Restaurando el paradigma original: el documental

Restaurando el paradigma original: el documental

 

¿Sabes cómo fue mi parto? Una cesárea programada para un embarazo gemelar.

El hospital, acorde a su política de cesáreas me informó de que no subiría con las niñas a planta, y que a todas las mamas con cesárea nos llevarían a la REA.  Aunque protesté pidiendo más opciones no se me ofreció ninguna otra solución.

 

Lo peor fue  que ni por un momento imaginé que estaría en la unidad de recuperación durante ¡10 horas!,

  • 10 horas separada de mis bebés.
  • 10 horas en que las] niñas además fueron separadas entre ellas, Verónica para ser llevada a planta y donde su papá la veía por un cristal y Susana a ingresar en neonatos donde tuvo una visita de 15 minutos y donde le dieron su primer biberón.
  • 10 horas aisladas las tres.

Por suerte las 10 horas pasaron y al fin me reencontré con mis niñas y empezamos a recuperar el tiempo perdido con mucha paciencia y manteniendo mucho contacto físico, siendo el porteo uno de nuestros pilares.

Meses después,  descubrí un documental que me abrió los ojos , desde la realidad científica. Un documental cuyo “leiv motif” es “NUNCA SEPARAR AL BEBE DE LA MADRE”

Un documental que muestra un trabajo comenzado en los años 70 en Bogotá (Colombia), es decir hace casi 50 años. 

– ¿50 años y todavía hay hospitales que promulgan la separación? –

 

En este documental se habla de un bebé diferente al que la sociedad nos muestra. Se describe al bebé como un ser autónomo, no indefenso, capaz de procurarse oxígeno, calor, protección y alimento por sí solo siempre y cuando se encuentre en el sitio adecuado: el pecho de su madre.

Y no solo eso, por contra, si el bebé no se encuentra en el pecho de su madre, el bebé comienza a estresarse

 

– Aquí me puse en la piel de mis hijas esperándome durante 10 horas en una cuna de metacrilato cuando lo que esperaban encontrar era a su mamá   🙁 –

 

Se habla de que el éxito de la lactancia exclusiva y por ende la supervivencia del bebé,  depende en gran medida de que el contacto madre-bebé no se vea interrumpido ni interferido en las primeras horas de vida. 

 

– Aquí comprendí parte de lo que pasó con mi lactancia y cual pudo ser uno de los orígenes de los problemas que tuve. –

 

Se cuenta también como el RN si no es perturbado,  es capaz de arquear la espalda, reptar por el pecho y llegar a mamar sin ayuda de ninguna clase, al cabo de una hora desde el transcurso de su nacimiento. 

 

– Esto es algo que a día de hoy me pone los pelos de punta de la emoción cuando veo como los bebés lo hacen.-

 

Se habla de cómo un bebé en el pecho de su madre mantiene las constantes vitales más estables y con mejores valores (saturación, temperatura…) que en una incubadora. 

 

– ¿No te parece increíble esta afirmación?  A mí me impacto muchísimo. –

 

 

O de como un bebé tiene que realizar más esfuerzo  (bajando su saturación de oxígeno)  cuando bebe de un biberón que cuando mama. 

 

– Creo que si hacemos una encuesta en la calle, solo el 1% dirá que es más fácil mamar que tomar un biberón, ¡hasta donde ha llegado el marketing de los biberones! :-S –

 

Y resumiendo, que en el pecho de su mamá,  el bebé puede cuidarse a sí mismo en todos los aspectos, no es la madre la que cuida.

Por lo tanto:

NUNCA HAY QUE SEPARAR AL BEBÉ DE LA MADRE 

 

La tarea del padre o enfermeras en PROTEGER y apoyar todo lo que puedan a la díada madre-bebé.

En el documental se definen los cuidados madre-canguro como (en el documental por un error de traducción se define como Método, siendo incorrecto llamarlo así):

  • Contacto piel con piel madre-bebé desde el nacimiento y de forma continua (0 separación)
  • Amamantamiento desde el nacimiento con lactancia exclusiva
  • Soporte a la díada madre-bebé con todo lo que sea posible o esté a nuestro alcance

 

 

 

Este documental es del doctor Nils Bergman y se titula “Restaurando el paradigma original” . 

 

 

 

Si vas a ser mamá pronto, no dudes en verlo cuanto antes.

Si ya lo has sido también te interesa,  es un documental para TODAS LAS MAMAS Y PAPAS.
¡Compártelo con tus conocidos!

Seguro que su mensaje también te cala hondo.

 

Mamá ¿soy invisible? – Lo que siente el hermano mayor

Mamá ¿soy invisible? – Lo que siente el hermano mayor

.

«Eres el hermano mayor»

«Tienes que cuidar de tu hermano/a»

«Tienes que dar ejemplo a los pequeños»

«¿Qué le has hecho que está llorando?»

«Tienes que ceder tú que él/ella es pequeño/a»

.

 

¿Os suena alguna de estas frases o parecidas?

hermano mayorSoy la hermana mayor de una familia numerosa. Y soy la mayor de toda una legión de primos, por ambas partes. Me pasé toda mi infancia oyendo frases como esa.
A los hermanos mayores nos otorgan un papel en la dinámica familiar que condicionará toda nuestra vida. Muchos rasgos de carácter vienen influenciados por el lugar que se ocupa dentro del orden de nacimientos en la familia. Mucho se ha escrito sobre ello desde la aparición de la Birth order theory (Teoría del orden de nacimiento).
Según Frank J. Sulloway, del Instituto de Investigación Social y de la Personalidad de la Universidad de Berkeley (California, EE UU):

 «El entorno explica al menos el 50% de las variaciones en la personalidad, como sabemos gracias a los estudios en genética del comportamiento, así que también influye bastante en el desarrollo de las diferencias. El orden de nacimiento conforma la personalidad y el comportamiento mediante mecanismos biológicos, psicológicos, sociales y antropológicos»

Tiene todo el sentido por varios factores:

