por Andrea Sanchez | 4,Jun, 2015 | Maternidad
Son las dos de tarde, estoy con mi hija en brazos, lleva más de 40 minutos en mi pecho, yo aún en pijamas, con un vacío en el estómago porque no he comido nada desde el desayuno y ese vacío aumenta cuando pienso que estaré sola todo el día con mi pequeña, que a ratos llora y no sé por qué y no puedo calmarla, siento temor y tengo ganas de salir corriendo.
Mi esposo llega muy tarde todos los días, mis padres vienen poco a vernos porque trabajan mucho y ni pensar en mis amigos, desaparecieron apenas supieron que estaba gestando, como si me hubiera convertido en un extraterrestre o contrajera una enfermedad contagiosa.
Que recuerdos me trae relatar lo anterior, me sitúa 4 años atrás y viene a mí la misma sensación de soledad y de miles de preguntas sin respuestas o con respuesta googleadas cargadas de creencias y mitos muchas veces aterradores.
Pero pronto llega una sensación de calma, ya que esa misma maternidad en soledad me llevó al porteo y este me llevó a la autonomía, que locura hablar de autonomía siendo madre y con casi 30 años, pero si, dependía casi en un 100% de mi esposo u otra compañía para realizar cosas básicas, como comer algo o ducharme. Mi hija mayor estaba en brazos casi todo el día, sólo cuando iba al baño nos alejábamos un par de minutos, su padre o abuelos tenían que estar cerca, que ella por lo menos escuchara mi voz o me viera a través de la cortina.
Fue entonces que con ese «simple trozo de tela», podía ir donde quisiera, hacer mi comida, comer, leer un libro, ir al baño, hablar por teléfono, pasear, ir a comprar, ir al médico, bailar y hasta ducharme junto a mi pequeña.
Pero a pesar de ya tener independencia y poder moverme donde quisiera esas miles de preguntas aún estaban allí atormentando, esperando una respuesta.
Esa misma soledad que me llevó al porteo, el cual me devolvió mi autonomía y ella finalmente a emprender, donde se abrió un mundo nuevo, un mundo amoroso, lleno de mujeres y bebés, que se encontraban en la misma situación, desde esa lugar me di cuenta que era lo que me faltaba y eso era una tribu, compañía, eran mujeres y sus historias cada una distinta, pero a la vez muy parecida a la mía, así que me decidí y forme junto a una amiga una tribu maternal, que nos llevó a conocernos aún más y agrandar ese círculo de contención y mirarnos a los ojos, abrazarnos, danzar y hablar por horas de tetas, de telas, de comidas, de sueño, de ojeras, de problemas, de felicidades, de todo, esa tribu me entrego las respuestas que buscaba, respuestas amorosas, consejos sabios y escucha activa.

Si sientes que maternas en soledad, te invito a buscar tu tribu.
Hay muchas madres tu misma situación, desveladas, con su casa desordenada, ropa sucia por todos lados, libros sin leer, deseando que su post natal no termine nunca, angustiadas porque sienten que ya no tienen leche, que les han dicho que deben destetar porque ya tiene 6 meses y con muchas otras dudas, pero por sobretodo amando intensamente, descubriendo ese amor profundo, que sólo esos ojos que nos miran con tanta inocencia nos puede enseñar.
Existen tribus virtuales, muchos grupos en internet, que te ayudarán a resolver dudas y desde tu hogar reír y sentirte acompañada, pero también hay instancias para vivir esos momentos en persona, talleres, charlas, grupos de apoyo a la lactancia, grupos de danza mamá y bebé, muchos espacios esperando tu presencia, pero si por tu ciudad no hay este tipo de espacios, anímate y forma tu propia tribu, no necesitas ser especialista en algún tema de maternidad, ya te estás formando con tus mejores maestros, tus hijos, sólo necesitas las ganas y tener claro tu objetivo: [Tweet » No más madres maternando en soledad.»]
por Tatiana Martin | 3,Jun, 2015 | Crianza
En breve me voy a vivir a Nueva Zelanda. Mi marido lleva allí 3 meses y medio y en todo este tiempo una de las frases que más he escuchado ha sido “claro, te esperas a que los niños terminen el curso”. Adriana tiene 5 años y en septiembre en España empezaría primaria, y Yago tan solo tiene 3 años. Allí el curso empieza en febrero, pero que la gente no sepa eso, es normal.
Lo que más me ha sorprendido ha sido esa preocupación por terminar el curso unos niños que ni siquiera están obligados a estar escolarizados.
A nadie se le ha pasado por la cabeza decir “vaya, 3 meses sin su padre, cuanto antes os vayáis mejor”.
¿Por qué esa obsesión por terminar el curso?
Adriana entra a primaria y ya sabe leer y escribir. Aquellos padres que sus hijos no han alcanzado los niveles “esperados” empiezan el verano con preocupaciones innecesarias pensando en qué manual utilizar durante las vacaciones para que sus hijos se pongan al día o practiquen lo aprendido y así no pierdan el famoso “hábito de estudio”.
Me gustaría contribuir a quitar estas preocupaciones de la cabeza de muchos padres con una pequeña explicación del cerebro humano.
Paul MacLean habla del Cerebro Triúnico para explicar los rastros de evolución existente en la estructura del cerebro humano.

Cerebro Triúnico
El cerebro reptiliano es el que controla el comportamiento de la supervivencia, los instintos, las funciones automáticas como el respirar o hacer la digestión.
El cerebro mamífero o sistema límbico es en el que reside el aprendizaje, los instintos pueden modificarse con la experiencia. En él se controlan las emociones y los instintos. La experiencia y el conocimiento permiten que se interactue correctamente.
