision

 

Por un lado me llamó mucho la atención el color que tomarón los pechos y me recordó a la imagen térmica que mostraba un bebé amamantando que podéis ver aquí.

 

Pero hay otra cosa que llamó mucho mi atención, y si miráis fijamente seguro que veis incluso detalles preciosos…

¿Qué ves tu que no había en la imagen anterior?

PD: Esto no es un experimento, solamente es la imagen que la cámara nos devolvió sin retocar.

No son trapos… son capas de amor.

No son trapos… son capas de amor.

Si nos sigues en redes sociales, probablemente, estos últimos días te has encontrado con esta foto de la izquierda:

 

Y es que, este trapo, este fular ha vivido una historia aún más especial de la que le teniamos preparada. Este fular es la única cosa que hemos comprado para el bebé que tenemos de camino, la única cosa que sería solamente para él. Un fular Indajani Lani Blanco, de 4,2 metros, que ha estado guardado esperando a que llegara su momento con mucho amor y siempre presente, lo podéis ver en nuestro rincón de portabebés especiales.

Estando ya de 28 semanas, y siendo un día especial decidimos que era el momento de que empezara la doma (si no sabes que es la doma de un fular, no te pierdas este post de Elena López). Fue el primer día que sacabamos ese fular tan especial a la calle y no volvió a casa.

 

No sabemos muy bien como pero el fular se perdió y nos dimos cuenta dos días despúes. Y lo que ha ocurrido desde entonces es PURA MAGÍA. Con todo el cóctel hormonal del embarazo, que está resultando bastante accidentado, y siendo la única cosa que teníamos preparada para nuestro bebé, el disgusto fue enorme y recurrí a las redes a encontrar cobijo y a intentar recuperarlo.

Grupos y foros de mujeres que entendían perfectamente el disgusto se pusieron manos a la obra y la foto del fular pidiendo ayuda a quien lo pudiera haber visto empezó a volar por las redes sociales, que han demostrado ser mucho mas fuertes que un fular tejido de supersoporte.

 

Mujeres que entendieron perfectamente el valor del fular y se organizaron para conseguir el hermano gemelo del mismo y mandarmelo en tiempo record haciendonos muy muy felices, porque este segundo fular es aún más especial, viene plagado de amor, buenas energías y comadreo. Mujeres que aunque no nos conozcan se han preocupado por compartir, preguntar y estar ahí. 10.000 gracias de corazón. Pero la magía no se acabó ahí.

 

Además de utilizar las redes sociales, preguntar en los servicios municipales y mirar a diario la página de objetos perdidos, utilizamos el boca a boca con gente que vive en la zona en la que se perdió y pusimos carteles con la foto. 15 días despúes, con casi todas las esperanzas perdidas… hoy, hemos recibido una llamada diciendo que nuestro trapo, nuestro fular especial había llegado a las manos de buena gente y que nos pasaramos a recogerlo. Y sí. Tenemos otra vez nuestro fular en casa, está dando vueltas en la lavadora siguiendo su doma.

 

Y ahora, tenemos dos trapos especiales, dos. Uno, el primero, el que lleva en casa desde la semana 6 de este embarazo esperando al parto y al bebé que ahora baila en mi barriga, y su hermano gemelo, que lleva en casa 4 días y aún al verlo me emociono por todo el amor y la buena energía que lleva impregnados. Dos fulares que tienen historia especial y siempre serán especiales. Dos fulares que cuando salgan de casa no se separarán de nosotros ni 10 centímetros, dos fulares para nuestros dos peques, que serán su herencia.

 

Trapos… trapos les llamamos entre nosotras, pero esos trapos son muy muy especiales. Los elegimos con cuidado y cariño, imaginandonos con ellos puestos, nos los ponemos sin bebés, los usamos de manta o de columpio en nuestras casas, de hamacas para nuestros hijos bajo la mesa del comedor… son trapos llenos de vida, llenos de historias, llenos de amor.

Son nuestras capas de superpoderes.

Son nuestras capas que además de facilitarnos el día a día,
nos permiten ser parte de redes de mujeres maravillosas.

Hoy solamente puedo decir ¡GRACIAS! 10.000 y más GRACIAS.

No son trapos

Reciclar mi cuna, ¿antes de usarla?

Reciclar mi cuna, ¿antes de usarla?

Si algo cambia la pa/maternidad, es la distribución del espacio en la casa. Muchas de nosotras incluso antes de quedarnos embarazadas, empezamos a llenar rincones y armarios con cosas para el bebé. Así fue como aprendimos a reciclar mi cuna.

La mayoría de estas cosas que acumulamos quedarán en dichos rincones sin que luego las utilicemos y convirtiéndose en trastos que ocupan mucho sitio y acumulan polvo.