  • Los primogénitos llegan a un hogar sin experiencia previa en el rol de padres
  • Son los recipientes de todas las expectativas irreales sobre la m/paternidad
  • Pagan el precio de ser cuidados por adultos que desconocen cómo son  y qué necesitan de verdad los bebés y niños
  • Generalmente con ellos los padres aprendemos «sobre la marcha», y muchas veces entre lágrimas, la diferencia entre lo que debe ser y lo que es.
  • El tiempo que se les dedica no se comparte con hermanos, disfrutan de más tiempo en exclusiva con su madre (y/o padre) del que tendrán sus hermanos.
  • Cuando llegan hermanos se les asigna, en mayor o menor medida, el rol de cuidador, modelo, ejemplo …
  • Crecen «de golpe» a nuestros ojos sencillamente porque llega un bebé, comparado con el cual, el primogénito parece ahora muy mayor.
  • Pasan de ser criados en solitario a sentir «la comparación» constante. Lo que antes funcionaba ahora no es válido: «Ahora eres el mayor, ya no te puedo llevar en brazos»
  • Reciben del entorno mensajes contradictorios sobre el bebé que llega. A veces para evitar «celos» oyen cosas como : «Mira el bebé qué tonto es que no sabe hablar y se hace pis encima, pero tú no, tú ya eres mayor»

Estos y otros factores personales, familiares, culturales  y sociales influyen para que nuestros hijos mayores, a veces, en vez de disfrutar de la llegada de los futuros compañeros de vida, juegos y aprendizaje, se sientan desconcertados, solos, perdidos, frustrados, enojados y empujados hacia adelante a un camino para el cual no estaban preparados.

«Todas las familias felices se parecen, sólo las infelices lo son cada una a su modo»
Tolstoi -«Anna Karénina»

Cómo hacer más llevadera la situación de ser «el hermano mayor»

 

Lo primero es reconocer que siguen siendo niños. Que como todo cambio introducido dese fuera, va a requerir un tiempo de ajuste.
No es fácil adaptarse a cambios tan bruscos, y este posiblemente sea uno de los que más les afecte en su corta vida. Ponernos en su lugar  y reconocerles el derecho a enfadarse por ello es lo primero. Pretender que siempre van a comportarse según la imagen idílica de amor fraternal suele ser una utopía.

hermanosPor supuesto que aman a sus hermanos, pero en ocasiones el resto de emociones negativas asociadas a esa llegada podrá más que el cariño. Sobre todo porque el cariño cree con el roce, y sobre todo en los niños, no es algo intelectual. No van a querer al bebé porque sí, porque «es tu hermano/a». Le querrán a medida que se vinculen con él. Cuando lo sientan así, no cuando les impongamos que ha de ser así.
Si se ha compartido con ellos el embarazo, si han visto ecografías, si les hemos ido explicando cómo crece, cómo se mueve… si para ellos tiene entidad, el vínculo ya comenzó a crearse. Pero va a requerir de tiempo y contacto para que crezca y se desarrolle.

Mientras tanto, lo que van a percibir es el enamoramiento colectivo de todo su entorno hacia otro ser que no son ellos. No hará falta hablar, dará igual que la abuela luego les diga que él es más guapo, ellos se dan cuenta de que ahora hay una especie de agujero negro de luz que atrae las miradas, las sonrisas y el amor. Requiere tiempo aprender que el amor que se da a otro no es a costa del que nos dan a nosotros. Esa lección de vida aún hoy muchos adultos no la tienen clara, no exijamos a nuestros hijos la madurez que a veces nos falta a nosotros.

[Tweet «Requiere tiempo aprender que el amor que se da a otro no es a costa del que nos dan a nosotros.»]

En una ocasión un hijo mayor estaba de compras con su madre y su hermana pequeña. Al cabo de un rato de cruzarse con extraños que sonreían y saludaban a la pequeña, que le alababan lo preciosa y simpática que era , el niño le dijo a su madre:

-«Mamá, ¿soy invisible?»

Así se sienten nuestros hijos mayores muchas veces: invisibles.

hermana mayorDe ahí que el rol que suelen asumir, impulsado por la propia familia y sociedad, sea el de «cuidador»: Si todo el mundo mira al pequeño y yo cuido al pequeño me mirarán también a mí.
Por supuesto es mucho más complejo que todo esto, pero este escrito va para todos los padres, para quienes criamos hijos mayores y medianos y pequeños. Para que seamos conscientes de que no podemos ni debemos criar a todos nuestro hijos de la misma forma, es imposible y sería injusto. Pero sí debemos hacer lo posible por empatizar con las emociones que sienten, todas ellas, respetar su derecho a estar molestos sin catalogarlo de «celos» o «envidia».

 

Demonizando lo que sienten, que no es sino necesidad de reafirmarles que les queremos aunque ya no sean los bebés adorables de hace años, aunque ahora sean esos niños permanentemente  malhumorados, que parecen no estar nunca satisfechos con nada, enfadados con nosotros y con el mundo… demonizando todo eso no les ayudamos a gestionarlo.

Hagámosles sentir que a pesar de todo eso que sienten y que a veces nos desborda y nos sobrepasa, les amamos. Y sabemos que ellos nos aman. Y aman a sus hermanos, y aún les amarán más.

[Tweet «Así se sienten nuestros hijos mayores muchas veces: invisibles.»]

 

Y ahora os hablo como hermana mayor y no como madre:

hermano mayorLanzar a un hijo por muy mayor que sea, el mensaje de  que ahora es él el cuidador del siguiente hijo les deja en cierto sentido huérfanos.  Lo que cree cuando le colocamos en esa situación  es que si puede cuidar de otro es porque puede cuidar de sí mismo sin nuestra ayuda, y no es así. Nuestros hijos tienen que sentir que aún son niños, que nosotros seguimos siendo sus cuidadores, que seguimos siendo incondicionales, con o sin hermanos.

Aumentar su responsabilidad dentro de la dinámica familiar y respetar su creciente autonomía es una cosa, imponerle un rol que no es el suyo es otra bien diferente.

[Tweet «No es responsabilidad de nuestros hijos mayores cuidar de los pequeños. Es responsabilidad nuestra.»]

 

Porque luego pasa lo que pasa… como podéis ver en este vídeo. Cuando además del rol por orden de nacimiento se da la circunstancia de la diferencia de género, podemos, sin querer, alimentar estos patrones tóxicos desde la infancia.

Dejemos a nuestros hijos ser eso: hijos. No son padres sustitutos chiquititos.