Por último nos encontramos con el cerebro humano, que es el de los mamíferos más evolucionados. Es la corteza cerebral y es responsable del pensamiento avanzado, la sapiencia, la razón y el habla. Se compone de dos hemisferios, el derecho y el izquierdo.
El hemisferio izquierdo es analítico y lógico. Es la parte donde se encuentra la lógico-matemática, el conocimiento, la orientación espacial y el razonamiento. Este es el hemisferio que nuestra sociedad se preocupa más por desarrollar.
El hemisferio derecho es en el que se encuentran las emociones, imaginación, intuición, arte, ritmo, propiocepción.
Los dos hemisferios se relacionan entre sí y se comunican, están unidos por el cuerpo calloso. No podemos decir que un hemisferio es más importante que el otro, el uno necesita del otro para realizar tareas, así que debemos tener en cuenta siempre que se deben conciliar y no intentar eliminar o superponer uno por encima del otro.
«El hemisferio izquierdo analiza en el tiempo,
mientras que el derecho sintetiza en el espacio.»
Jerre Levy en «Psychobiological Implications of Bilateral Asymmetry»
En nuestra sociedad actual cada vez estamos poniendo más en un segundo plano el desarrollo de lo controlado por el hemisferio derecho, y desde los primeros años de vida intentamos, a toda costa, sobreestimular la parte izquierda.
Cuando nace un bebé el cerebro que está al mando es el mamífero y reptil, su principal preocupación es la supervivencia y la seguridad. Cuando ésto lo tiene cubierto se puede dedicar a aprender otras cosas.
Durante el 6,7 y 8 primeros años de vida va tomando control el hemisferio derecho y a partir de ahí empieza a controlar el hemisferio izquierdo.
En nuestros métodos de enseñanza tradicional nos estamos esforzando en que desarrollen lo antes posible la parte lógico-matemática y de lecto-escritura. Cuanto antes aprendan a leer, escribir, sumar y restar mejor, erróneamente pensamos que más inteligentes serán nuestros hijos. Pero existen distintas inteligencias y las unas necesitan de las otras para un futuro exitoso.
Nos olvidamos por completo de esa parte emocional, imaginativa, de curiosidad libre, artística etc… esa inteligencia que traen los niños de forma innata.
Sin embargo según nos hacemos adultos demandamos cada vez más cursos de coaching emocional y de desarrollo personal. Buscamos desarrollar eso que de niños nos hicieron desaprender. Empiezan a salir a flote esas necesidades que el sistema y la sociedad hicieron que dejaramos de lado.
Por todo esto me da mucha pena cada vez que la principal preocupación de la gente sea que terminen el curso los niños.
¿A nadie se le ha ocurrido pensar en el transtorno emocional que supone el no tener cerca a su padre?
Os dejo una reflexión más:
¿Cuánta gente mayor ha aprendido a leer y escribir en una residencia de ancianos? Pero ¿a cuantos ancianos conocéis que hayan sido capaces de tocar el piano empezando de cero?
por Manuela Casado | 2,Jun, 2015 | Cuidados Madre Canguro
Hace unos días mi compañera Fayna hablaba sobre la diferencia entre «método canguro» y «cuidados madre canguro» aquí.
Hace unos meses, en este curso, Jill Bergman nos decía que ellos ya no lo llaman «Cuidados Madre Canguro» , ya que este termino se ha desvirtuado, sino PIEL CON PIEL.
Pero, ¿cuál es la realidad actual?
Comparto con vosotros un ejemplo.
Una historia real
A.C se convirtió en mamá hace 7 años de una forma un poco inesperada. La primera sorpresa fue enterarse que esperaba mellizas, la segunda que llegasen nueve semanas antes de tiempo.
Este artículo es un resumen de la historia que A. compartió conmigo y que yo comparto con vosotros con su permiso.
A las 31 semanas una de las bolsas se rompió de forma espontánea y A.C. acudió rápidamente al hospital. Cuando estaban a punto de hacerle una cesárea de urgencia alguien se dio cuenta de que la cabeza de una de las pequeñas ya asomaba. Nació un par de contracciones después y tras una rotura de bolsa artificial nació la otra niña, también en pocos minutos.
Pesaron 1.380 gramos y 1.490 gramos respectivamente. La primera niña (An.) estaba bien, se la mostraron y se la llevaron. A la segunda (Af.) la llevaron directamente a la cuna térmica, o eso le dijeron, ya que posteriormente se enteró, por casualidad, de que había nacido con una vuelta de cordón en el cuello.
Al nacer con ese peso las llevaron inmediatamente a la UCIN, cada una a una incubadora, cada una en una habitación desde donde su madre a través de una cristalera veía a una cuando estaba con la otra.
Allí estuvieron un total de 20 días, hasta que alcanzaron “su peso”.
Durante ese tiempo A.C. pudo permanecer durmiendo en una habitación en otra planta del hospital (el hotel de madres) con otras tres mamás.
Desde las 8 h hasta las 23h estaba en la UCIN acompañando a sus pequeñas, extrayéndose leche para que pudieran tener SU alimento. Observando cómo las alimentaban a través de la sonda, eso sí, siempre con su leche, la que ella se extraía. Tanto de día como de noche tenían el alimento adecuado para ellas.

En la incubadora.
Pocos días después de nacer las niñas, “cuando ya tenían menos cables” el jefe de pediatría de la UCIN le propuso algo insólito, “hacer Cuidados Madre Canguro”. En el hospital lo llamaban Método Canguro y según sus propias palabras “querían ponerlo a funcionar en este hospital”.
Le explicaron que consistía en tener a las pequeñas sobre ella, piel con piel, en contacto directo durante algunas horas al día. Lo harían por separado ya que cada una estaba en una habitación.
A.C. se sintió muy arropada por el personal de la unidad que la animaba y le ayudaban a hacer piel con piel de forma segura.