Uno de esos trastos del demonio que invadió nuestro hogar hace casi cuatro años, y que montamos con mucha ilusión durante el embarazo de mi hijo mayor fue: la cuna.

Teníamos claro que los primeros meses dormiría en nuestra habitación, pero la cuna estaba esperando para cuando el pequeñin fuera un poco mayor. Así que al final se convirtió en El trasto del demonio.

Y el trasto del demonio sólo lo utilizabamos para guardar más trastos… por lo que nos pusimos manos a la obra, y ahora es uno de los espacios donde la imaginación y la creatividad están presentes casi a diario.

DIY: de cuna a mesa

Nuestra mesa de creación.

 

Es una cuna básica comprada en esa gran cadena sueca de muebles… y más cosas. Sí, ESA en la que estás pensando. Esta cuna en origen tiene dos opciones:

Posiciones originales de la cuna

Posiciones originales de la cuna

 

La posición inicial de cuna alta, o una para más adelante como una cama baja. Ninguna de las dos nos servía para nuestro objetivo, por lo que cambiamos un poco la configuración.

Asi que partimos de la segunda posición:

  1. Con un lado abierto,  subimos la tabla a la posición inicial,
  2. Cambiamos la tabla que se ve en la parte baja de la segunda posición a la mitad de la cuna para poder meter las sillas y sentarnos cómodamente.
  3. Atornillamos todo para que no se mueva.
  4.  Forramos la tabla con ironfix para protegerla y poder ensuciar sin problemas y a disfrutar.

Listo, el trasto del demonio desapareció, en parte.

 

Nos sobraba el costado, que quitamos para poder acceder a la mesa… así que buscamos un uso para eso también. Tiene un sitio de honor en la entrada de casa, donde acoge nuestros portabebés de uso habitual, así no salimos sin ellos.

 

Porta-portabebés

Porta-portabebés

Y ¿vosotras, qué habéis inventado para reutilizar
vuestros trastos acumula-polvo?

Bragas de abuela para siempre

Bragas de abuela para siempre

Lo confieso: hace tres años, un mes y un día que nuestro hijo nació por cesárea y desde entonces… uso bragas de abuela.

Poco se habla del cuerpo post-maternidad, de las cicatrices físicas y emocionales y sus consecuencias en el día a día por lo que hoy me he animado a contaros mi realidad, y seguramente la de más de una mujer.

Vivimos un auténtico tormento en el nacimiento de nuestro hijo, pero eso es otra historia, hoy solo me preocupa el final: cesárea. Esa cicatriz que va de lado a lado en la línea del bikini, si ese lugar donde yo solía llevar bragas y tangas bonitos, se ha convertido en la zona «0» de mi cuerpo.

Tres años, un mes y un día después, todavía hoy me molesta incluso a la tarde-noche, duele, la cicatriz si hay algo encima. Es decir, si llevo bragas o pantalones que queden justo ahí, necesito arrancarlos de cuajo para dejar de sufrir. Porque las cicatrices, señoras y señores, duran toda la vida. Algunas, solo se notarán a la vista, y otras, molestarán casi todos los días, o de vez en cuando, o se harán notar al adelgazar o engordar, o al envejecer, o en un nuevo embarazo… quién sabe.

Por lo que tras muchas pruebas de distinta ropa interior y pantalones, hace ya bastante tiempo que desistí y me pasé a las bragas de abuela. Llevo bragas altas, altísimas para que la cicatriz no se queje, sin costuras, de esas que te hacen sentir de todo menos una mujer joven y sexy, y en cuanto puedo… fuera ropa interior, porque aunque lleve de esas bragas, por el atardecer ya empieza a molestar, a oprimir.

Mujer, de 28 años lleva bragas de abuela… y parece que será para siempre.

A veces me topo en el cajón con la poca ropa interior especial que me resisto a tirar, fantaseando que algún día esa zona no molestará… incluso me la pongo y aguanto un rato, me miró al espejo y busco la mujer que era antes de esa cicatriz. Alguna vez me he comprado algo más sexy pensando en que podré utilizarlo aunque sea un rato… y ahí se quedan, en la parte de atrás del cajón…

Porque muchas veces, esas cirugías mayores que nos describen como “40 minutos y ya está” duran toda la vida, y no solo en nuestro corazón, en la herida emocional y psicológica que pueden llegar a crear, si no que la marca que queda en el cuerpo, puede resentirse toda la vida, y no solo delante del espejo, si no en todo.

Yo llevo bragas de abuela por una cesárea. Muchas otras por episiotomias, …

Y a ti… ¿la maternidad te cambió la forma de vestir?

 

 

Imagen de la película El Diario de Bridget Jones.