Criemos para que no asuman que son los directores de la vida de sus hermanos, sino compañeros de viaje en el más amplio sentido de la palabra.

hermano mayor

 

Entrevista a Sylvie Riesco autora de La Magia de la Leche

Entrevista a Sylvie Riesco autora de La Magia de la Leche

Hoy acaba la semana mundial de la lactancia materna 2015, la mundial pero como Spain is different aquí se celebra a primeros de octubre, jejeje! Por eso, aprovecho hoy para hablaros de lactancia. Pero para eso vengo con una de mis comadres más queridas Sylvie Riesco, la autora del libro La Magia de la leche: Historias de amor con mucho sabor.

 

Cuéntanos brevemente de lo que trata La Magia de la leche.

“La Magia de la Leche” es una guía de lactancia materna y crianza concebida de madre a madre. Ofrece la experiencia, el ser y el saber de madres, padres, asesoras de lactancia y matronas que comparten sus historias para proporcionar información, normalidad, tranquilidad y mucho amor ante la llegada de una nueva criatura.

Tejido entre mujeres, escuchados los padres y acompañado por profesionales de la salud, este libro nos invita a entender la lactancia materna como otra forma de criar. Me gusta decir que es un cuento de cuentos que giran en torno a la maternidad, la lactancia y la crianza de nuestr@s pequeñ@s.

La magia de la leche Sylvie Riesco

Sylvie Riesco firmando el libro en la feria del libro de Madrid

 

 

¿Siendo una simple madre como se te ocurrió que podías escribir un libro sobre lactancia? 

Me encanta escribir y parte de mi carrera profesional está vinculada a esta actividad pero nunca había sentido que necesitaba transmitir algo con tanta fuerza.

Mi vida cambió radicalmente cuando me convertí en madre. Sentía que quería saborear y exprimir cada momento pero también experimenté los miedos que toda familia vive al recibir a una nueva criatura. Y en medio de estas sensaciones, lo encontré: un grupo de mujeres que vivía la maternidad de una manera que me enamoró, que tenía siempre palabras de consuelo o ánimos para una recién parida y madre lactante.
Sentirme identificada y respaldada fue vital para no abandonar nuestra lactancia. Escuchar y compartir con otras mujeres dudas y situaciones me ayudaba a definir cómo criar a mi pequeña.

Los primeros tiempos de un bebé son preciosos pero también constituyen un reto. Igual que a mí otras me lo habían puesto fácil, pensé que nuestras experiencias podrían guiar y ayudar a muchas otras mamás y familias. En lo cotidiano y en lo más anecdótico, en situaciones normales y algo más complicadas… Se trataba de pasar un relevo de “información, calma y seguridad”. Por eso ser una “simple” madre era suficiente… porque no estaba sola. Contaba con el privilegio de estar rodeada de muchas más.

 

¿Porque elegiste escribir el libro de esta forma, cediendo la palabra a otr@s?

Yo llegué a un grupo de lactancia cuando mi hija mayor tenía tres semanas de vida. Hay un antes y un después de aquella visita. A partir de entonces mi maternidad fue el fruto de lo que yo vivía y aprendía de otras muchas mujeres. Fue tal la inyección de vivencias distintas, de consejos que se acoplaban a unas u otras situaciones y de acompañamiento que eso es lo que quise retratar en el libro.

Pensé que mi experiencia era “única” (porque era la mía) pero era sólo “una”. Concebía por eso el libro como una ventana a todo un mundo: había tanto tan enriquecedor ahí fuera, dentro de cada mamá y cada familia…Así que desde el inicio hice que el libro fuera un lazo entre dieciséis familias, diseñé un índice donde cada una pudiera aportar un pedacito de sus vidas. Cada una de ellas se centraría en un aspecto concreto (y tendría un gusto distinto. En la variedad está la riqueza. Y…¿por qué no decirlo? Creo que cuantas más situaciones se retrataran, se podría llegar y ayudar a un mayor número de mujeres y familias (ej. las que tienen un hijo o las que tienen dos, las que van a amamantar en tándem o las que pasan por la lactancia mixta, las que cuentan con apoyo desde el principio o las que viven situaciones emocionales adversas…)

 

La magia de la leche Hospital de Torreón

Tras la presentación en el Hospital de Torrejón con muchas de las familias que participaron en el libro

 

Es evidente que la maternidad ha cambiado tu vida y la de tus compañeras de viaje en el libro, crees que tu libro puede cambiarles la maternidad o paternidad a otr@s?

Cada hito en nuestra vida cambia nuestro lugar y percepción de las cosas. Y por supuesto, para nosotras la maternidad nos re-define en la vida. Creo que es fundamental dejar fluir y vivir empapándonos de cada etapa. Por eso, no hay que anclarse en el miedo y la duda o sentir que lo que nos pasa es “extraordinario”.

Me encantaría que en medio de la duda, el miedo, el agotamiento o el desconsuelo el libro pudiera ser alivio y bálsamo. He de decir que numerosas mamás me han dicho que se han sentido identificadas y creo que ahí ya se encuentra una clave para caminar más segura.

Tantas historias distintas vienen a recordarnos que lo que te ocurre/sientes es normal y que estás arropada por muchas otras mujeres que pasaron por aquí. Por eso estoy convencida de que para cualquier familia el libro abre una ventana a todo un horizonte enriquecedor. Pero, por supuesto, también te invita a descubrir que el verdadero camino de la lactancia y la crianza es el tuyo, el que tú y tu familia decidáis. La Magia de la Leche: Historias de amor con mucho sabor es alimento, consuelo, vínculo, relación, sabor al otro, amor… ¡ahí está la magia!

 

¿Qué crees que falta a las madres de hoy que podrán encontrar en tu libro (y que no encontrarían en otro)?

Creo que La Magia de la leche recupera algo perdido en nuestra sociedad: el contacto entre mujeres, entre miembros de una misma tribu llamada maternidad.

Antiguamente, nuestras abuelas hablaban con las vecinas a la puerta de casa y se desahogaban compartiendo sus experiencias, aprendiendo de otras y dejándose aconsejar. Hoy no hay tiempo. Apenas nos detenemos a saludar…cuánto menos le contamos nuestra vida a la vecina que apenas conocemos.

La lectura de La Magia de la Leche es en sí misma una sesión (o varias) de un grupo de lactancia donde varias madres abren sus corazones y sus vidas para que su historia pueda poner un poquito de luz a la tuya. Pero además, este libro cuenta con profesionales de la maternidad: enfermeras, matronas y asesoras de lactancia. Sin embargo, se entremezclan con las “simples madres” para que se convierta en una guía de “tú mamá” a “yo mamá”, para que se sienta la cercanía y la naturalidad de la lactancia.