– “Yo había oído hablar del método canguro y cuando me lo propusieron les dije que sí, que si haciéndolo ayudaba a mis hijas por supuesto que lo haría”, nos cuenta A.C. “Primero cogía a una durante tres o cuatro horas al día, la ponía sobre mi pecho, y mientras la tenía sobre mí le hablaba y le susurraba cosas. Se me pasaban las horas volando. Cuando terminaba, cogía a la otra. Y así todos los días. Me sentía GENIAL. Para mí fue maravilloso, era la primera vez que las tenía en mis brazos, ya que cuando nacieron no las pude coger pues se las llevaron rápidamente. Poder abrazarlas y tenerlas conmigo durante tanto rato… NO LO CAMBIARÍA POR NADA. A pesar de que era un poco cansado, ya que me pasaba el día en uno de esos sillones para los acompañantes que suele haber en los hospitales y que no son demasiado cómodos”.
Durante ese tiempo su marido también estuvo, en algunas ocasiones, piel con piel con las pequeñas en aquellos primeros días y además contaron con el apoyo incondicional de su familia.
Tras 20 días en la UCIN al fin An. y Af. pudieron dejar las incubadoras y pasar a Neonatología. Allí todo cambió:
-“Ese cambio fue a peor porque solo nos dejaban estar con ellas a la hora de las comidas. Como yo tenía a dos pequeñas solo podía darle a una, a la otra le daba una enfermera, porque no dejaban que ningún familiar me acompañara . En la toma siguiente alternaba para alimentar a la otra niña, y así sucesivamente. No entiendo el por qué de ese absurdo protocolo ya que mientras estaban en las incubadoras podía estar todo el día con ellas”.
En el servicio de neonatología Af. permaneció ingresada dos semanas más y An., con alguna complicación, estuvo todo un mes. Esto hizo que la vuelta a casa fuese bastante complicada al estar cada bebé en un lugar (el hospital no está en el mismo lugar que la residencia de la familia).
-“Una vez las dos en casa todo fue fenomenal. Haberlas tenido en brazos siendo tan pequeñas me ayudaba y me daba seguridad.”

“Actualmente tienen 7 años y están grandes y sanas”
Lo que nos encontramos
- En demasiadas ocasiones no todo el personal de un servicio está dispuesto a introducir cambios, aunque la evidencia científica apunte a que esos cambios son lo mejor.
- Otras veces el trato, los protocolos y las formas cambian mucho de un servicio a otro y el poder estar o no con tus bebés depende de un jefe de una planta, de un servicio completo o del personal que haya de turno en ese momento,
¿tiene eso alguna lógica?
¿Tiene sentido que la posibilidad de dispensar el mejor trato posible a unos bebés, dependa de un planning, o de la suerte?
¿No es absurdo que con toda la evidencia de los perjuicios que supone para un bebé estar separado del cuerpo de su madre, aún se siga perpetuando esa práctica
en la mayoría de nuestros hospitales?
A.C. pudo disfrutar de sus pequeñas en sus primeros días de vida proporcionándoles unos cuidados y unos beneficios que no alcanza a imaginar.
Seguimos necesitando médicos y resto de personal sanitario informados, formados y valientes, dispuestos a introducir los cambios necesarios en sus hospitales y madres luchadoras que exijan la no separación de sus bebés, cuando no hay motivo.
Trabajando conjuntamente conseguiremos allanar el camino para que un día todos tengamos como meta en el cuidado a madre y bebé: La Separación Cero.
por Elena De Monitos y Risas | 1,Jun, 2015 | Porteo
En mi último post hablábamos de la importancia de recibir una buena asesoría a la hora de comprar tu primer portabebés (luego ya el vicio te domina y es menos necesario, jejeje).
Pero sobre todo, te contaba cómo encontrar esa buena asesoría, qué pistas puedes seguir para asegurarte de que lo que te ofrecen es lo que necesitas.
Hoy quiero contarte cómo elegir una buena formación si te estás planteando ser Asesora de Porteo. Y creo que son extensibles, al menos en gran parte, a otras formaciones.
Déjame antes que te diga, no obstante, que la mejor manera de acertar es matriculándote en Asesoras Continuum 😀
Pero si no estás buscando ser asesora de maternidad sino algo más centrado en el porteo, o si se sale de tu presupuesto, o no te cuadran las fechas, etc., ahora sí, leéte el post 😉
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Asegúrate de tener toda la información
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Parece de cajón, ¿verdad? Pero no lo es.
Algunas formaciones tienen publicadas en abierto la información general, contenidos, fechas, precios, etc. y otras publican alguna parte y el resto te lo mandan por mail cuando solicitas información.
Pero una vez recibida la misma, pide que te aclaren todas las dudas, por muy «tontas» que te parezcan. Mi padre decía «el que pregunta puede que parezca ignorante en el momento, el que no pregunta será ignorante toda la vida».
Aparte del precio y formas de pago, deberías tener información sobre
- los contenidos,
- las fechas en que se van a impartir,
- la plataforma o lugar (físico u online) en que se darán las sesiones,
- metodología,
- si hay parte práctica,
- si hay evaluaciones o ejercicios,
- qué necesitas para completar la formación,
- si hay que respetar unas fechas,
- qué pasa si no puedes completar la formación en plazo,
- …
Por comentarte alguna. Seguro que a ti se te ocurren muchas más (y si me las cuentas, las añado).
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Y lee bien esa información. Asegúrate de no estar haciendo libre interpretación del texto. 😉
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Conoce a la persona o personas que están detrás de la formación
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La verdad es que no es suficiente con intercambiar un par de mails porque los mails no permiten conocernos de verdad.
Y hoy por hoy, teniendo en cuenta que la mayoría de las veces estás buscando información online , la opción de tomarte un café con la persona y aclarar tus dudas en directo no es muy viable (y poco factible para la formadora reunirse con todas las interesadas).