Y por último, pero creo que realmente innovador, es contar con un capítulo dedicado a la figura del padre. No es fácil que ellos hablen…tal vez porque no se les ha preguntado. En el libro mantuve un debate/entrevista con nueve padres que, os aseguro, tenían mucho que contar. Son parte activa de esta vivencia, por supuesto. Parece que hablar de lactancia es centrarse en la mujer y su criatura pero… La Magia de la Leche nos hace brindar a todos: madres, padres, profesionales y todos los que al fin y al cabo amamos a nuestros recién llegados.
Si la leche tiene magia desde luego Sylvie es una gran maga que ha podido hacer una pócima con 16 ingredientes (mi familia siendo uno de ellos), y espero que lo leas porque seguro te hechizará!

¿Dónde están los límites?

¿Dónde están los límites?

 

Tenemos la vida llena de límites, que en muchos muchos casos son necesarios, y en la gran mayoría de ocasiones deben ponerse desde un principio, pero hay un gran número de veces en que esto nos cuesta más de lo que nunca hubiéramos imaginado.

Esto también nos pasa a las Asesoras, tenemos que poner límites con nuestras clientas, con las personas que nos contratan, ya sea para un acompañamiento durante el embarazo, durante el posparto o simplemente una asesoría puntual.

 

Los límites son tan necesarios como establecer un precio para nuestra hora de trabajo, porque ya en sí esto también es un límite.

 

No hablo de qué por no poner límites, por no saber hasta donde queremos llegar nos vayamos a extralimitar y entrar en las funciones de otra profesión, no, no hablo de eso para nada, porque tengo muy claro que una buena asesora, formada y con cabeza, eso sí lo tiene muy claro. Hoy quiero hablar de los límites que se deben con las familias.

 

Normalmente nos vamos a encontrar a una mujer embarazada o en pleno puerperio, puede ser que con un millón de dudas, y muchas inquietudes, y ahí si nuestros límites no están definidos muy muy a fondo desde el primer momento, tenemos a dos personas con una gran inestabilidad, por una lado esa madre, que nos contrata para poner seguridad y serenidad en el ámbito que ella desee, y por otro lado, a la asesora, que no sabe hasta donde tiene que llegar con esa mujer.

Hace muy poco hablaba con una chica sobre este tema, y me dijo que deberíamos hacer todo por y para la mujer, todo lo que pida. Y así sin más generalizó de esa manera nuestro trabajo, esa frase me tuvo varios días rondando la cabeza, y hoy quiero dejar mis conclusiones.

 

¿Todo lo que la mujer quiera y pida? ¿Y si te pide poner una lavadora porque no puede más? ¿Y si te pide hacer la comida a sus otros hijos? ¿Y si te pide hacer las camas? ¿Y sacar a los perros?

 

Quizá pienses que es imposible que una mujer que contrata a una asesora de maternidad pueda pedir todo eso, pero si es posible, muy posible, PORQUE LO NECESITA.

 

En ese momento nosotras podemos tener muy claro que ese no es nuestro trabajo y hacerlo, porque ella lo necesita, y no pasaría absolutamente nada, desde luego una asesora está por y para la mujer, pero asegúrate que también le dices que ese no es tu trabajo, y que lo haces porque te apetece, porque sientes que lo necesita y porque la quieres ayudar. Ese es el trabajo de otras profesionales, ya sean limpiadoras, cuidadoras, etc. pero no de las asesoras de maternidad.

 

Lo más importante es que tengas TUS LÍMITES muy claros, que es lo que haces, cómo y cuando lo haces, y para que ambas partes lo tengan claro, te recomiendo realizar un contrato. Esto no tiene que ser un documento de diez páginas con todo detalle, perfectamente puede ser una sola hoja, en la que se detallen tus servicios principales, el precio por hora, los packs (si tienes), el coste del desplazamiento, si se alarga la sesión, si sigues atendiendo por Whatssap después de las consultas, y todo lo que quieras poner, sencillo, detallado y directo.

 

ASÍ CON ESTO TAN SENCILLO HAS ESTABLECIDO TUS LÍMITES, y lo más importantes ambas partes lo tenéis claro, conciso y seguro. No hay dudas. Todo lo que tú quieras extralimitarte es porque TU QUIERES, nadie te lo impone, nadie piensa que debes hacerlo, es tu decisión.

Música para bebés y niños

Música para bebés y niños

Los seres humanos necesitamos música para vivir.

Desde antes de nacer, el bebé ya percibe sonidos en el vientre materno, siendo el útero su primer aula de aprendizaje.

Durante el embarazo no sólo se desarrolla el cuerpo del bebé, sino también patrones de comportamiento y emocionales. A través de los sonidos nuestro bebé se entera de todo lo que nos rodea, de las primeras cosas que escucha y percibe es la voz de la madre.

Las experiencias prenatales son intensas y nos acompañan toda la vida.

El oído es lo primero que se desarrolla en el vientre materno y el último que se extingue al morir.

El bebé desde el cuerpo de la madre percibe sonidos procedentes de muchos sitios como por ejemplo: sistema circulatorio y corazón, sonidos de los diferentes movimientos corporales, sonidos procedentes de la ingesta de la comida y bebida, etc…

El líquido amniótico transporta casi todos los sonidos audibles y eso hace que tres o cuatro meses antes del nacimiento el bebé reaccione de forma motora ante los sonidos (por ejemplo dando patadas).

Es costumbre en algunas culturas que la madre cante al bebé que está por nacer. Yo como madre y músico os invito a que cantéis a vuestros bebés, que sintáis ese momento tan bonito de conexión entre los dos.

Hay estudios que demuestran que los bebés son capaces de recordar la música que escuchaban en el vientre materno y por lo tanto adquiere después del parto un significado especial para el bebé. Normalmente, si escuchamos o cantamos una canción en particular durante todo el embarazo, si el bebé después de nacer la escucha, se relaja mucho y se nota un cambio especial en su estado, se calma y tranquiliza.

Es importante hablar y comunicarnos con nuestro bebé, si nosotras estamos tranquilas él también lo estará. Lo mismo pasa con la música, si la madre escucha algo que musicalmente le gusta y se siente bien escuchándolo, ese mismo estado de serenidad se lo trasmitirá al bebé.