Por contra, cada vez es más sencillo conocer el trabajo que hacemos las asesoras y formadoras. Más que nada, porque te lo contamos.
Aquí van algunas ideas para conocer al profesional con el que te quieres formar:
- Busca su blog, lee sus artículos. El blog es la manera más utilizada para dar a conocer nuestro trabajo. En ellos contamos lo que hacemos, lo que opinamos, nuestros conocimientos, avances, si nos formamos y con quién… Y leyéndonos te puedes hacer una idea de si te gustamos.
- Busca su canal de vídeo. Asesorar sobre porteo pasa por una parte práctica de enseñar portabebés y cómo usarlos. En su canal podrás ver no sólo si los utiliza bien, sino cómo transmite y si te gusta ese estilo. Recuerda que será ella quien te enseñe.
- Búscale en las redes sociales. En las fanpages de sus proyectos, en los grupos de porteo, de crianza… Normalmente, incluso tenemos perfiles bastante abiertos que te permite conocer a la persona detrás del profesional. A veces no hay blog pero sí una actividad intensa en las redes y es suficiente.
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Parte del Equipo Continuum
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Conoce a profesionales que se hayan formado en ese programa
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Toda formación tiene una primera promoción y pertenecer a esa tiene ventajas e inconvenientes (por ejemplo, que no hay nadie a quién preguntarle cómo es el curso, jijiji).
Pero una vez superada esta primera promoción, localiza a personas que se hayan formado en esa escuela. No es tan complicado, normalmente cuando nos formamos lo ponemos en el currículum online (el «sobre mí» o similar del blog o la descripción de la fanpage)
O directamente pregunta a la escuela que te dé referencias de las personas que se han formado y están en activo.
No te quedes con una sola opinión que no suele ser representativa, pregunta a unas cuantas. Y mira su trabajo, su blog o web, sus respuestas (y preguntas) en los grupos de porteo…
Y pregúntales directamente sobre el curso, qué les parece, qué les aportó, si cumplió sus espectativas (y cuáles eran).
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Haz todo lo posible por averiguar si esa oferta en particular es original y quien lo imparte un(a) profesional de confianza
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Y sé que esto es difícil especialmente si es tu primera formación y no llevas mucho tiempo en el sector como para que te haya dado tiempo a «ver» a las diferentes personas «en acción».
Una primera búsqueda en Google de textos hará patente los casos más flagrantes. Por ejemplo, una vez me copiaron el programa íntegro de mi formación De Monitos y Risas. Donde ponía Monitos pusieron su marca y cambiaron el precio.
Un caso así es fácil de encontrar copiando parte del programa y poniéndolo en el buscador de Google.
Pero hay cosas mucho más sutiles o que no se ven hasta que no estás dentro de la formación. Y que no tienes por qué saber si son contenidos originales.
Por eso voy a insistir en el punto 2: CONOCE A LA PERSONA.
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Tómatelo con calma
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No serás la primera que entra en un curso ya empezado. No pasa nada, dependiendo de la metodología del curso y del tiempo que tengas para recuperar.
Pero lo que no te recomiendo es empezar una formación que no es la que te enamora porque la que sí te gusta va a tardar varios meses en volver a sacar promoción.
Ojo, digo una que no te enamora. Si estás dudando entre dos y una empieza ahora y la otra dentro de 3 meses adelante, probablemente acabes haciendo las dos en algún momento.
Pero un «bueno, no la conozco muy bien pero saca promoción ahora» probablemente acabe siendo una mala elección, a no ser que te puedas permitir hacer el que te gusta cuando llegue el momento.
[Tweet «Si tus recursos (de dinero y/o tiempo) son limitados, asegúrate de hacer la mejor inversión.»]
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Y ya para terminar, voy a citar a Nohemí y a recomendarte las formaciones que, desde Asesoras Continuum, avalamos:
Algunas me preguntáis por cursos económicos y mi recomendación es que evaluéis qué queréis.
Si lo que os interesa es que alguien os dé un papelito donde ponga que sois tal o cual cosa, o si buscáis una formación con el aval de años y años de práctica y experiencia en formación.
Tened en cuenta que hablamos de formaciones no regladas, donde no hay nada oficial que regule contenidos o cualificación. Es por tanto responsabilidad de cada una comprobar que recibiremos lo que queremos.
Mi responsabilidad con el porteo no es sólo portear bien o enseñar a portear bien a las familias, sino trabajar por la seriedad y el reconocimiento de mi trabajo.
Yo formo asesoras, no formo formadoras. Sobre todo porque para ser lo segundo primero hay que ser una muy buena de las primeras y eso requiere años y experiencia de práctica, aparte de honestidad y respeto por el trabajo ajeno.
Nohemí Hervada
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Esta es nuestra postura y recomendación desde Asesoras Continuum y estas son las formaciones que avalamos (porque las impartimos nosotras, que nos conocemos bien, jijiji):
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Espero que el post te ayude a elegir y, sobre todo, a elegir bien.
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por nuria gallego | 30,May, 2015 | Porteo
Muchas de nosotras antes de tener a nuestros bebés éramos personas muy activas.
Bailábamos, hacíamos yoga o taichí, íbamos al gimnasio, hacíamos excursiones por el campo.
Tras recibir a nuestros bebés parece que el mundo se detiene y la actividad que hacíamos queda apartada a la espera de que vuelvas a tener tiempo par ti.
“Tener tiempo para ti”
No es que las madres no podamos tener tiempo para nosotras, es que cuando tenemos a nuestros bebés lo que queremos es estar con ellos.
Las prioridades han cambiado
Ahora el bienestar de tu hijo está por encima del propio y esto hace que a veces nos olvidemos de nosotras mismas, de lo que nos gustaba hacer y en el fondo lo echamos de menos.