La mayoría de los niños cuentan tras su nacimiento con un sentido auditivo completo que les ayuda a desarrollar el lenguaje. Sin una educación musical temprana (0 a 4 años) la mayoría pierden esa capacidad y la desarrollan más tardíamente.

Es importante que desde el nacimiento les pongamos buena música y nosotros sepamos la importancia que tiene la educación musical para su desarrollo.

Todos los niños nacen con las herramientas necesarias para la musicalidad, solo necesitamos ayudarles a que disfruten de la música y así ellos gozarán de todas sus ventajas.

Os propongo a continuación una serie de actividades muy sencillas que podéis realizar con vuestros hijos en etapa de educación musical temprana:

  • Podéis cantar canciones que os gusten. Breves y sencillas para los más pequeños y vamos variando el contenido de la misma en función de la edad.
  • Es interesante que marquéis canciones especiales para el momento de despertarse, la hora de comer, el baño, la hora de dormir…
  • Podemos trabajar esas mismas canciones u otras diferentes en función de la edad con diferentes instrumentos de pequeña percusión.
  • En otros momentos, las podemos realizar con diferentes ritmos pero realizados con nuestro cuerpo, por ejemplo y dependiendo de la edad (dando palmas, saltando o haciendo el ritmo en nuestras rodillas sentados en indio)

Estas son algunas pautas que podéis seguir de forma sencilla en casa.

Solo quería haceros reflexionar un poquito sobre la importancia de la música para nuestros hijos.

Nunca perdáis el espíritu de la música.

Sin música, la vida sería un error. Friedrich Nietzsche

20150731_130402

Ya en el útero escuché música y la absorbí con la leche materna. Yehude Menuhin

Recorriendo paritorios

Recorriendo paritorios

A finales de julio, estuve en la visita que tienen pautada dentro de la atención a la embarazada en mi hospital de referencia, el Fundación Hospital de Alcorcón, no nos queda mucho para que el pequeño haga su entrada en este mundo y aunque ya pasamos por esta experiencia en el mismo centro con mi hija mayor, no esta de mal ver que ha cambiado o no en seis años.

Ya hace semanas me sorprendió gratamente que tuvieran una consulta con las matronas para recepcionar tu plan de parto si ya lo tienes elaborado. O para elaborarlo contigo explicándote cual es su actuación en parto normal. Y que se llame parto normal y no parto natural ya cuenta y dice mucho de un avance en sus protocolos de atención a la maternidad.

En aquella consulta revisamos el mío, que ya llevaba preparado y firmado por padre y madre. La gran mayoría de los items marcados ya constan en el protocolo en si mismo del propio hospital. Yo lo sabía y aun así quise hacerlo constar por escrito, me lleve alguna desagradable sorpresa (que puedes leer clicando aquí), pero el balance en general y tras las siguientes consultas fue muy positivo.

Incluso me llamaron un par de semanas después, desde el propio hospital, desde paritorios,  para revisar de nuevo los items dudosos del plan de parto y todo fue como la seda.

Como os contaba, la semana pasada estuve en una visita guiada que organiza el propio hospital, siguiendo con ese protocolo de familiarización con el centro medico orientado a las familias y con el objetivo de mostrar y permitir que conozcan un ambiente que tiende a ser frío. Espacios que al ser desconocidos, pueden imponer en exceso a las parejas que acuden para el nacimiento de sus pequeños.

La visita consta de cinco partes en general, los boxes de urgencia de llegada a maternidad, las salas de dilatación, paritorio y quirofanos y las habitaciones de planta, incluyendo tanto maternidad como neonatología.

Esta claro siguiendo la visita con la mente abierta y llena de información propia: Están haciendo un gran esfuerzo para continuar un camino hacia el respeto al nacimiento normal que comenzaron hace años.

La visita es amplia, tocando muchos puntos, explicando absolutamente cada uno de los pasos, abiertas a multitud de preguntas. Aunque yo esperaba más consultas por parte de las parejas, no fue el caso, alguna pregunta muy concreta suelta.

La visita en dilatación, deja clara la linea de trabajo que intentan llevar, pelotas de pilates, kalinox disponible (Óxido nitroso o gas de la risa), bolsas de semillas, una ducha de hidromasaje (una compartida, no una por habitación), salas individuales y cómodas de dilatación.

Tienen a disposición varias opciones para cuando una mujer opta por prescindir de la analgesia epidural (La charla sobre la anestesia epidural ha sido esta semana y esta fue un poco más decepcionante). Facilidades para la mujer que esta pariendo y para su acompañante.

 

 

 

 

dilatación

 

Cuando hace seis años pase por allí me gusto el respeto absoluto a todas nuestras decisiones y posiciones ante el nacimiento de nuestra hija, y parece que han avanzado mucho.

Aproveche para comentar con la matrona al salir del cuarto que solo les falta un fular para tracción colgado y me contesto sonriendo que tiempo al tiempo, que en ello estaban. 😀

Antiguamente pasabas a paritorios directamente al llegar a dilatación completa, ahora tienes la opción de completar allí el nacimiento o como poco de comenzar a pujar en un cuarto que es más cálido y acogedor que un paritorio en si mismo.

El lenguaje usado por la matrona que hacia de guía explicando todos los procesos durante la visita denota parte del cambio, no escuche ni un solo momento el concepto parto natural, solo usaba parto normal y eso a mi, ya me cuenta mucho.

  • De forma reiterada comento que el miedo en el parto por parte de la mujer esta ahí, pero que ellas estaban para acompañar, disolver ese miedo y facilitar que tomáramos confianza en nosotras mismas y en nuestro potencial para parir de forma normal.
  • Recordó varias veces la importancia de un buen plan de parto, para ellas saber que deseamos, que nos hemos planteado respecto a nuestro parto, y recalco que aún no llevando uno presentado y elaborado, nosotras tenemos las riendas de nuestro parto.

Como soy escéptica por naturaleza propia, y no queda tanto, probablemente mi próximo post en el blog os cuente mi experiencia real en el parto del pequeño.

De las salas de dilatación pasamos directamente a ver los paritorios, incluyendo el quirófano que se usa para casos de cesárea:

En paritorios tuve la sensación de notar como todas las parejas que estaban en la visita, aproximadamente 8 ó 9, se ponían tensas de forma automática, y me resulto agradable percibir que la misma sensación le debió llegar a la matrona, porque más no pudo explicar como funcionaba todo y como se articulaba toda la sala buscando la comodidad e intimidad del momento del parto.

En este momento de la visita no puede evitar emocionarme y que alguna lagrima se me resbalara, habíamos pasado tanto por el mismo box de recepción de urgencia, como por la misma sala de dilatación y ahora estábamos en el mismo lugar donde un poco más de seis años atrás recibí a mi pequeña entre risas y pura alegría. Estábamos haciendo justo el mismo recorrido que aquella noche de junio, y mis recuerdos al respecto son alegres y felices.

Vimos dos paritorios y un quirofano. Las dos salas de paritorios diferentes, sobre todo a nivel de mesa articulada, es obvio que tienen un camino aún por recorrer, espero que continúen en esta linea y pueda ser hospital de referencia.

 

paritorios

 

Ya en la planta de maternidad, también se aprecia ese trabajo, quizás lento, pero continuo, hace seis años las habitaciones eran individuales, actualmente de 15 habitaciones disponibles en la planta de maternidad, 11 de ellas están individualizadas, mucho más cómodas para mamá y bebé, y desde luego mucho más acogedoras para el acompañante.

En planta, esta claro que una cosa es comentar como se desarrolla la estancia y otra muy distinta la estancia en si misma, porque dependerá mucho de horarios de visitas de médicos, de protocolos de planta y de un horario marcado que puede chocar directamente con esos primeros días de navegar a otro ritmo tras la llegada de un bebé, ya os comentare cuando estemos in situ como ha cambiado o no todo esto.

 

habitación en maternidad

 

Comentamos con ellas, los protocolos habituales y como suelen actuar en cuanto a determinadas situaciones, una respuesta directa, clara y aseptica, quizás alejada de esa calidez que transmitía la matrona-guía de la visita. Revisamos pruebas habituales y protocolos habituales de control y alta.

Ninguna sorpresa, me pareció que salvo el cambio estructural de habitaciones, y el comentario de que ahora todo el personal en planta estaba formado en lactancia no había gran diferencia con hace un tiempo.

Visitamos a continuación, conectada, la planta de pediatría y la sala de neonatos, donde parecen haber dado un salto grande, anteriormente había horarios de visita y permanencia con los pequeños que estaban en neonatos, nos comentaron que ahora no, actualmente los padres tienen acceso a los pequeños 24 horas, incluso tienen establecidas un par de horas, de mañana y tarde, para visita de familiares, incluyendo hermanos pequeños siempre que la situación lo permita.

Ningún protocolo es perfecto, pero debería, y más aún en estos aspectos, eliminar los limites horarios para facilitar contacto permanente con sus padres a esos pequeños es básico y primordial.

Podría contaros muchos más detalles, la verdad es que la visita la realice con mirada de Asesora Continuum más que como madre que en breve estará en aquellas instalaciones en su propio parto, y en más de una ocasión, y supongo que a través de mis preguntas, me encontré con la mirada cómplice de la matrona enganchada a la mía, me despedí de ella con un «hasta pronto».

Creo que aún no siendo la perfección en persona se están dando pasos de gigante, y ante mis comentarios sobre la visita, la reacción de la gente de forma habitual ha sido «Que bien!! que buena noticia que estén cambiando tanto» y mi reflexión es otra, esta bien ese cambio, pero todas estas actuaciones no deberían ser deseables y la excepción, sino esperables y normales

En todos los centros médicos donde se atiende un parto, deberíamos poder esperar de base este tipo de cambio continuo y permanente hacia la normalidad y el respeto de los procesos normales y puramente fisiológicos de un nacimiento.

[Tweet «EL CAMBIO ESTA DE NUESTRA MANO, ELLOS SóLOS TAMPOCO PUEDEN «] 

 

Imágenes extraídas de la propia web del hospital, puedes leer sobre la visita haciendo clic  aquí

Separarse y superarse

Separarse y superarse

 

En estos días se cumple el primer aniversario de mi separación. Digamos que estoy culminando mi duelo, pero aún así, no puedo dejar de pensar y sentir que es un proceso doloroso y difícil. Os quiero contar mi experiencia, por si pudiera servir de ayuda a alguna familia en una situación parecida.

 

No voy a explicar aquí los motivos de mi separación, pero sí os quiero contar que fue una de las decisiones más difíciles a las que me he enfrentado. Ser madre es uno de los motivos de ello, porque antes de tomar la decisión, mi mayor temor era separarme de mi pequeño. Incluso podría afirmar que retrasé un tiempo la decisión porque me sentía absolutamente incapaz ni siquiera de imaginarme el estar separada de mi hijo. Mi hijo es parte de mi cuerpo y de mi alma, así lo sentía entonces y así lo siento ahora.

Mi separación significó también la ruptura de mi ideal de familia. Mi niñez también se vio ensombrecida por la separación de mis padres y siempre quise darle a mi hijo esa familia feliz y unida que jamás tuve. Sentí durante meses mucha frustración, impotencia y culpabilidad.

 

familia_feliz

 

Ahora sé que mi hijo, su padre y yo seguimos siendo una familia, pero de distinta forma. Sobre todo sé que somos LA familia de mi hijo.

Cuando por fin tuve el valor de tomar la decisión, el siguiente paso más difícil fue comunicárselo al padre de mi hijo. Fueron momentos muy tristes y dolorosos que aún hoy me emocionan. Lo más importante fue la comunicación libre de acusaciones y juicios. Intentamos hablar desde nuestros sentimientos y sensaciones.

Como he comentado antes, mi mayor miedo era separarme de mi hijo, máxime sabiendo lo importante que soy para él, como cualquier madre para su hijo. No había cumplido ni 3 años, durante los cuales habíamos estado las 24 horas del día juntos desde que nació.

Así que nos tocó madurar a su padre y a mí, tragarnos un poquito nuestros sentimientos, para intentar hacer todo lo necesario con el fin de que nuestro hijo sufriera lo menos posible sin descuidarnos tampoco a nosotros. Tuvimos que definir nuestros propios límites. Acudimos a una sicóloga infantil para asesorarnos sobre cómo hacer las cosas. Le comunicamos la noticia juntos, con serenidad y palabras sencillas, que pudiera entender y asimilar. Las pernoctaciones con su padre tardaron en llegar unos cuantos meses. Primero probamos con las siestas y luego con alguna noche suelta. Y así, poco a poco, nuestro hijo se fue adaptando a la nueva vida.