El gran problema es que “parece” que para poder volver a esas actividades tenemos que dejar a nuestros bebés.
Tu cuerpo ha cambiado mucho entre el embarazo y el parto. Durante el puerperio vamos recuperando la forma, a unas les cuesta menos a otras un poco más, y aun así todas aspiramos a lo mismo:
Tener un cuerpo sano y fuerte.
Todo se trata de disponer de los recursos adecuados y en este caso tu gran aliado es: el porteo.
Así que:
Ya no hay excusas para volver a moverte
Quizá hasta ahora no te habías planteado el hecho de portear porque no le habías encontrado utilidad, créeme, en cuanto descubras todo lo que puede aportarte a ti y a tu bebé, no lo vas a dejar.
Existe una gran variedad de portabebés ergonómicos en el mercado, que respetan la postura fisiológica del bebé (espalda en forma de C y rodillas por encima del culete), y que además también respeta la del porteador.
La verdad es que para moverte con tu bebé y disfrutar los dos juntos te sirve cualquier portabebés: mochila, bandolera, fular elástico, fular tejido, híbridos, meitai… pero hay que tener en cuenta qué tipo de actividad vamos a realizar, y qué grado de intensidad va a tener.

Vamos a llamar baja intensidad a aquellas actividades que, generalmente, ya están orientadas a trabajar con madres y bebés y que esa intensidad va a estar muy controlada. Generalmente se apunta gente que previamente no había tenido contacto con esa actividad y más que aprender de verdad lo que quieren es pasar el rato.
Esto está muy bien para las que antes no hacían la actividad, es una manera muy bonita de iniciarse y fomentar el vínculo madre/bebé.
La que ya hacía la actividad previamente, por ejemplo bailar, y ya tenía una destreza y lo que quiere es volver a coger el ritmo, lo va a hacer con una intensidad media. Primero porque aún no está fuerte como para ir a más y segundo porque no recomendamos ejercicios de alta intensidad con bebés.
Vamos a analizar qué tipo de portabebés nos van a ser más útilies en función de la actividad e intensidad que vayamos a realizar. Las características que vamos a tener en cuenta son: simetría, transpirabilidad, libertad de movimiento y fijación.
Bandolera:
- Es un portabebés asimétrico y por lo general en la mayoría de actividades se tiende a trabajar por los dos lados por lo que podría resultar incómodo al no repartir el peso simétricamente.
- Si está confeccionada con tela de fular dependerá de la composición que sea más o menos transpirable. Al ser una única capa de tela es un portabebé fresco.
- Al ser asimétrica puede limitar los movimientos del hombro sobre el que va la tela. Puedes plegar o reducir la tela sobre el hombro pero esto, con el movimiento, hará que se acabe clavando en el cuello y que se te cargue la zona.
- El bebé sólo está sujeto por una capa y hace que la fijación al porteador con respecto al movimiento, por ejemplo inclinarse o girar, sea mas bien poca.
Mochila:
- Reparte bien el peso en ambos hombros y por la cintura.
- Suele dar bastante calor por la zona de los tirantes al ir muy acolchado.
- Los tirantes gruesos pueden impedir el movimiento de los brazos y el cinturón roza en los movimientos tanto de torso como de cintura.
- Aunque el bebé aquí tiene también la sujeción de la cintura y no se mueve tanto por la parte de abajo sigue separándose del cuerpo del porteador al girar. Cuando se realizan movimientos en la zona de la pelvis se transmiten hacia el bebé siendo más difícil aislar el torso. Así que tiene una fijación media.
Meitai Chinado:
- Reparte bien el pecho en ambos hombros y por la cintura.
- Si están hechos de tela de fular depende de la composición si son más o menos calurosos.
- Al no tener los tirantes acolchados la tela se queda fija sobre el hombro y no resbala como en la mochila por lo que es más cómodo. La tira de la cintura puede molestar, aunque si no está acolchada se adapta mejor al movimiento.
- Tiene mayor fijación que la mochila si se usa con las tiras desplegadas haciendo que el bebé esté sujeto por tres capas.
Fular elástico o semielástico:
- Reparte bien el peso en ambos hombros y por la cintura.
- Generalmente este tipo de fulares son más bien gruesos y al tener spandex (o lycra o similares) en la mezcla hace que den más calor y sean menos transpirable.
- Permite una gran libertad de movimiento, según el tipo de nudo tendremos mayor o menor. Si evitamos los nudos que atan a la cintura aún tendremos mayor movilidad.
- Al ser elástico tiene muy poca fijación, aunque se ajuste mucho el bebé rebota en actividades donde hay saltitos o cambios de nivel. Durante los giros se separa mucho del portador dando gran sensación de inseguridad al porteador quien está más pendiente del niño que de la actividad.
Fular tejido:
- Reparte bien el peso en ambos hombros y por la cintura.
- Hay mucha variedad de tejidos y lo ideal es que cogieses fulares con trenzado tipo jacquard o de gasa, que son frescos y transpirables.
- Permite una gran libertad de movimiento, según el tipo de nudo tendremos mayor o menor. SI evitamos los nudos que atan a la cintura aún tendremos mayor movilidad. Es como una segunda piel que se adapta totalmente al movimiento.
- Es el que mayor fijación tiene por la cantidad de nudos que puedes hacer que te permiten poner tres capas pero a la vez dejar la cintura libre, por ejemplo la cruz envolvente a la espalda. Con este tipo de nudos puedes girar o inclinarte que el bebé no se mueve.
Como anotación importante deciros que tenéis que tener en cuenta el estado de vuestro suelo pélvico, ya que si está debilitado, al hacer una actividad con una cinta (como el cinturón de la mochila o el meitai) que oprime la cintura aumenta la presión sobre el suelo pélvico y podría provocar problemas. Por eso, si estáis en esta circunstancia, buscad un portabebé que os deje libre la cintura.
Nos gustaría despedirnos con un video donde se puede apreciar cómo bailar y portear es compatible al cien por cien. Y para las curiosas os contamos que lleva un fular tejido de gasa con una cruz envolvente con acabado corazón con un bebé de 7 meses.
Si quieres aprender qué nudos en concreto son los que más movilidad permiten, qué posibles acabados tienen y cómo se hacen no te pierdas los siguientes post.
[vimeo 78409704 w=500 h=281]
Medjai Hafloween 2013 from Nuria Gallego on Vimeo.
por Irene Pe | 29,May, 2015 | Porteo
En el post anterior te contaba la felicidad que sentí al recibir una preciosa mochila ergonómica como regalo. ¿Pero siempre regalar un portabebé es un buen regalo?
Yo suelo regalar cosas que me gustan mucho, y que siento que a la otra persona también le pueden gustar, y regalar, es dar una parte de mí.
Pero me he llevado varias decepciones al regalar portabebés, así que aquí mi opinión.
Es un buen regalo si:
- a quien se lo regalas le gustan mucho los portabebés y los usa o sabes a ciencia cierta que los usará
- si ya sabes específicamente que esa persona está deseando tener un portabebé en particular
- si es una persona que no puede o le resulta muy engorroso usar carritos para desplazarse (por ejemplo, alguien que vive en un segundo piso por escalera o que viaja mucho con su bebé en transporte público).
Así y todo, puede que le regales un portabebé y no le resulte o agrade para nada.
Pero claro, quieres compartir con otros la experiencia del porteo, porque sabemos que es práctico y sumamente amoroso. Porque queremos que los seres que amamos puedan vivenciar la experiencia del contacto. Entonces, para estas situaciones, tengo un fondo de portabebés de préstamo.

Fuí comprando portabebés específicamente para prestar. Porque también descubrí que no me gusta prestar MIS propios portabebés, porque para los demás esas prendas pueden no ser tan especiales como para mí, y a veces devolverlos en estados que dan lástima. Así que tengo una cantidad interesante de portabebés para prestar con los que no he me encariñado especialmente.
Entonces, cuando llega un bebé a la familia o entre los amigos, lo que reciben de mi parte es un portabebé en préstamo, con una carta, explicando qué les estoy prestando, para qué, cómo se usa y cómo se cuida, y que ese portabebé ya ha pasado por otros bebés y mamás que le han dado uso y cariño, y que cuando ellos lo deseén y no lo usen más, me lo pueden devolver para que siga así circulando entre otras familias. De esta manera, ya tengo portabebés que han vivido en muchas casas, y cada portabebé, a su vez, lleva a cuestas su historia. Y así, cumplo con mi deseo de “prestar” abrazos y a su vez, no sufro por como son los portabebés tratados.
Pero si no tienes portabebés para prestar, otra interesante opción para acercar a las futuras madres al mundo del contacto y del porteo, es regalar una asesoría o un taller de portabebés.

En una asesoría podrá ir armando, mamá y asesora, un encuentro alrededor específicamente de las necesidades de la mamá, papá y bebé, y es una opción muy personalizada e individual.
En un taller de portabebés podrán conocer otras mamás en búsqueda de opciones para portear, conocerán mamás viviendo experiencias similares a las de ellas, podrán catar y probar los distintos portabebés y si les satisface, comprar el suyo propio.
Es importante que para ello, la persona que asesora esté formada, capacitada y con experiencia.
Por eso, mi consejo es contactar con una Asesora Continuum para ello.
Un regalo de calidad asegurado.
por Nahia | 27,May, 2015 | Maternidad
Mamá no te escondas… Sé que hoy no hemos podido dormir como querías, ni ayer, ni el mes pasado… Sé que en cuanto me pongas en el fular y des dos pasitos, me quedaré dormidita feliz y tu seguirás haciendo mil y una cosas mientras yo babeo sobre tu pecho…
Sé que cuando me esté despertando me darás el pecho con una sonrisita y nos perderemos en miradas que sólo puedo compartir contigo. Me harás cosquillas y carantoñas, tal vez hoy también sea día de masaje y tendré un extra de mimos.
Sé que a veces, aunque no me lo digas, necesitas estar sola un rato… no te escondas, lo entiendo. Sé que me quieres, mucho muchísimo y yo a ti también. Sé que te gustaría ir a la peluquería sin estar pendiente de mí, depilarte, arreglarte un poco más para salir a la calle… y muchas veces, no te dejo tiempo.
Sé que cuando me voy con papá, los abuelos o la tía a pasear, no siempre aprovechas para descansar. No te escondas mamá. A mí no me importa si en la cocina hay una pila de cazuelas por limpiar, si los cristales están llenos de mis manotazos y lengüetazos, si la ropa no está planchada… Prefiero verte sonreir.

No te escondas si necesitas llorar. No te escondas si necesitas que nos separemos unos ratitos. Sé que en cuanto te sientas mejor me volverás a mirar como solo tú sabes…
Sé que a veces vas al baño solo para respirar, que cuando puedes alargas la ducha un poco para estar sola y que aunque te caigas de sueño, cuando me duermo, muchas veces aprovechas para ver un poco la televisión. No te escondas.
Hay días en los que no sé qué me pasa, me siento incómoda, cansada, dolorida… y solo pido estar cerca de ti. En ocasiones incluso me enfado si me coge papá… Sé que el me quiere mucho y que quiere estar conmigo… pero esos días solo te necesito a ti. Sé que esos días son horribles para ti, que en cuanto puedes rompes a llorar sin saber por qué, incluso te llegas a marear de lo cansada que estás, que te duele la cabeza… No te escondas mamá.