A día de hoy, todavía no hemos llegado a la custodia compartida como tal. Seguimos en el proceso paulatino y suave. Este proceso durará lo que necesite nuestro hijo. Él ya sabe que tiene dos casas, la de papá y la de mamá, aunque la mía sigue siendo más “su” casa, pues es la que le vio nacer. Ya hace meses que me dejó de preguntar dónde está su padre; ahora lo tiene claro.

 

niña_tristona

 

Cada día pasa más tiempo y más noches con él. Y me apena a veces verle cómo nos echa de menos, cómo intenta que hagamos actividades los tres juntos, como una familia unida. Afortunadamente su padre y yo nos llevamos muy bien y, de vez en cuando, sí que hacemos cosas los tres juntos. Hemos intentado llevarlo con la mayor naturalidad posible, como un continuum hacia la realidad que tenemos ahora en nuestras vidas.

La separación, desde luego, no es el ideal para ningún niño, pero tampoco lo es un ambiente rancio o sin amor en casa. He aprendido mucho de mi proceso de separación, de mí misma, de mi ex-pareja y de mi hijo. También he descubierto que hay muchas formas de ser familia, que no hace falta vivir bajo el mismo techo para serlo.

Un hijo es un proyecto en común para toda una vida, aunque el camino de los padres vayan por sitios diferentes.

Y como todo en la vida, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Cuando estoy con mi hijo sola por varios días, muchas veces me saturo tantísimo que me siento ahogada. Pero luego se va por unas horas o unos días con su padre y siento un vacío tan grande, que me hace sentir triste y mal. Sin embargo, esos momento de soledad me son necesarios para seguir adelante con mi vida y muchísimas veces los disfruto al máximo y estoy deseando tenerlos.

No dejan de ser extraños estos cambios de “criar sola” a “estar como si no fuera madre”. Supongo que con el tiempo todo irá más fluido para los tres.

Si estás pasando por una separación, espero que estas palabras puedan ayudarte, son mi experiencia personal. Cada familia es un mundo, pero para intentar conseguir una separación lo más respetuosa posible con los niños, hay que tener humildad, madurez, empatía, buena comunicación, respeto, hablar desde el corazón y poner mucho de nosotros mismos para lograrlo. Si se puede criar desde el continuum también se puede uno divorciar desde ahí. ¡Es la prueba de fuego, lo sé!

Por último y no menos importante, quiero decir que me siento profundamente agradecida hacia el padre de mi hijo que, a pesar del dolor, siempre ha intentado poner lo mejor de su parte para facilitarle las cosas al niño.
__________

Créditos fotos:
Hijo del divorcio via photopin (license)
Family
I Like Writing On Walls… via photopin (license)
¿Te gustas embarazada?

¿Te gustas embarazada?

 

El embarazo de toda mujer debería ser vivido con alegría y disfrutando de cada momento. Cuando comenzamos a sentir a nuestro bebé es lo más maravilloso del mundo. Nuestro cuerpo cambia y es hermoso. Nuestra sensibilidad aumenta y nuestros sentimientos pueden ser cambiantes. Incluso nuestra libido se ve afectada.

 

 

Creo que todas las que hemos estado embarazadas estaremos de acuerdo en que sentir a nuestro bebé dentro es una de las cosas más grandiosas que existen en este mundo. Es uno de los regalos del embarazo.

 

Sin embargo no siempre el embarazo se vive con tranquilidad y/o alegría. Pueden surgir molestias que no nos dejen disfrutar todo lo que querríamos: nauseas, vómitos, ardores, mucho cansancio… O que durante el embarazo se detecte alguna anomalía grave que lógicamente nos haga vivirlo con miedo y ansiedad.

 

En este último caso resulta difícil vivir el embarazo con tranquilidad y disfrutando de los cambios que experimentamos y de las nuevas sensaciones que nuestro bebé y nuestro cuerpo nos trasmite. Por eso necesitamos mucho apoyo.

 

También el hecho de que durante el embarazo haya algo “fuera de lo común”, aunque no revierta gravedad, nos puede causar ansiedad. Sobre todo cuando en vez de informarnos se nos mete miedo para hacer sin rechistar lo que el ginecólogo que nos toque estime oportuno. Nos merecemos que nos informen debidamente. La última decisión es siempre nuestra.

 

Sin embargo, también sucede que a pesar de no haber ninguna molestia evidente o diagnóstico preocupante, no vivimos el embarazo conscientes y felices. No nos gusta cómo cambia nuestro cuerpo, no aceptamos los cambios emocionales, no nos sentimos comprendidas, y/o nuestro miedo al parto nos atenaza. Todo esto podemos trabajarlo.

 

embarazo tercer trismestre

 

Normalmente las mujeres que llevamos bien los cambios, que nos vemos hermosas con nuestra barriga y que aceptamos nuestro vaivén emocional, disfrutamos plenamente de nuestro embarazo. Esto se traduce en muchos casos en un aumento de la libido, y en un mayor disfrute de esta etapa si cabe.

 

Mantener relaciones sexuales durante el embarazo es saludable tanto para nosotras como para nuestro bebé. Ambos nos beneficiamos del chute hormonal de placer. Sólo en caso de diagnóstico de peligro de aborto o parto prematuro se desaconsejaría no mantener relaciones durante el embarazo.

 

En ocasiones sucede que es la pareja quien es reacio a mantener relaciones sexuales. Sobre todo al final del embarazo por miedo a hacernos daño a nosotras o al bebé. Como en todas las situaciones de pareja, todo se puede solucionar hablando. Qué necesitamos, que nos gustaría por parte de nuestra pareja, y qué no hace sentir más cómodos.

 

Hay muchas formas de sentir placer. Se trata de encontrarlas, ya sea nosotras mismas o con nuestra pareja. Querernos, disfrutarnos. Un simple masaje o caricias pueden ayudarnos a relajarnos y a hacernos sentir de maravilla.

 

Lo que está claro es que todo lo que haga que nos sintamos mejor es beneficioso tanto para nosotras como para nuestro bebé. Por eso es necesario pedir lo que necesitamos, bien sea apoyo para sentirnos acompañadas, información contrastada para sentirnos seguras, o un abrazo o una mirada que nos reconecte con nosotras mismas.

 

¿Te apetece contarme cómo ha influido el embarazo en tu forma de verte y quererte? ¿Has notado algún cambio en tu libido?