No te culpes, lo que el espejo te devuelve esos días no es lo que yo siento… Tu ves ojeras, un bigote y unas cejas sin arreglar, canas que empiezan a asomar, arrugas que antes no tenías… Y yo sólo veo amor. Amor incondicional. Amor puro. Amor que siempre llevaré conmigo.
Sé que hoy estás agotada, llevo todo el día al pecho, lloro si te alejas… no te escondas en el baño. Puedes decirme lo que sientes, puedes llorar conmigo, llorar nos hace libres mamá. Es lo que me dirás dentro de pocos años, yo lo sé, solo hace falta que tú lo recuerdes.
Sé que hoy te tocará trabajar conmigo en brazos, y aún así, lo harás con una sonrisa por poder hacerlo.
No te escondas. Tú también sabes que esos días, esos días en los que te sientes mala madre, estás siendo la mejor madre del mundo, como el resto de días. No te escondas y pide ayuda si la necesitas, pídela porque si se pide, se obtiene. Al menos, eso he aprendido yo de ti, cada vez que te necesito ahí estas, sea con la mejor de las caras o con ojeras… ahí estás.
Mamá gracias por estar hoy a mi lado, por estar siempre ahí, pronto, muy pronto, no te necesitaré tanto y nos echaremos de menos, ese día también, sé que estarás ahí. Te quiero mamá, no lo olvides.
por admin | 26,May, 2015 | Cuidados Madre Canguro
El «Método Canguro» es el ejemplo de cómo convertir lo natural en algo artificial.
El término “método” muestra algo medible, establecido, con sus pasos a seguir. La figura de la madre no es parte importante del proceso, dado que según esto un método puede hacerlo cualquiera, como bien dice el artículo de Casilda Rodríguez Bustos.
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La expresión «Cuidados madre Canguro» le da la relevancia que merece a la madre y reconoce la importancia de la pareja “mama-bebé”, dado que éste, a quién conoce únicamente es precisamente a su madre: con quien ha compartido sus meses de vida.
Un bebé fuera del útero, con tantos estímulos y agentes externos invadiendo su espacio, sólo reconoce como lugar de confort y seguridad, el cuerpo de su madre, donde además de protección y calor, tiene acceso libre a la alimentación constante, tal y como hacía en el útero materno..
Supongo que se utiliza más el término «Método Canguro» por lo mismo que casi todo lo relacionado con la maternidad y su medicalización. Hay que llevar un control, mirar que todo está bajo supervisión de un superior y controlar lo natural, una vez más.

Para las familias, el Método Canguro a diferencia de los Cuidados Madre Canguro, implica una sumisión y dependencia del personal sanitario, y para este último una responsabilidad que no les compete.
Para el bebé significa una separación de su madre innecesaria la mayoría de las veces. No reconoce se la importancia que tiene la NO separación de su hábitat: la madre (no cualquier otro adulto), y por lo tanto no se harán cosas que se pueden hacer para facilitarla.
Esta forma de pensar lleva a la idea errónea y extendida de que hay razones válidas para la separación:
- la madre está cansada
- si hay cesárea la mamá no puede por la intervención y el corte,
- hay que pesar al bebé, medirle, bañarle, etc…
Para nosotras, como Asesoras Continuum, hacer entender estas diferencias implica un trabajo importante para el cambio. Sabemos de primera mano el trabajo de divulgación necesario para volver a convertir el «método» en lo que siempre debió ser: Cuidados maternales al bebé con la madre como centro.

por Mercedes Granda | 25,May, 2015 | Porteo
El porteo es una actividad que promueve la inclusión tanto de adulto como del bebé o del niño en la vida familiar, social y comunitaria.
Los cuidados madre canguro han ayudado a humanizar los cuidados al bebé prematuro, pero además también facilitan los cuidados en bebés con otras patologías, a través del contacto piel con piel con la madre u otro cuidador incluso cuando están muy enfermos.
Se favorece así una disminución del cortisol y por lo tanto del estrés considerable obteniendo como resultado una mejora de estado emocional del bebé que necesita cuidados vitales y una disminución del estrés también en los padres.
Hoy sabemos que los Cuidados Madre Canguro se pueden proporcionar incluso cuando hay una gran cantidad de aparatos y tecnología al que el bebé debe estar conectado. En lugar de conectar todos esos aparatos a un bebé postrado en la cama o incubadora, siempre que sea posible se conectará a un bebé en contacto con su madre: su habitat natural, o bien en contacto con su padre u otro cuidador.
¿qué es más difícil que nosotros nos adaptemos a la tecnología
o que la tecnología se adapte a nosotros?
La tecnología debe adaptarse a nosotros que pare eso es tecnología.
Así sabemos además que los niños que tienen patologías diversas, traqueotomías, tubos gástricos, escayolas, otros aparatos ortopédicos o otros problemas médicos también pueden ser porteados por sus padres mientras dan un paseo, van de compras, recogen en casa o simplemente asisten a encuentros familiares. Sólo hay que adaptar las herramientas que tenemos a cada situación particular.
El uso de portabebés ofrece resultados muy positivos en cuanto a la percepción de los padres con respecto del hijo enfermo dándole una visión de «normalidad» y no de discapacitado o enfermo.
[Tweet «El porteo ayuda a normalizar la discapacidad, favorece el proceso de inclusión en la vida diaria #PorteoAdaptado #PorteoSeguro #AContinuum #PorteoNNEE»]
El porteo ayuda a normalizar la discapacidad, favorece el proceso de inclusión en la vida diaria, un proceso importante y necesario para el cambio social.
Cuando las personas son capaces de moverse por sus respectivos entornos sin dificultad o minimizando las dificultades, favorece que veamos primero a la persona y no a la discapacidad. Somos capaces de ver menos barreras entre nosotros.