 

 

Carolina Sánchez

 

Soñando Duendes

http://www.SoniandoDuendes.com

 

Portabebés y Problemas de Espalda

En muchas ocasiones una de tantas preguntas recurrentes en el porteo es: Tengo dolor de espalda por el motivo X, ¿puedo portear? Y en la mayoría de los casos aparecen casos particulares, experiencias de porteo, en las que el porteo ha sido “beneficioso”, o positivo, o por el momento lo es. El típico “uy pues yo tengo escoliosis y desde que porteo no tengo dolores”.

¿Qué parte de esto será verdad para tí?

El porteo no es una solución a un problema ni mucho menos. El porteo cuando existen dolores de espalda por el motivo que sea es, en la gran mayoría de los casos, un medio para alcanzar un fin.

Es decir: tenemos hijos que nos piden, necesitan o necesitamos coger en brazos y el porteo proporciona un medio ergonómico mejorado frente al hecho de hacerlo sin ningún tipo de dispositivo.

Si vas a llevar a tu hijo en brazos, portear de manera ergonómica es positivo sin lesiones 
y con lesiones en la mayoría de los casos.

La cuestión que se plantea es que al posibilitar el portabebé llevar al bebé de manera más prolongada ¿puede portear agravar una lesión, o una enfermedad?

Cuando en realidad deberíamos preguntarnos ¿qué lesión puede producirme o agravar llevar a mi hijo en brazos SIN portabebé?

Es decir que cargar a nuestro hijo con portabebé y de manera más adecuada será mucho menos lesivo que el hacerlo sin nada.

Al coger al bebé (incluso cuando es muy pequeño) y sin tener ningún tipo de lesión ni enfermedad tenemos todos una tendencia natural a deformar o modificar nuestra posición natural, nuestras 4 curvas .

Haz la prueba:  coge a un bebé pequeñito sin ningún portabebé, pegado a tu pecho y en posición vertical (digamos “lo más ergonómico posible”) y verás como inmediatamente de manera natural y para compensar echarás los hombros, el tronco superior, hacia atrás forzando sustancialmente tu lordosis lumbar. Con el paso de los días tendrás un dolor agudo asociado al hecho de llevar a tu bebé en brazos… Te estarás provocando una lumbalgia. Y con otras posiciones que se te ocurran…

Así que es mucho menos beneficioso todavía hacerlo sin ningún dispositivo. Y esto es cierto tanto para personas con lesiones como para las personas sin lesiones.

Lo pregunta que te tienes que hacer es:

¿Voy a coger a mi hijo aún teniendo dolor o una lesión de espalda?

Si la respuesta es afirmativa, debes saber que incluso para tiempos cortos o muy cortos existen dispositivos de porteo ergonómico que respetan mucho mejor la fisiología del adulto y del bebé.

Así que sea para el tiempo que sea, cortos o largos períodos, entonces es probable que plantearte el uso de un portabebé ergonómico para que te ayude en esa tarea sea lo más acertado.

Contacta con una Asesora Continuum o una Asesora de Porteo formada en Necesidades Especiales si crees que deberías adaptar el uso de portabebés a tus particularidades. Consultar con un especialista o tu terapeuta, que en muchas ocasiones no tienen formación en Porteo Ergonómico, puede no ser suficiente, pero ambos combinados te podrán dar soluciones y/o alternativas para un #PorteoSaludable y #PorteoSeguro

Separarse y superarse

Una maternidad a solas

Hoy quiero compartir contigo una vivencia. Una que quizá te suene, un  poquito o quizá mucho.
No sé si has sentido alguna vez como la oscuridad o un vacío aparece  cuando se supone que tiene que ser el momento de tu vida más feliz.

Y  hablo de ese momento en que por fin ves la cara a tu precioso bebé, y pasan los días, y más días, semanas, meses…

 

Hace poquito me contaba una chica todas las visitas que había tenido recién llegada del hospital, como se iban turnando a su bebé, cómo le pedían darle el biberón… porque sí, a veces ese dolor en el pecho que se transforma en herida y sangra… es tan insoportable que no hay otra salida.

O eso pensamos. Porque estamos solas. Solas. Porque ni tan siquiera hemos pensado en que pueda haber alguna profesional que entienda de esas cosas.

Esto está cambiando, por suerte ahora hay mucha información, pero no siempre llega a tiempo. Existen las asesoras de lactancia, de porteo, de maternidad en general… Pero no sabemos dónde ir, dónde buscar. Porque quizá los primeros profesionales con los que tienes contacto en tu maternidad no están por recomendarte que busques ayuda dónde ellos no te la pueden ofrecer. Aunque esto también está cambiando.

Y sí, la mayoría de veces es un servicio privado, pero créeme, merece la pena, o ir a grupos de lactancia o crianza dónde te sientas cómoda, te lo dice una que ha hecho una lactancia de 4 años y medio con pezonera 😉 He de decir, que busqué ayuda, dos comadronas, una me ridiculizó delante de más de 20 madres (todo un detalle en el puerperio) y otra… bueno… fue cariñosa conmigo pero no supo ayudarme. Y cómo me decían que total me iba a doler durante dos meses… en fin, creo que podríamos escribir entre todas un libro.

 

Quizá hayas vivido todo lo contrario, una situación en que tienes una madre que sabe lo que realmente necesitas (que es cuidar a tu bebé y a ti misma) y se pone a hacer todas las cosas que tú no tienes que hacer ahora, como limpiar, atender a las visitas o quizá hasta preparar comida.

A veces esa figura es una amiga, a veces, el padre es un súper padre, que ahora los hay a miles y consigue llevarlo todo al día, casa, atención plena hacia ti y vuestro bebé y encima le da tiempo de ir a trabajar. Pero no pasa nada, ha podido entrenar esto durante 15 días (quizá puedas leer esto con un toque de ironía).

Lo que quiero hacerte llegar con mis palabras, es que busques ayuda siempre que lo necesites, sin dudarlo. Que la pidas, que te hagas con una tribu de amigas, virtuales y no virtuales. Te harás más fuerte sin darte cuenta y tendrás alrededor a mujeres que han vivido o viven lo que vives tú. Y si puedo ayudarte, escríbeme… Ya sabes dónde encontrarme 🙂

cora and katie 335

Foto greyerbaby

 

Asesoras Continuum
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.