El porteo respetuoso para el adulto con discapacidad puede permitirnos realizar actividades importantes y necesarias que de lo contrario no podríamos realizar de la misma manera, no podríamos realizar simplemente o para las que necesitaríamos ayuda, como por ejemplo pasear con nuestro hijo mientras nos desplazamos en una silla de ruedas, llevarle al colegio o muchas otras cosas.
Para los padres que tiene problemas de visión, audición, problemas sensoriales, trastornos de salud mental, movilidad reducida, e incluso dependencias, se favorece una mejora la autoestima y la mejora en la actitud antes sus propias habilidades de crianza e independencia como progenitor y como familia.
Cuando una madre o un padre con discapacidad portea en parte se está reconciliando con su movilidad, con su cuerpo percibido «menos capaz». Cuando en realidad lo que ocurre es que usamos herramientas inadecuadas y no adaptadas a nuestras necesidades.
Empujar un carrito con visibilidad reducida o invisibilidad, o empujar tu silla de ruedas al mismo tiempo que el carrito es un acto como poco extremadamente complicado y dependiendo de las circunstancias de cada uno, y a menos que podamos llevar al niño en brazos y tengamos las manos libres, no podremos usar este tipo de sistemas de acarreo más tecnológicos y menos adaptados a nuestra fisiología.
Además el uso de portabebés favorece la lactancia lo que también puede ayudar junto con el porteo a percibir nuestro cuerpo como un cuerpo válido que puede dar vida, alimentarla, ocuparse de ella, educarla y en definitiva: Ser padres como cualquiera.
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Asesoras Continuum es una red de Asesoras de Maternidad con una completa formación en el uso de portabebés y porteo con Necesidades Especiales tanto para niños como para adultos.
por Cristina Díaz | 22,May, 2015 | Porteo
Hace unos días, mientras esperaba en una cola de pasajeros me fijé en dos chicas jovencitas que iban delante. Las dos llevaban el pelo recogido con unas trenzas, cada una de diferente forma.
No sé qué me llamó la atención, pero no podía dejar de mirar esas trenzas.
Los mechones de las trenzas entraban, salían, realizaban dibujos perfectos, se mezclaban con nuevos mechones con el resultado de un peinado muy bonito y llamativo.
Ahí estaba dándole vueltas a por donde iba cada mechón y sintiéndome una inútil por no saber hacerlo yo misma, cuando pensé en los anudados del fular.
Si comparo mi situación de las trenzas con el fular, cualquier persona que vea un fular anudado pensará que cómo es posible no liarse con tanta tela y saber exactamente por donde tiene que pasar en cada momento para conseguir el resultado esperado. Y sin embargo ¡yo no sé hacer una trenza!
Una de las primeras preguntas que realizan los papás que quieren portear es
¿Sabré hacerlo yo solo? ¿Aprenderé a colocarme el fular?
A la que con toda seguridad yo les respondo que por supuesto, todo el mundo puede aprender, con un poquito de ayuda.
Como todo en esta vida, cuando ya sabes hace cualquier cosa, ya no te parece difícil. Por supuesto que hay niveles de conocimiento, no es lo mismo una trenza de colegiala que una de peluquera de boda, pero con una buena base es mas fácil enfrentarse a nuevos retos.
Aquí voy a desgranar los 4 tipos de pases del fular que son la base de todos los anudados.
Atencion: ¡En todos ellos el ombligo del bebe está en contacto con el adulto que le portea , su espalda está redondeada y sus rodillas más altas que el culete!
• Pase horizontal: la tela llega desde un lateral del torso del porteador, y sale por el otro lado del torso. Esta tela hace una bolsa dando soporte de rodilla a rodilla. Por ejemplo en la cruz envuelta, este pase se realiza en el pecho del porteador.
• Pase en cruz: La tela va desde un hombro a la cintura contraria, y a la altura de la rodilla del bebé, la tela se pasa entre tu bebé y tú. Normalmente se hacen 2 cruces, cada una desde un hombro. Puede realizarse desde el hombro hacia la cintura (de arriba abajo) o de la cintura al hombro (de abajo a arriba). La ventaja de este pase es que la bolsa no se puede deshacer (por mucho que el bebé estire las piernas) , por lo que es un pase muy seguro cuando se empieza a portear. Por el contrario, es un anudado que marca una cruz en la espalda del bebé y esto lo tenemos que evitar en la medida de lo posible. Además si no se bascula correctamente la cadera del bebé o no se extiende la tela de rodilla a rodilla puede resultar en un anudado con las piernas colgando. Un ejemplo de este tipo de pases se ve en la “cruz doble”.
• Pase en hamaca: la tela va desde un hombro al torso contrario formando una bolsa de rodilla a rodilla del bebé y quedando la tela entre el ombligo del bebé y tú. Normalmente se pasan dos “hamacas”. Se conoce también como “rebozo”. Ya estaréis imaginando un ejemplo de este pase es la “Doble Hamaca”. La bandolera usa también este pase.
• Pase en U: la tela vas desde un hombro hasta el otro haciendo formando una bolsa, donde se coloca al bebé y quedando la tela entre el ombligo del bebé y tú. Es el pase que mejor respeta la postura fisiológica del bebé. Es la base del anudado “Canguro delante”
Esta ilustración resume los 4 tipos, la he hecho yo a mano… no te rías, parece que me he inspirado en el bebé paleolítico de este post 🙂

Todos estos pases pueden realizarse en el pecho o en la espalda, y pueden combinarse unos con otros, junto con variaciones, dando lugar a decenas de combinaciones de anudados.
¿Te has quedado con ganas de más?, en los próximos post desgranaremos los anudados uno a uno para que aprenderlos resulte más fácil. No te los pierdas
*Fotografía Trenza de Maegan . Licencia CC Attribution 2.0 Generic